“¿Cuáles son algunos símbolos de Janucá y su significado?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cuáles son algunos símbolos de Janucá y su significado?

La vela, el aceite y la mecha

Se sabe que la vela no puede quemarse hasta que reúnen tres condiciones: 1) taza -vasija en la que se pone el aceite; 2) aceite; 3) mecha (cuerda tejida en una vela o lámpara de aceite, que lleva el combustible a la flama). Cuando esas tres condiciones se cumplen, podemos disfrutar su luz. Rav Baruj Shalom HaLevi Ashlag (Rabash), Fragmentos seleccionados del artículo 5 “Significado de los pecados que se vuelven méritos” 

¿Cuál es el significado espiritual de la vela que tradicionalmente era una taza o vasija que contenía aceite y una mecha y todo junto forma una unidad para crear luz? 

El significado espiritual puede entenderse cuando percibimos esta construcción a través del lenguaje de ramas, donde los objetos corporales apuntan hacia su fenómeno y procesos espirituales. 

Como tal, esa unidad -vela, aceite y mecha- representa tres discernimientos de la vasija espiritual corregida, es decir, el deseo de recibir placer ya corregido con la intención de otorgar. La luz que surge de esta unidad, es el resultado de la vasija espiritual: la intención de otorgar por sobre el deseo de recibir. 

Tanto la taza, como el aceite y la mecha, se requieren para crear la vasija espiritual. Es decir, el aceite en sí y por si mismo, no puede alumbrar y la mecha en sí y por si misma, tampoco puede alumbrar. Pero la mecha que absorbe el aceite, el cual asciende por la mecha, sí pueden iluminar. 

El significado espiritual de esta construcción taza-aceite-mecha, es que son tres cualidades opuestas: recepción, otorgamiento y conexión. No podemos encender ninguna de las cualidades por sí mismas, pero cuando una absorbe a la otra, es decir, cuando la mecha absorbe el aceite, ya se puede encender.  

Espiritualmente, la mecha representa nuestra razón egoísta que rechaza el trabajo espiritual de conexión con los demás. 

En la sabiduría de la Cabalá, el aceite, es la cualidad espiritual de otorgamiento llamada “Ohr Jojma” (Luz de sabiduría), no la podemos usar ni encender por sí misma. 

Sin embargo, cuando absorbemos el aceite (cualidad de otorgamiento) en nuestra mecha (deseo de recibir), podemos encenderla, es decir, establecer conexión entre este mundo de recepción y el mundo espiritual de otorgamiento. 

En hebreo, la palabra “’Petillaj’ (mecha) viene de la palabra ‘Petaltol’ (sinuoso) y de la palabra ‘Pesulaj’ (defectuoso), pues es un error tener esos pensamientos” (Rabash, “Significado de los pecados que se vuelven méritos“). En otras palabras, nuestros pensamientos egoístas, que sólo busca propio beneficio -considerado “defecto” pues nos alejan de la sensación de placer espiritual eterno- toman la forma de una mecha, cuando los insertamos en un entorno que, ante todo, da valor a las cualidades espirituales de otorgamiento y la conexión positivo, representadas por el aceite. 

Así, al rechazar los defectos en nuestra naturaleza egoísta, con nuestra participación en un entorno que valora primordialmente el otorgamiento y la conexión positiva, creamos una unidad -una vasija espiritual- que nos ilumina con la luz espiritual. 

Nuestra conexión positiva con los demás, por encima de nuestra naturaleza egoísta, defectuosa e incompleta, produce una llama milagrosa -determina las condiciones con las que la luz espiritual de otorgamiento puede ser revelada, aunque sea sólo débilmente, por encima de nuestra naturaleza egoísta.  

En la sabiduría de la Cabalá, esta acción se llama “revelación del Creador”. Nuestros esfuerzos para conectar positivamente, con la intención de otorgar por encima de nuestra razón egoísta y defectuosa -que rechaza actuar sin ver que a cambio tendrá beneficio personal- se convierte en la vela (la vela espiritual) que al final la enciende el Creador, es decir, ahí descubrimos al Creador, la cualidad de otorgamiento puro. 

Mientras más participamos en un entorno que prioriza; amor, otorgamiento y conexión positiva por encima de los intereses egoístas, más se absorbe el aceite en la mecha, incluso si la forma de la mecha sea defectuosa, es decir, aunque por naturaleza sólo podemos calcular de forma egoísta en beneficio personal. 

De este modo, participamos en un entorno espiritual, porque queremos descubrir los secretos del universo, alcanzar el máximo nivel de conocimiento y conciencia de la realidad y sentir, nada menos, que la armonía eterna de nuestra alma. En otras palabras, el ego nos lleva a la búsqueda espiritual con sus propias perspectivas de lo que es bondad espiritual, que puede ser sólo una imagen egoísta al inicio de nuestra jornada. 

Pero si nos estamos en un entorno espiritual -entre amigos, libros y maestros que valoran conexión positiva, amor, otorgamiento, cuidado, apoyo y motivación mutuos, nuestro ego está en un dilema: quiere recibir espiritualidad para sí mismo, pero el entorno le da ejemplo constante  de que espiritualidad es sólo otorgar a los demás.

Mientras más avanzamos en nuestra conexión, a pesar de las quejas del ego, más absorbe nuestra mecha el aceite y el proceso continúa hasta que tenemos suficiente aceite dentro de nosotros, reuniendo todas las condiciones necesarias para que la flama aparezca: la revelación del Creador en los seres creados, un nuevo estado espiritual que se conoce como “Janucá,” la primera parada en nuestro viaje espiritual hacia estados cada vez más armónicos de amor, otorgamiento y conexión positiva. 

Basado en la lección diaria de Cabalá 15/dic/20  Para ver la lección aquí»

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