Una buena razón por la que la sociedad humana es tan mala

Mi nuevo articulo: «Una buena razón por la que la sociedad humana es tan mala«

El rey Salomón ya nos había dicho: “Ve a la hormiga, oh perezoso, observa sus caminos y sé sabio” (Proverbios 6: 6). No sólo las hormigas, sino cualquier sociedad animal es más cuidadosa y ordenada que cualquier sociedad humana. Tienen leyes claras, responsabilidad mutua, se respetan y se aman.

Nosotros, al contrario, tenemos leyes poco claras, pero no importa, pues de todos modos, no las obedecemos. Estamos resentidos con nuestro gobierno, somos descuidados con nuestros vecinos, competitivos y taimados con los compañeros de trabajo y nos sentimos solos e inseguros en un mundo cruel.

Pero hay una buena razón para el desorden que tenemos en nuestra sociedad. La sociedad humana y las sociedades animales tienen propósitos totalmente diferentes. Los animales operan por instinto. No necesitan decidir leyes en su sociedad ni qué reglas son correctas y cuáles no. Su comportamiento social está codificado en sus genes y no sienten necesidad de cambiarlo, pues esas reglas los protegen.

Inicialmente, la sociedad humana se construyó con el mismo propósito, pero eso ya no es relevante. La sociedad humana contemporánea, ya no necesita protegerse de los enemigos; debe elevarnos por encima de nuestro ego. Nuestras relaciones sociales reflejan nuestra naturaleza egoísta, nuestro ego y si somos lo suficientemente valientes como para mirarnos en el espejo, veremos quiénes somos y comenzaremos a cambiar.

Cuando cambiemos, de la existencia egoísta a cuidar a los demás, nuestra visión se expandirá y comenzamos a apreciar el mundo en un nivel mucho más profundo. Mientras estemos limitados a nuestras propias necesidades, todo lo que veremos serán nuestros propios deseos. Pero cuando veamos las necesidades de los demás, sentimos sus pensamientos, esperanzas, desafíos y cómo lidian con ellos. Así como nos percibimos a nosotros mismos como un mundo entero, también lo hacen todos los demás. Mientras más personas nos importen, más mundos “absorbemos” en nosotros mismos y más rico se volverá nuestro mundo.

Por esta razón, la sociedad humana no fue construida para funcionar con instintos, sino con gente que nutre las interconexiones para obtener comprensión y conciencia más profundas de sí misma, de lo que la rodea y del mundo en general.

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta