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Y hubo noche y hubo mañana

Está escrito, “Y hubo noche y hubo mañana, un día”. Es decir, siempre tendremos que pasar primero por el atardecer, la oscuridad, la noche, falta de entendimiento y sensación, confusión. No obstante, no es que no sintamos nada. 

Sentimos que no tenemos ninguna sensación ni entendimiento, es decir, que estamos en la oscuridad de la noche. La sensación de la noche es una sensación definida y no un estado sin sensación, inconsciente. 

Por lo tanto, siempre se debe comenzar con no entender ni sentir, con amargura y confusión en el corazón y en la mente. Después, despiertas y comienzas a descubrir lo llamado, día. Necesitamos acostumbrarnos a disfrutar la sensación de noche, confusión, engaño, pérdida de sensibilidad. Usualmente no nos gustan esos estados porque no dan satisfacción a nuestro egoísmo. 

Sin embargo, debemos entender  que exactamente cuando sentimos oscuridad, sentimos que se revelan los deseos vacíos, preparados para el nuevo conocimiento y sensación del día, otorgamiento, conexión, sensación del Creador. Y, debemos valorar esos estados de oscuridad y noche no menos que la revelación del conocimiento, entendimiento y otorgamiento, que es llamado “día”.

La oscuridad nos lleva hacia la luz, porque la luz sólo puede ser sentida en la oscuridad interior. Mientras más profunda es la oscuridad, más grande la luz, porque la oscuridad es carencia, deseo de alcanzarla. Así, la luz es revelada de acuerdo a la fuerza del deseo, del anhelo por ella. 

La oscuridad y la luz son igual de importantes. Mientras más avanzamos en las correcciones, más grande se vuelve la oscuridad y más grande es la luz. Sin embargo, valoramos la oscuridad tanto como la luz porque ambas están conectadas y son evaluadas, una  con relación a la otra. 

Necesitamos permanecer siempre en medio, entre la oscuridad y la luz y cuando revelamos la luz, debemos entender que ésta proviene de la oscuridad. Necesitamos apreciar la revelación de nueva oscuridad y entender que es la forma correcta, verdadera de la subsecuente revelación de la luz. 

La oscuridad de hoy es siempre más oscura que la de ayer porque estamos constantemente escalando los grados: oscuridad, sobreponernos a la oscuridad, día, revelación de la luz y una vez más oscuridad, superarla y día, como está escrito: “Y hubo noche y hubo mañana, un día”. Y así, día tras día, ascendemos más y más alto en los grados de la escalera.
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De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 14/oct/20, “Bereshit

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Nueva Vida 573 – Revelando la divinidad

Nueva Vida 573 – Revelando la divinidad
Dr. Michael Laitman en  conversación con Oren Levi y Yael Leshed-Harel

Resumen

¿Por qué en el hombre hay el deseo interno por conocer el pensamiento de la creación? Las dudas que se tienen no son por la religión, sino que surgen de la falta de revelación de la Santidad aquí en el mundo. El hombre quiere revelar para qué vive, cuál es el propósito y el secreto de la vida y llega a la sabiduría de la Cabalá. De acuerdo a la sabiduría de la Cabalá la revelación de la Santidad es el resultado de observar la ley única de, “ama a tu prójimo como a ti mismo”. La Santidad es el poder de amor y otorgamiento, el bueno y benevolente y necesitamos amar y ser amorosos para revelarla. Cuando exista amor en la nación de Israel, seremos “luz para las naciones del mundo”.
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De Kabtv “Nueva Vida  573 – Revelando la divinidad” 21/may/15

En estos momentos de incertidumbre, ¿quién será el adulto responsable?

Mi nuevo articulo: «En estos momentos de incertidumbre, ¿quién será el adulto responsable?«

El incendio del Complejo Agosto, quemó más tierra que todos los incendios registrados en California entre 1932 y 1999, ¡juntos!. Desde el cambio de siglo, ha habido más de 7,000 grandes desastres naturales que afectaron a 4,000 millones de personas.

