Cómo podemos alcanzar una vida hermosa

Gracias a las revelaciones hechas por los cabalistas durante miles de años, la ciencia de la Cabalá nos explica cuál es el propósito de la creación, hacia dónde nos lleva la evolución y de acuerdo a qué leyes. 

El Creador nos creó como un alma y después la fragmentó en muchos deseos diferentes que se sientan como extraños. A causa de esta división, cada uno se siente independiente, separado, diferente de otros e instintivamente siente repulsión por ellos. 

Así, el mundo se desarrolló más y más: naturaleza inanimada, plantas, animales y humanos. La humanidad se desarrolló porque sus deseos han estado creciendo todo el tiempo, exhibiendo más y más independencia, desunión e intereses en conflicto. En todos los niveles de la naturaleza existe una fuerza de atracción y una fuerza de rechazo. 

En el mundo inanimado, vegetal y animal la fuerza de atracción actúa de modo instintivo para ayudarlos a existir como la naturaleza dicta y no por libre elección. En el hombre también, la fuerza de atracción actúa como atracción natural hacia el sexo y la familia. Así es como la humanidad ha existido por las generaciones. 

En realidad, no existe esa atracción entre la gente. El Creador, la fuerza común que fragmentó el deseo común, quiere que crezcan y revelen que están alejados y opuestos. Y al mismo tiempo, que descubramos nuestra conexión, dependencia y el beneficio de nuestra unidad. 

Pero aún cuando podríamos lograr una maravillosa vida con conexión y cooperación entre gente, países y naciones, gastamos enormes cantidades de energía, dinero y recursos en guerras, buscando arruinarnos y destruirnos uno al otro. Es doloroso observar a la humanidad pelear desesperadamente por su separación en lugar de beneficiarse de la conexión. 

Es una lástima que no entendamos que es un juego que el Creador está jugando con nosotros. Es necesario preservar el poder del mal sin destruirlo, construir un más sobre un menos, cubrir todos los pecados con amor. Así, existiremos en un sistema que contiene toda la fuerza del mal y toda la fuerza del bien. La fuerza buena cubrirá todo el mal y lo superará y en esta forma, podemos recibir todo el bien de este sistema. 

Este era el propósito de la fragmentación: revelar las fuerzas ocultas, internas, buenas en nosotros como la ventaja de la luz sobre la oscuridad. Si no revelamos la oscuridad, no revelaremos la luz y todas sus cualidades. Por lo tanto, debemos pasar por todos los males estados, como en “Y hubo atardecer y hubo mañana, un día”. Noche y día siempre se alternan de manera que todos los pecados son cubiertos con amor. Por lo tanto, el pecado es siempre revelado primero y después la unidad. 

Nuestro trabajo es ensamblar un sistema que incluya las dos fuerzas opuestas. Y no deben ser cercanas la una a la otra como en un corto circuito, como en un corto circuito de positivo y negativo en una red eléctrica. Es necesario poner una carga entre ellas, una resistencia, un resistor. Entonces el más y el memos no se cancelarán entre sí, sino que se conectarán y darán un resultado positivo sobre esta resistencia, un trabajo útil. 

Nuestra tarea es estar entre el más y el menos, entre la naturaleza egoísta creada por el Creador, la inclinación al mal y la luz superior, que atraemos con nuestros esfuerzos, la buena inclinación. Existimos entre el bien y el mal, haciendo nuestro trabajo. 

Y el sistema de Adam HaRishón, creado por el Creador en la forma de mini-modelo que existe sólo por su fortaleza, será llenado con nuestra fuerza, nuestra carga. Más y menos, el poder del mal y el poder del bien, pueden funcionar en este sistema como dos polos que no se cancelan sino que crean una diferencia potencial que nos permite revelar nuestro trabajo en el sistema del alma común de Adam. 

La oscuridad brillará como luz: esas dos fuerzas podrán encender toda la luz de infinito dentro de este sistema que previamente estaba roto. Si ponemos la medida completa de nuestra fortaleza para conectar nuestros deseos una vez más, obtenemos un deseo común en el que la luz será revelada.

Debemos ver este sistema como una red mecánica que no depende de nuestras sensaciones. En otras palabras, podemos ir del menos absoluto al más absoluto, de rechazo a conexión, de odio a amor. Y es bueno que nos sucedan cambios todo el tiempo, de un extremo a otro. Lo principal es constantemente recordar que existimos en el sistema del alma única de Adam y esta es toda la naturaleza, que debe ser llevada a la conexión correcta. 

Así no dependeremos de nuestras emociones, sino que seguiremos la razón, es decir, nos involucramos en la sabiduría de la Cabalá, la sabiduría de la conexión. Deja que aparezcan diferentes sensaciones en nosotros de más a menos, lo principal es avanzar sobre todas esas experiencias, hasta la total unidad, llamada amor.
[274737]
De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 29/nov/20, “El trabajo con fe por encima de la razón”

Material relacionado:
Unir las partes del alma colectiva
Análisis y síntesis del alma del mundo
Entrar en la sensación del alma común

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta