De observador pasivo a investigador activo

Hace dos mil años, la nación de Israel cayó de su nivel espiritual al nivel corporal, de la intención de otorgar a la intención de recibir. Como resultado, nos convertimos en un pueblo totalmente diferente, en una nación diferente con una nueva religión, un nuevo panorama de la vida y una percepción diferente de la realidad. 

Antes, percibimos la realidad como un todo único, en el que actuaba una fuerza y todos pertenecíamos a ella. Pero gradualmente, junto con el colapso del Primer Templo y después de mil años del Segundo Templo, nos alejamos del otorgamiento y la unidad y percibimos la vida como la vemos hoy, es decir, de forma puramente corporal, egoísta, percibimos la unidad del hombre sólo consigo mismo, no con otros. Hoy tendremos que hacer un gran esfuerzo para regresar a la percepción de la verdadera realidad espiritual. 

Debemos entender que esta percepción de la realidad y la intención, está en conflicto con lo que aceptan todas las religiones. Cada una quiere estar por encima de las otras, se enorgullece y enseña lo mismo a los que la siguen. Por otra parte, nosotros queremos enseñar la unidad que nos elevará por encima de los problemas, porque éstos son consecuencia de nuestro alejamiento, separación y odio infundado. 

Si percibo la realidad de forma egoísta, me preocupo sólo por mi existencia, vemos a otros desde lejos y no nos unimos con ellos en un todo único en nuestras sensaciones, por eso veo al mundo como es hoy, en mis cinco órganos sensoriales.  

Pero si me uno con alguien más, al menos con una persona y me anulo, comenzaré a percibir la realidad con diferentes órganos de sensación. Ya no serán; vista, oído, olfato, gusto y tacto, sino las Sefirot; Keter, Jojma, Bina, Zeir Anpin y Maljut

Veré una realidad única y perfecta. Será una realidad que no existe dentro, sino fuera de mí. Es decir, no estará limitada por mis órganos sensoriales. Al grado en que abandono mi sensación personal, mi deseo de recibir placer, por la percepción externa, por el deseo de otorgar, en ese grado revelaré la verdadera realidad. 

Revelaré la luz en el deseo de otorgar, que podré construir dentro de mi deseo de recibir placer, la forma de otorgar y amar, es decir, la forma del Creador. De ser un observador pasivo de la realidad, me convertiré en su investigador activo. Esto es lo que nos enseña la ciencia de la Cabalá. 

Todos debemos recibir la forma del Partzuf espiritual, que contiene deseo, restricción, pantalla y Luz reflejada. Después se vuelve activo, puede otorgar al maestro, unirse con Él, como está escrito: “Y serán como Dios, conocerán el bien y el mal”. 

En la religión, el hombre realiza acciones corporales y quiere recibir recompensa corporal por ellas, Pero nosotros queremos lograr acciones espirituales, es decir, construir entre nosotros conexión mutua, unidad, llegar al amor. Esta será nuestra recompensa.
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De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 19/oct/20,Bereshit

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