En los veinte años anteriores al cambio de siglo, sólo hubo la mitad de esos desastres. Es claro que el planeta se acerca aceleradamente hacia un acantilado y nadie intenta ser el adulto responsable.

Inicialmente, el coronavirus nos desaceleró, pero ahora también se convirtió en un cataclismo global por derecho propio. Peor aún, ya conocemos la tendencia y sabemos que las cosas no mejorarán en el futuro. ¿No hay nada que podamos hacer?

De hecho, podemos hacer mucho. El mundo está como está porque todos piensan sólo en sí mismos. Si cada célula de nuestro cuerpo pensara sólo en sí misma, moriríamos en segundos. Es lo que le estamos haciendo a nuestro planeta, nuestro hogar. Lo estamos matando.

Tampoco podemos esperar nada de nuestros líderes, ellos reflejan nuestra sociedad. En una sociedad egoísta, los más egoístas, llegan a la cima. En una sociedad amable, los más amables estarán arriba. Si queremos tener un mundo diferente, tenemos que cambiarnos a nosotros mismos y ayudarnos unos a otros en el proceso.

No necesitamos buscar a nadie que nos diga qué hacer; simplemente debemos recordar que todos somos parte de un sistema. Si no actuamos en armonía con el bienestar del sistema, lastimamos a los demás y en última instancia, a nosotros mismos.

No se necesitan grandes transformaciones para cambiar el mundo; simplemente se necesita conciencia. Todos necesitamos comer, ir a lugares, trabajar y vivir nuestra vida. Pero no necesitamos definir nuestro éxito, siendo superiores a los demás. Tampoco tenemos que competir, en su lugar, podemos optar por cooperar. Somos gente libre; podemos decidir qué tipo de personas queremos ser y qué tipo de sociedad queremos construir.

Si elegimos solidaridad sobre alienación, nos desharemos del virus en poco tiempo. Mejor aún, nos desharemos de todos los problemas que asolan el mundo; de este a oeste y de norte a sur. Todo lo que hacemos que daña al mundo es resultado de nuestro deseo de ser superiores a los demás. Si tomáramos sólo lo que necesitamos para tener una buena vida, habría abundancia para todos y no estaríamos agotando ni contaminando la tierra. El consumo y la renovación estarían en equilibrio y tendríamos una vida segura y placentera.

Pero esas grandes cosas no sucederán a menos que seamos nuestros propios adultos responsables. Vivimos en una época en la que todos debemos cuidar a los demás. La responsabilidad es la diferencia entre el adulto y el niño. Crecimos y debemos hacer lo que nos corresponde.

No necesitamos ir demasiado lejos; podemos comenzar con nuestra familia y amigos, los círculos más cercanos a nosotros. El cuidado mutuo se pondrá al día. Todo el mundo lo necesita; es el producto básico más requerido en la actualidad. Y lo mejor es que no nos debe preocupar que se agote, porque se reabastece solo. Mientras más das, más recibes.

No hablo de sonrisas educadas ni de cortesía. Hablo de ser responsables, rendir cuentas. Me refiero a saber que, si no actuamos como un adulto responsable, simplemente mataremos a muchos de nuestros semejantes y posiblemente a nosotros mismos. Hay tantas formas de actuar responsablemente como personas. Cada uno necesita algo más, pero si pensamos en nosotroscomo una comunidad, en lugar de como individuos aislados, todos estaremos mejor. De hecho, esto es todo lo que necesitamos para salvarnos a nosotros mismos, a nuestro planeta y al futuro de nuestros hijos.

¿Cómo puede la conexión solucionar nuestros problemas?

Mi nuevo articulo: «¿Cómo puede la conexión solucionar nuestros problemas?«

El malestar social, los desastres naturales, la pandemia, la crisis económica, la polarización, caen todos a la vez en el mundo. Es la primera vez en la historia en la que los golpes llegan a escala global, independientemente de antecedentes o nacionalidad, género o estatus. Y los problemas aumentarán hasta que aprovechemos esta oportunidad única para entender nuestra conexión y podamos mantenernos a flote en esta tormenta.

