El legado del ARI

El ARI fue el hombre que abrió el camino al cielo. Reveló el final del hilo y si nos adherimos a él, podremos ascender hasta la altura del Creador. Aún no tenemos el entendimiento suficiente ni las palabras para agradecer al ARI y apreciar lo que hizo.

Sólo necesitamos creer en los cabalistas, que de forma elevada apreciaron el trabajo del ARI y agradecer al Creador por enviarnos mensajeros que nos transmitieron el conocimiento acerca de la fuerza superior, sobre la forma en que podemos acercarnos y establecer la conexión con ella. 

A partir del legado del ARI, podemos recibir la luz que reforma, lo más invaluable. Cuando estudiamos el material nos influye la luz que reforma, oculta en estos textos.

Por supuesto que su acción depende de nuestro deseo e intención, de nuestro anhelo por la conexión y la unidad y de nuestro deseo por ser semejantes al sistema superior que nos controla. La luz actúa a nuestro alrededor, nos envuelve, nos purifica y nos acerca a la conexión.

Por eso, todos los textos del ARI son santos. Podemos ver el asombro con el qué los trataron los cabalistas, como si se tratara de la Torá, donde ni una sola palabra puede ser removida. La muerte del ARI se convirtió en el punto de inicio, a partir del que comenzó a revelarse la sabiduría de la Cabalá.  

Sin embargo, tomó varios cientos de años para que llegara al mundo, gracias a sus seguidores espirituales, quienes los extrajeron de la tumba del ARI y de otro escondite, de algún cofre. Como resultado, todas las obras del ARI fueron reveladas y sirvieron como base para la Cabalá moderna.  

Es una historia muy similar a la de El Libro del Zóhar, que también estuvo oculto y que después de mil años fue revelado. Fue hasta el tiempo de Baal HaSulam, que todos los escritos del ARI se recolectaron y él pudo estudiarlos, comprenderlos profundamente y escribir un comentario sobre ello: El estudio de las diez Sefirot

Las obras del ARI son una cuerda salvavidas que nos cayó del cielo. Toda la Cabalá se basa en El Libro del Zóhar y los escritos del ARI. 

Baal HaSulam, Introducción al libro Panim Meirot uMasbirot: No hay suficientes palabras para medir su trabajo santo (el del ARI) en nuestro favor. Las puertas del alcance estaban cerradas y atornilladas y se abrieron para nosotros….   

Encuentras a alguien de treinta y ocho años, que avasalla con su sabiduría a todos sus predecesores….  

Todos los sabios de las generaciones…. abandonaron todos los libros y composiciones que le preceden… sujetaron por completo su vida espiritual sólo a su sabiduría santa. 

El punto aquí no es lo alto del alcance, sino que la metodología del ARI fue hecha y preparada para la corrección final. 

Por eso, el ARI simboliza al Mesías, hijo de Josef, es decir, nos da la base del mundo correcto. Como está escrito, Josef fue un hombre justo y la justicia es la base del mundo. Es solo gracias a las enseñanzas del ARI, que comenzamos nuestras correcciones.

Aunque en el pasado hubo grandes cabalistas, con más conocimiento que el ARI como Rabbi Akiva y Rashi, ellos no sabían cómo expresar, explicar, formular y transmitir el método de corrección, en la forma en que lo hizo el ARI. Esto está determinado, no por la altura del cabalista, sino por su correspondencia con su generación. Por eso valoramos tanto los textos del ARI, con cuya ayuda podemos alcanzar la corrección final. 

Después de los descubrimientos hechos por el ARI y sus seguidores, los sucesores de su metodología, la adaptaron a las generaciones modernas, ahora todos pueden estudiar la sabiduría de la Cabalá y utilizarla para descubrir su camino hacia la unidad, para alcanzar al Creador dentro de esa unidad. Es un gran regalo que nos permite ascender,  del grado animal, al grado de hombre, Adam, “similar” al Creador. 

