Entre Esaú e Ismael

“Desde la cima del Snir y Hermón está el Monte Sinaí, al cual nos acercamos y nos reunimos al pie, como está escrito, “Y estuvieron al pie de la Montaña”. “Desde la guarida de los leones” son los hijos de Seír, a quienes el Creador invitó a recibir la Torá pero no deseaban recibirla. “Desde las montañas de los leopardos” son los hijos de Ismael, como está escrito, “El señor vino desde el Sinaí y se elevó desde el Seir hacia dentro de ellos; Él brilló desde el Monte Farán y vino desde los diez mil sagrados” y Farán son los hijos de Ismael. 

Es decir, ¿“Y Él llegó desde los diez mil sagrados?” Cuando el Creador deseó entregar la Torá a Israel, los campos de los ángeles superiores llegaron y dijeron, “Oh Señor, nuestro Señor, glorioso es Tu nombre en toda la tierra, cuya majestad es ensayada por encima de los cielos”. Ellos pidieron que la Torá fuera entregada a ellos y no a Israel”. (El Libro del Zóhar)

A las fuerzas llamadas “Esaú” o “Seir” se les ofrece la Torá –corrección. Pero no quieren corregirse en un hombre, porque son absolutamente egoístas y no pueden imaginar cómo pueden satisfacerse a sí mismos sin ser egoístas: “Entonces ¿por qué vivo? Todo mi deseo es vivir feliz y cómodamente”. 

Y tienen toda la razón, porque no sienten ninguna oportunidad en ellos de existir en la forma que la Torá les ofrece -elevarse por encima de sí mismos. El hombre lo siente en sí mismo, en sus propiedades: “¿Qué estoy haciendo? Lo perdí todo”. 

El siguiente estado es “Ismael” de la palabra “Ishma El”, “escuchado por el Creador” ¿Qué dice Ismael? “Tampoco puedo aceptar la Torá como medio para la corrección. Pues, me ofrece usarme a mí mismo por encima de mis deseos de estar satisfecho. De ninguna manera puedo hacerlo”. 

Resulta que por encima de esas dos propiedades básicas, fundamentales en el hombre, de ninguna manera podemos elevarnos hacia la cualidad espiritual en la que la fuerza superior, el Creador, está localizado ¿Cómo podemos lidiar con este problema para elevar al hombre hasta el nivel del Creador

Para esto, el Creador manifiesta la tercera propiedad de esas dos propiedades. Gradualmente despierta dentro del hombre y le llama “Israel” directo al Creador. Esta propiedad, que se manifiesta entre las fuerzas de Esaú (Seir) e Ishmael, puede elevarse por encima de ellos con  ayuda de la fuerza superior y llegar a ser igual al Creador. 

Israel no es la propiedad derecha (Ismael) y no es la izquierda (Seir), sino la línea media entre ellas. Cuando se eleva y se conecta con el Creador, comienza a sacar y a elevar tanto las fuerzas derecha como izquierda de su estado.
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De Kabtv “El poder de El Libro del Zóhar” #9

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