Hambre, guerra y desastres naturales, están en el pronóstico y nadie promete que lo peor ya pasó. Por el contrario, todos los indicadores muestran que el mundo no está ni cerca de curarse. En medio de la crisis actual y con las sombrías predicciones, hay sensación de fatiga en la gente. Justo cuando comenzamos a esperar recuperarnos de las repercusiones de la Covid-19, estalla una segunda ola, con nuevos bloqueos en el horizonte, la economía se contrae aún más y poner comida en la mesa se vuelve más difícil que nunca.

Como si fuera poco, las condiciones climáticas extremas son la nueva normalidad. Por segunda vez en la historia, la temporada de huracanes en Estados Unidos fue tan activa, que los 21 nombres de tormenta seleccionados para cubrir la temporada ya se agotaron y el Centro Nacional de Huracanes tuvo que armar una nueva lista con opciones de nombres utilizando el alfabeto griego.

Los problemas y desequilibrios que experimenta el mundo son resultado de la lucha entre dos fuerzas de la naturaleza: la fuerza de separación y la fuerza de conexión.

Pero, ¿a qué conexión nos referimos? Nos referimos a un vínculo indivisible que debe darse entre los individuos a nivel humano, el nivel más alto en la naturaleza, por encima de la flora y la fauna. Es crucial, porque los seres humanos y específicamente las relaciones entre nosotros, tienen la influencia más profunda en los niveles inferiores de la naturaleza.

Detecta la fuerza positiva

Cuando los humanos se conectan correctamente, se crea una especie de campo magnético que impregna al resto de la naturaleza. Hasta ahora, la humanidad fue impulsada por pensamientos negativos y por un comportamiento mutuo imprudente y opresivo que afectó negativamente al ecosistema. Los virus que nos transmitimos son la expresión biológica de nuestras relaciones negativas y dañinas. Por eso, si no corregimos nuestra conexión mutua, las pandemias futuras estarán en fila esperando ser reveladas.

No se trata de qué ocurrirá a continuación ni dónde ocurrirá; el mundo entero está en un estado de constante agitación y la amplitud de las calamidades crece día a día. Somos testigos de la velocidad de la bola de nieve y de la magnitud de estos choques.

Existimos en un sistema global, holístico y total, en el que todos los elementos se integran perfectamente, a excepción del hombre. Y no hay salida, no podemos escapar, porque aunque no somos plenamente conscientes de nuestra interdependencia total, estamos regidos por la ley del sistema integral global en la que todos influyen en todos y también en todas las demás partes de la sociedad y de la naturaleza. Si seguimos siendo gobernados por nuestro ego, que nos lleva a cuidarnos a nosotros mismos, a alegrarnos en secreto por las desgracias y las dificultades de los demás, llegaremos al punto de la destrucción del planeta y de la “corona de la creación”, la raza humana.

¿Tenemos alternativa?

Sí. Hoy más que nunca, debemos ser considerados y responsables mutuamente -fuerza positiva-, para equilibrar nuestro estilo de vida egoísta -fuerza negativa- y ahorrarnos cantidades incalculables de sufrimiento innecesario. Debemos comenzar rodeándonos activamente de un entorno que nos inspire a cuidarnos unos a otros, a cooperar y a conectarnos positivamente.

En pocas palabras, la naturaleza evoluciona constantemente con una serie de crisis, el resultado final es activarnos para alcanzar mayor cooperación y unidad. Precisamente en este momento de crisis universal, nos estamos preparando para hacer un cambio a escala global hacia la integración plena con la naturaleza.

Si logramos una conexión positiva por encima de nuestra inclinación divisoria y damos prioridad a los valores de unidad en la sociedad humana, aseguraremos buena salud para el planeta y se abrirá para nosotros un nivel de existencia totalmente nuevo y armonioso.

