La Luz guía Pésaj

Parece que la Torá describe aventuras y grandes viajes: de la antigua Babilonia a la tierra de Canaán donde hoy está Israel, desde ahí al desierto del Sinaí, del desierto a Egipto y los años de vivir ahí con todos los eventos que tuvieron lugar y después huir de Egipto y cruzar el Mar Rojo. 

Todo esto lo debemos separar gradualmente de lugares geográficos y eventos históricos y ponerlo dentro del hombre como algo que sucede en su interior. 

Cada uno debe describir dentro de sí, cuáles cualidades son llamadas Egipto, desierto, faraón, y Moisés- todos los detalles y personajes de la historia. Esta historia se desarrolla dentro del hombre y dentro de las relaciones en la decena. 

Es incluso más difícil imaginarlo en la decena porque es más cercano a la espiritualidad. Debemos construir este proceso dentro de nosotros en sensación, de manera que todos puedan sentir que todos los nombres que menciona la Torá que se refieren a la naturaleza inanimada, a plantas, animales y personas es reflejado en sus sensaciones, pensamientos, procesos internos y conexiones con otros. 

Gradualmente, el hombre comienza a sentir que la luz de Pésaj actúa en él, es decir, la luz de transición del estado corporal cuando estudia en el grupo, pero hasta ahora lo hace de forma egoísta. No sabe qué es intención en aras de otorgamiento, porque hasta que tiene una segunda naturaleza es imposible explicarlo y describirlo. 

Justo como la historia de Pésaj describe la desesperación por el trabajo duro para el faraón, el hombre se desespera por salir del control de su ego y hacer algo por amor a su prójimo. No tiene fuerzas, inclinaciones, ni deseos dentro de él. 

De pronto siente que algo despierta en él y comienza a entender que realmente puede existir esa cualidad llamada otorgamiento incondicional. 

Es porque hay una iluminación especial que influye en él y le transmite una nueva cualidad. Este es el cambio que necesitamos anhelar. Por supuesto, no resulta solo del esfuerzo, sino por la iluminación desde arriba. Por eso, nuestro trabajo es la plegaria, la petición, que debe ser organizada correctamente en la decena en las aclaraciones que hacemos cuando construimos nuestra conexión. 

Todo el proceso del éxodo de Egipto ocurre dentro de la decena, dentro de las diez Sefirot. Por eso, es cada vez más evidente que todo se consigue con la fuerza de la oración y todos nuestros esfuerzos deben ser solo para rezar juntos para que todos se sientan amigos y estén dispuestos a ayudarse.

Así, nos conectamos en nuestra petición hacia la fuerza superior, pedimos que la fuerza de conexión nos ayude a encontrar un punto mutuo entre nosotros de manera que cada uno sienta que están saliendo de sí e incluyéndose en el deseo común llamada Maljut superior. 

Si cada uno está solo dentro de sí mismo, está en el mundo inferior. Si se eleva hasta el deseo común, ya se encuentra en la Maljut del mundo superior. Y entra a la segunda fase de Pésaj, es decir, la “transición”, dar un paso hacia el éxodo de Egipto. Desea que el Creador, no el faraón domine sobre él y que el Creador lo gobierne. Así tendrá una transición especial para cambiar la autoridad superior del faraón hacia la fuerza superior. 

Se vuelve más y más consciente de su dependencia y apego a su egoísmo, consciente e inconscientemente actúa en beneficio propio. Ahora piensa más y más en actuar en beneficio del Creador y en beneficio de la decena. Se acerca al éxodo de Egipto, es decir, las luces de Pésaj trabajan en él.
[280317]
De la lección diaria de Cabalá 31/mar/21, “ Pésaj

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