Todo el horror del egoísmo, deseos y cualidades egoístas, deben ser revelados en la generación del Mesías. Pero podemos entenderlos correctamente, resistirlos y avanzar hacia la corrección.  

Rav Jaim Vital, Shaar Gilgulim: Mi maestro, nos advirtió -a mi y a todos los amigos que estábamos con él en la sociedad- que obedeciéramos el mandamiento “Ama a tu prójimo como a tí mismo” y que nos enfocáramos en amar a cada uno de Israel como a nuestra propia alma, para que, nuestra plegaria se elevara, involucrando a todo Israel y pudiera ascender y lograr la corrección arriba.  

Amar a los demás, es la base de nuestro trabajo. Con nuestro estudio, atraemos la luz que reforma, pero debemos darle material para el trabajo y la corrección. Necesita corregir la conexión que se rompió cuando el pecado del Árbol del conocimiento. Todo el sistema, llamado Adam, se destruyó. Ahora, queremos usar la luz, para conectar todas las partes. 

En cada uno de nosotros, existe un fragmento, un registro  (Reshimo). Somos las mismas partes que una vez estuvieron juntas en el sistema de Adam HaRishon. Hoy necesitamos regresar de nuevo a la misma conexión. Para lograrlo, se nos dio la enseñanza del ARI, la instrucción del trabajo a través de Baal HaSulam y la instrucción de construir un grupo, de acuerdo a Rabash. Tenemos todo lo que necesitamos, sólo se requiere conectar todo e implementar la corrección. 

Plegarias del ARI: Un día, en la víspera de Shabat, el ARI fue con sus discípulos al  Kabbalat Shabbat [servicio de inicio del Shabat] como era su costumbre. Dijo a los amigos: “Vamos ahora a Jerusalén […] construyamos el Templo y hagamos una ofrenda de Shabat, porque veo en este momento, que es el tiempo para la redención. 

“Algunos de los amigos dijeron, ‘¿Cómo iremos en este momento a Jerusalén, está a más de 30 parsas de distancia (aproximadamente 115 kms)?’ Otros dijeron, ‘Muy bien, queremos ir contigo, pero primero iremos a informar a nuestras esposas, para que no se preocupen por nosotros y después vamos.’” 

El Rav alzó la voz y dijo a los amigos, “¿Cómo el difamador de satán tuvo éxito en revocar la redención de Israel? Doy testimonio ante el cielo y la tierra, que desde el tiempo de Rabbi Shimon Bar Yojai, hasta ahora, no ha habido un mejor momento para la redención que este. 

“Si ustedes lo hubieran admitido, habríamos tenido el Templo y los desterrados de Israel, se hubieran reunido en Jerusalén. Ya pasó el tiempo e Israel salió de nuevo al exilio”.  Cuando los amigos escucharon esto, se arrepintieron de lo que habían hecho, pero no les ayudó. 

Hay momentos especiales. Esperemos tener esa oportunidad y no perderla.  

Antes de su muerte, el ARI dijo a sus estudiantes que si ellos lo merecían, él vendría a enseñarles. Es muy difícil para nosotros entenderlo, pero ya existe todo, no hay vida ni muerte. Hay sólo cambios entre los grados, cambio de estados.

Por lo tanto, aquél que acepta los principios de la metodología del ARI —conexión en la decena y equivalencia con la fuerza superior de ABYA— avanza, prácticamente se integra al sistema, recibe fuerza y luz de él y así, aprende. 

No se trata de aprender y entender con tu mente. El alcance mental viene muchos años después, luego de que se alcanzan las sensaciones. Primero, deben llegar las sensaciones. Como en nuestro mundo, primero comenzamos a vivir en él y a sentirlo y después, podemos explicar algunas sensaciones en el lenguaje de la razón. 

Sucede lo mismo en el mundo espiritual, primero, necesitamos penetrar en las sensaciones, en el amor y la conexión; y luego, podremos entender de acuerdo a las fórmulas con las que trabajan estas sensaciones.
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De Kabtv “Charla durante la comida en honor del día en memoria del ARI” 4/ago/19

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