El fin del confinamiento, pero sin final a la vista

Mi nuevo articulo: «El fin del confinamiento, pero sin final a la vista«

Repletos de ira, frustración y aversión mutua, cultivadas con avidez durante las semanas del encierro, los residentes del Estado de Israel están comenzando a reanudar su vida, si pueden llamarle así. Nadie es optimista. Todos saben que la siguiente clausura está a la vuelta de la esquina y saben que ahora que se mitigó el confinamiento, la cantidad de nuevos casos confirmados se incrementará de nuevo y provocará una tercera ola de brote de COVID-19 y un tercer encierro, sin final a la vista. Pues, si nadie se va a apegar a las simples reglas del distanciamiento social y del uso de cubrebocas, nada impedirá que el virus regrese.

Somos los únicos culpables del brote, pero culpamos a los demás.

No se necesitan leer las estadísticas de la pandemia para saber que Israel es una sociedad enferma, pero COVID-19 no es lo peor, ni siquiera es la enfermedad real. El país está plagado de aversión interna a niveles que nunca habíamos visto. Ni siquiera importa si se encuentra una vacuna o una cura para el coronavirus; ya es claro que el odio impondrá más castigos en la sociedad.

Como advertí desde el comienzo del brote, COVID-19 no sólo está aquí para quedarse, sino que se volverá cada vez más siniestro, en sincronía con nuestra renuencia a cambiar nuestra actitud hacia los demás. En la primera ola, atacó principalmente a enfermos y a ancianos. En la segunda ola, como lo advertí, está golpeando a gente sana y más joven, incluso a niños. En la tercera ola, golpeará aún más fuerte, mucho más fuerte. Si no cambiamos nuestra actitud y comenzamos a cumplir con las instrucciones, pero haciéndolo por consideración hacia los demás, enfrentaremos tasas de mortalidad que sacudirán a la sociedad. Habrá pacientes críticamente enfermos y familiares fallecidos en cada familia. Nos esperes un trauma que nos infligirán nuestras propias manos llenas de odio.

Nosotros, los israelitas, pensamos que estamos por encima del sistema o al menos, que podemos vencerlo. Pero la arrogancia no te fortalece, te ciega. Estamos ciegos, no vemos que el virus nos está derrotando. Perdimos la segunda ronda, pero lo ignoramos, como si la tercera ronda fuera a ser mejor para nosotros. No lo será; terminará en lágrimas.

Cuando nos rindamos, entenderemos que todo lo que teníamos que hacer para que el virus se fuera era cuidarnos unos a otros. Si no nos rendimos y no empezamos a cuidarnos, el virus nos matará o nos mataremos unos a otros o nos encontrará alguna otra conclusión violenta para nuestra vida. De una forma u otra, el tiempo del “trato agradable” terminó. O actuamos juntos en concierto y nos unimos para derrotar al bicho invisible o, esa cosita con picos nos dará el nocaut final.

“El plan de Elon Musk para, en 2050, poner a un millón de personas en Marte ¿es al menos remotamente posible o se volvió totalmente loco?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: ¿El plan de Elon Musk para, en 2050, poner a un millón de personas en Marte ¿es al menos remotamente posible o se volvió totalmente loco?

No hay necesidad de colonizar Marte. 

Recientemente publiqué que la Tierra puede proveer para muchos más miles de millones de personas que las que hay en la actualidad, la que la diferencia entre que la vida en la Tierra sea desagradable y que sea un éxtasis, está sólo en cómo ajustamos nuestra actitud mutua.

En otras palabras, necesitamos solamente enfocarnos en crear vida en la Tierra, de manera que nos conectemos positivamente, así nos sentiremos totalmente satisfechos y la experiencia de satisfacción total evitará que pensemos en habitar otros planetas. 

Alguna vez yo también estuve muy interesado en la conquista del espacio, pero tras encontrar un método que nos gana acceso para expandir nuestra percepción de la realidad y mejorar la conexión humana. Veo que sería mejor gastar la energía que va a los programas espaciales en mejorar las relaciones humanas en su lugar. 

Es natural que algunos tengan ambiciones de trascender fronteras y de ir por encima de nuestro planeta. Esas ambiciones pueden también lograrse al elevarnos en nuestro deseo, nuestra percepción y nuestra sensación de la realidad. Incluso si volamos a otros planetas y vivimos ahí, si fracasamos en mejorar nuestra actitud hacia otros, permaneceremos en nuestras mismas sensaciones y habremos logrado muy poco, comparado con la inmensa transformación por la que podemos pasar. 

