La llave para la cerradura

Usualmente, nos comunicamos, no a través de propiedades similares sino precisamente donde somos opuestos uno del otro. Así se conectan las piezas de un rompecabezas: si existe una hendidura en una, existe exactamente lo mismo pero en forma de protuberancia en la otra y cada uno va dentro del otro anexando el más al menos y el menos al más. Sólo así la conexión es posible. 

Por lo tanto, veo un menos en un amigo, y yo llego con mi más. Y donde veo un más en un amigo, debo ver mi menos. Resulta que es bueno que el Creador despierte cualidades opuestas en nosotros. No necesitas cambiarlas: sólo necesitas pedir que todas se conecten. Es lo único que hace falta, no necesitas cambiar nada. 

Deja que todos los más y los menos se reúnan como la llave en la cerradura. Se convertirá en una fuerza. Podremos entender qué es la conexión, qué es un electrón, que es un protón, un neutrón y otras partículas

Hay más de cuatro diferentes partículas en un átomo. ¿Por qué son tantas? ¿más y menos no es suficiente? No, no es suficiente. Debe haber muchas otras partículas alrededor de ellas con todos tipo de propiedades para sostener la combinación de pros y contras y reunirlas en un átomo. 

Así, entenderemos qué le hace falta aún a los físicos, para entender cómo funciona la materia. 

Nos elevamos por encima de nuestro entendimiento y sensación porque lo principal es la conexión, como está dicho: “El amor cubre todos los crímenes”. Un amigo tiene un más, o viceversa, él tiene un excedente y yo tengo una deficiencia, no importa de qué tipo, lo principal es que existe amor. Que estamos unidos en una meta común, que nos esforzamos por el Creador que reinará entre nosotros. 

En el interior, existe un menos común del uno contra el otro, pero por fuera, el Creador nos cubre a todos con su velo, el poder de la unidad. 

No debemos actuar como niños que cortan las esquinas de las piezas de un rompecabezas con tijeras esperando que será más fácil ensamblarlo. No podrán conectarlo de esa manera. Y no puedes intentar forzar las piezas equivocadas del rompecabezas una en la otra. Debemos entender que todas las propiedades creadas en nosotros por el Creador son cien por ciento correctas. Somos absolutamente perfectos. Sólo necesitamos encontrar la conexión correcta entre nosotros y pedir que el Creador la haga suceder. 

Encontramos nuestras deficiencias, es decir, en qué no podemos conectarnos, nuestro menos común, por eso nadie puede conectarse con el otro. Y hacemos un llamado para que el Creador nos ayude y nos de el poder del otorgamiento, complementa a Maljut con Bina y todo funciona.
[270702]
De la 2a parte de la lección diaria de Cabalá 10/sep/20, “Ley de Arvut (Garantía Mutua)”

Material relacionado:
Hombre y mujer – un imán entre ellos, parte 1
¿Cómo se crea el elemento de vida?
En el umbral del descubrimiento de la meta de la evolución

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta