“Quién sería mejor para Israel, Trump o Biden?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora:“¿Quién sería mejor para Israel, Trump o Biden?” 

Antes de preguntar quién sería el presidente de Estados Unidos que simpatice más con Israel, nosotros en Israel haríamos bien en cuestionarnos lo que hemos hecho para merecer el apoyo de una superpotencia mundial. 

¿Qué le damos al mundo? Más allá de nuestra impresionante producción en tecnología, ¿en qué contribuimos? ¿es tecnología avanzada lo que el mundo realmente necesita de nosotros? 

Hoy, el entorno global en que vivimos está cambiando y de la misma manera, las expectativas para Israel también cambian gradualmente. De cara al futuro, si queremos recibir apoyo de una superpotencia o en realidad, de cualquiera, debemos poner atención, de forma más cuidadosa, a lo que proyectamos y contribuimos al mundo y si es lo que en última instancia, necesita de nosotros.

Somos una nación única porque, a diferencia de otras naciones, no tenemos una raíz biológica común. Nuestros ancestros, quienes procedían originalmente de diferentes clanes y tribus, se unieron como una nación bajo una idea: unirse (“ama a tu prójimo como a ti mismo”) por encima de la división (“el amor cubre todas las transgresiones”), eso nos concedió la habilidad de proyectar una fuerza positiva hacia el mundo, en otras palabras, ser “luz para las naciones”. 

Después de vivir por un corto periodo sosteniendo nuestra unión “como un hombre con un corazón”, perdimos la conciencia de este valor común que nos unió como una nación. De la misma manera, dado que fracasamos en permanecer bajo un paraguas mutuo de amor, por encima de nuestras diferencias, nuestras diferencias eventualmente nos superaron y fuimos exiliados: perdimos tanto nuestra unidad, como nuestra tierra. 

Aguijoneados por el antisemitismo durante todo nuestro exilio. Muchos de nosotros nos reunimos en la tierra que llegaría a ser conocida como Estado de Israel y después de la tragedia masiva del holocausto, una mayoría de naciones acordaron su establecimiento. 

Hoy, al final del 2020, estamos ante una década de antisemitismo que llegó a su máximo en 2019, el año con más crímenes y amenazas antisemitas reportados en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y los Países Bajos. También enfrentamos un creciente sentimiento antisemita en todo el mundo, vestido dentro de una rtetórica de “crítica a Israel” y ha ganado un apoyo considerable en la diplomacia, la academia y la cultura, en gran parte, gracias al movimiento BDS. 

¿Si hoy, las Naciones Unidas necesitaran llegar a una mayoría de dos tercios para decidir si establecer o no el Estado de Israel, la propuesta sería aprobada? Ciertamente no parece así. 

Necesitamos entender la raíz de la actitud negativa hacia el pueblo de Israel ,de parte de las naciones del mundo. Cuando lo hagamos, podemos enfocarnos en qué necesitamos hacer para invertir la actitud negativa en una actitud positiva. 

La fuente de la actitud negativa de las naciones hacia nosotros se debe al fracaso en vivir a la altura de lo que, para empezar, nos define como el pueblo de Israel: nuestra unidad (“ama a tu prójimo como a ti mismo”) por encima de la división (“el amor cubrirá todos los crímenes”), que nos da la habilidad de proyectar una fuerza positiva hacia el mundo (ser “luz para las naciones”). 

Dado que la década previa se caracterizó por el creciente antisemitismo que vio su cima en 2019 en muchos países, incouyendo Estados Unidos, otra característica de la última década fue una crisis constante: desde los efectos posteriores de la crisis financiera al principio de la década con desempleo masivo, juicios hipotecarios, medidas de austeridad en muchos países, protestas globales y guerras en el Medio Oriente, las constantes nubes grises de los ataques terroristas, tiroteos masivos y un 9.17 por ciento de incremento en desastres naturales azotando al planeta, así como altos niveles de depresión, ansiedad, estrés, soledad, división social y abuso de opioides en Estados Unidos comparado con épocas previas. En breve, como nos ha demostrado la historia, como en la época de la pandemia de la muerte negra que provocó asesinatos masivos de judíos en toda Europa o la derrota de Alemania en la primera guerra mundial y la subsecuente depresión, que eventualmente llevó hacia el ascenso de Hitler, los nazis y el holocausto -cuando .la crisis golpea, el antisemitismo crece. 

Por lo tanto, con nuestros antecedentes de división aunados a las crisis que la humanidad continúa experimentando en todo el mundo y especialmente en EUA, podemos esperar más y más detractores observándonos de forma crítica. De la misma manera, la actitud de la siguiente administración de Estados Unidos hacia Israel ya sea positiva o negativa dependerá de si mejoramos nuestras actitud para llegar a ser un pueblo más unido. 

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