Por eso, recomiendo que nos apliquemos en mejorar las conexiones humanas, elevarnos por encima de nuestras fronteras egoístas y así descubriremos nuevas relaciones altruistas y al hacerlo, tendremos percepciones, sensaciones y satisfacción completamente nuevas. Incluso viajar al planeta más lejano de nuestra galaxia se queda corto comparado con la satisfacción que obtendríamos al involucrarnos en la transformación interna.

Foto de  Nicolas Lobos en Unsplash.

“¿Cuál es la mentira recurrente más antigua en la historia de la humanidad?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cuál es la mentira recurrente más antigua en la historia de la humanidad? 

Es pensar que nuestro enemigo está fuera de nosotros. 

Pensamos en nuestro enemigo como alguien que pertenece a un grupo, tribu, raza diferente o quién es más favorecido de alguna manera, de un estrato social más elevado, más rico, más inteligente, más atractivo o más afortunado. 

Sin embargo, todos esos “enemigos” son producto de nuestra imaginación. 

Nuestro único y real enemigo no está fuera de nosotros, sino dentro de nosotros. Es justo nuestra naturaleza egoísta, el sistema operativo detrás de cada uno de nuestros deseos, pensamientos y acciones.

 

No tenemos control sobre el ego humano. Crece en el interior y se vuelve parte de nuestra identidad personal hasta el punto en que no lo sentimos y como no lo sentimos, tampoco pensamos que sea el problema. 

Sin embargo, si fracasamos en ganar conciencia de cómo opera el ego dentro de nosotros y cómo podemos elevarnos por encima de él, continuará haciéndonos percibir problemas en otros y que necesitamos cambiar o incluso eliminar a ciertas personas que tienen diferentes puntos de vista o que exhiben atributos diferentes a los nuestros. 

No podemos esperar que, al percibir al enemigo fuera de nosotros, surja ningún resultado positivo ni ningún ganador, porque es una percepción incorrecta e incompleta. 

Pero, si cambiamos nuestra percepción y vemos que el enemigo es el ego que astutamente se posicionó dentro de cada uno de nuestros deseos y pensamientos, es decir, el deseo de usar lo que percibimos fuera de nosotros para beneficio, podremos pelear una batalla que pueda realmente llevarnos hacia la victoria, a una vida mucho mejor para todos. 

En esa batalla, necesitamos gente diferente a nosotros, gente que nos es indiferente, críticamos e incluso los odiamos, juntos con nosotros en el mismo equipo. Así podemos sentir impulsos negativos involuntarios en contra y nos conectarnos positivamente por encima de esos impulsos. 

Sin embargo, el objetivo de conectarnos positivamente por encima del ego rabioso, tiene como prerrequisito un acuerdo unánime de los miembros de la sociedad para sobreponerse y unirse, por encima de todos los impulsos egoístas de división, entender es más importante y mejor para la sociedad que entregarnos a nuestro ego. Sin un acuerdo entre todos los miembros de la sociedad en este punto, será suficiente que uno sea víctima de las demandas del ego, para su ganancia personal a expensas de otros y como resultado, todos caerán. 

Si bien el esfuerzo mutuo por unir a gente que se odia, podría parecer demasiado romántico y utópico para ser realidad, mientras más nos desarrollemos y suframos por nuestras fricciones, más nos daremos cuenta que no tenemos otra alternativa. 

En breve, si fracasamos en unirnos por encima de nuestras diferencias egoístas, todos perderemos. 

Hoy más que nunca, somos testigos de la cada vez mayor presión de nuestra interdependencia alrededor del planeta, todos dependemos de todos, nos guste o no. Si seguimos desarrollándonos sin tratar de unirnos, podemos esperar que una cantidad cada vez mayor de fenómenos negativos nos presionen. Seremos arrinconados y ahí veremos que o nos unimos por encima de nuestras diferencias y encontramos una manera de salir de ese espacio reducido o soportaremos sufrimiento terrible. 

