Unidades sutiles para medir pensamientos

Los virus son resultado de nuestros malos pensamientos. Pero no hay instrumento que pueda medir esta conexión, porque es más elevada que la percepción material ordinaria. 

Hay muchos laboratorios y estudios que intentan comprender la conexión entre lo espiritual y lo material, pero es imposible. Nuestros buenos o malos pensamientos pertenecen al nivel humano, pues son con base en nuestro ego, el principio malvado. 

¿Dime, qué dispositivo puede ser usado para medir el ego del hombre y dónde debe estar conectado? Por supuesto, no al cuerpo material porque es sólo una máquina biológica que ejecuta órdenes ¿Al corazón? Pero el corazón es una bomba que puede ser reemplazada por una artificial ¿Tal vez en el cerebro? Tampoco. 

¿De dónde pueden ser extraídos los pensamientos para transmitirlos al dispositivo y ver qué pensamientos son buenos y cuáles no lo son y necesitan ser corregidos? Puedes construir un cardiograma, medir frecuencias, procesos eléctricos en el cuerpo, pero es imposible evaluar su esencia. No le pertenece a la materia. Por eso, la ciencia no puede estudiarlo. 

Como estudiante, tuve clases en el instituto del cerebro humano en San Petersburgo. Ahí escuché del jefe del departamento, que era un científico famoso, que no sabemos dónde están los pensamientos y deseos del hombre. 

Los científicos buscan esa conexión, pero los lleva fuera del cerebro a una esfera que no podemos percibir. Ahí, fuera del hombre, están nuestros pensamientos y deseos. El cerebro humano es un módem que se conecta con el espacio espiritual, donde vuelan todos nuestros pensamientos y sensaciones humanas. 

En nuestro mundo, es costumbre identificar a una persona por su cuerpo animal. Pero al estudiar Cabalá, construimos un Partzuf espiritual, ascendemos a fe por encima de la razón y ya no es material. La ciencia de la Cabalá conecta al hombre con su verdadera esencia, como si lo separara del cuerpo material y lo adhiere al alma. El mundo físico desaparece de nuestras sensaciones porque es imaginario. 

Cuando llegamos a una conexión así, comenzamos a revelar fenómenos espirituales. Abriremos el libro Estudio de las diez Sefirot y podremos sentir todo lo que está escrito ahí y leerlo como un músico lee una partitura.
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De Kabtv “Reunión de escritores” 15/oct/20

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