Para sustentar la idea de la necesidad de unirnos por encima de nuestras diferencias, podemos tomar el ejemplo del organismo vivo. Un organismo contiene múltiples células, órganos y partes en contraste, más y menos de todo tipo y su supervivencia se debe a una tendencia que envuelve al sistema que hace que todas sus partes se complementen mutuamente para el funcionamiento sano de todo el organismo. 

Por eso, así como no hay atardecer sin amanecer, día sin noche ni luz sin oscuridad, nosotros también haríamos bien en elevarnos por encima de nuestra perspectiva sesgada del mundo y sentir necesidad de complementar todas las diferentes cualidades y puntos de vista. 

Por el momento, estamos arrinconados más y más en nuestras cáscaras egoístas, apuntando con el dedo a otros como la fuente de nuestros problemas. Mientras más nos desarrollemos de esa manera, más se dividirá la sociedad y más sufriremos todos. Simplemente es un modus operandi insostenible. 

Por lo tanto, necesitamos tener conciencia del único enemigo real en nuestra vida -el ego humano anidado dentro de todos y cada uno de nosotros- y llegar a una resolución unánime de unirnos por encima de él. Para acelerar el camino hacia ese despertar, necesitamos una nueva cultura, donde alabemos la unidad por encima de todas las formas de división, nos apoyemos mutuamente para lograr conexión positiva y abracemos la diversidad de opinión, raza, naciones y cualidades, en el proceso. 

Si llegáramos a ese nivel de conciencia común, estaríamos en camino de descubrir un mundo completamente nuevo y armonioso. Cada uno sentiría la recién descubierta felicidad, salud, confianza y seguridad, como nunca antes la sentimos.

Foto por Sylas Boesten en Unsplash.

Un consejo para Messi

Comentario: Lionel Messi, el famoso futbolista que juega para el club Barcelona, de pronto decidió abandonar el club ¡Y el infierno se desató! Los españoles olvidaron el coronavirus. Oraron para que se quedara. 

En casa, su esposa e hijos, como declaró Messi, lloraron pidiéndole que no abandonara el club y permanecer en Barcelona. Y el rey se rindió. Siguió en el club. 

¡Los deportes fueron elevados al rango de la religión! Incluso ahora, cuando parece que todos los pensamientos están ocupados con otras cosas. 

Mi comentario: Es porque existe una fuerza enorme en la conciencia del público por detrás, pues ¡esto es nuestro, esto es mío, todos lo apoyamos! ¿Cuál es la base de todos los deportes masivos, especialmente deportes de grupo? Una gran masa de simpatizantes se unen como uno. Viven a través de esto, pues todo lo demás es un desastre real. De todas las actividades sociales, los deportes son las más elevadas. 

Pregunta: ¿Incluso a pesar de que millones de dólares pasan por sus manos?

Respuesta: No importa. Los que juegan se dedican a eso. El individuo está dedicado. Incluso si recibe millones. 

Para nosotros, está por encima del dinero. Es decir, pagamos. El que paga, dice, “¡estoy dispuesto a pagar por esto! ¿Otros veinte millones? Otros veinte millones”. 

Aun así, ¡tienen mucha pasión! Está mezclado con el respeto nacional y todo lo demás, este es mi equipo, este es mi jugador y esto lo más elevado que tengo en la vida. 

Pienso que incluso el jugador no juega por dinero. Juega para complacer a la gente. Al menos, eso es lo que dicen las personas con las que he hablado. Uno de ellos dijo, “¡Fue un juego al que asistieron 80,000 espectadores!” Es más que un teatro, más que todo. No hay conexión mayor entre espectadores y jugadores que en esos deportes. 

Pregunta: Hemos visto más de una vez que cuando un jugador anota un gol corre, se abre ante todos y le grita algo al público ¿piensa que grita porque lo hizo por ellos? 

Respuesta: Si, eso pienso, si. Dentro de este juego, resulta que cuando se hace algo, se está por encima del dinero y se da a la audiencia. 

Comentario: Y naturalmente recibe la apreciación de la audiencia. 

Mi comentario: ¡Por supuesto! Esto toca justo sus sensaciones, las sensaciones egoístas del hombre. 

Pregunta: ¿Considera que es elevado? 

Respuesta: Para el hombre en nuestro mundo, el deporte es lo último que le queda. Lo demás, pescar, cazar, todo se desvanece, todo desaparece, todo se va vistiendo en una especie de mecánica. 

Comentario: Es una emoción especial para todos, una persona está ahí sola. 

Mi comentario: Si, pero no en los deportes. Un buen juego despierta interés en todo el mundo. Cuando tantos están involucrados y todos observan y millones o algunas veces miles de millones, observan la misma bola, es, por supuesto, ¡una fuerza enorme! ¡Desearía que tuviéramos esa fuerza!

Mi maestro Rabash tenía mucho respeto por el estadio. Él dijo, “Este lugar debe ser respetado, le da placer a las masas” ¡Fue tan inesperado para mí escuchar esto considerando que un hombre tan religiosos decía esto!

Y pasamos por un estadio donde nunca va ninguna persona religiosa porque es considerado como lo opuesto. Es la percepción de un gran cabalista real. 

Pregunta: ¿Qué consejo le daría a Messi? 

Respuesta: Que sea tan honesto y cercano a sus fans como sea posible. Que se asegure que el mayor número de personas posible disfrute su juego.
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De Kabtv “Noticias con Michael Laitman” 31/ago/20

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¿Qué es el cerebro?

Pregunta: ¿Qué es el cerebro humano?

Respuesta: El cerebro humano no es más que un dispositivo de memoria, una simple computadora que esencialmente, no se encuentra en nuestra cabeza, sino en el espacio circundante con el que estamos en contacto.

Por eso, de hecho, no hay nada en nuestro cerebro, sólo un módem, un mecanismo para conectar con el gran cerebro común.

Pregunta: ¿Quién lo controla?

Respuesta: Naturaleza, la mente común. El hombre es consecuencia de su control.
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De Kabtv «Cabalá exprés» 1/sep/20

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¿Pueden programarse nuestros estados?

Pregunta:¿Es necesario guiar a los participantes por todas las etapas de cada ronda? ¿deben pasar por uno o varios estados sensoriales en cada reunión?

Respuesta: Cualquier estado está formado de varios estados, incluso si no podemos diferenciarlos. Por eso, no debe limitarse estrictamente por adelantado. Hoy hablamos sólo de esto y nada más. Una persona puede no entender y aislarse si no se le da la oportunidad de maniobrar para determinar dónde está.

Pregunta: Supongamos que en la siguiente reunión quiero que sientan la maldad de su naturaleza egoísta. Arreglo la reunión en consecuencia. Discutimos este tema, leemos extractos de textos originales y hacemos ejercicios especiales. Quiero que lo sienta.

Es muy posible que se encuentre en un estado diferente o por el contrario, siente una oleada de emociones y no pueda analizar su ego ¿se pueden programar estos estados?

Respuesta: No, es imposible. El alma humana no puede programarse ni organizarse ni describirse ni colocarse en ningún marco.

Pregunta: ¿Cómo se hace? Enseñas, a varios miles de personas frente a ti y cada una se encuentra en algún estado propio. Pero tienes algún tipo de plan a lección.

Respuesta: Imagino una imagen prefabricada y trabajo para ella. Es muy malo cuando necesito aislar algunas de sus propiedades, por ejemplo, estadounidenses o africanos o alguien más con base en algunas características terrenales o espirituales. Es mejor cuando es una imagen.

Pregunta: Pero yo, como moderador, ¿debo planear las reuniones, seleccionar materiales y preparar a la gente para los próximos estados?

Respuesta: Por supuesto. De lo contrario, ¿cómo van a hacerse los talleres y todos los eventos de unidad? Y luego, cada individuo sentirá algunos de sus propios estados.
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De Kabtv»Habilidades de organización» 9/jul/20

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