Tu B’Av, más que el día judío de san Valentín

Mi nuevo articulo: «Tu B’Av, más que el día judío de san Valentín«

¿Cómo es posible que, aunque el amor es el motivo de casi todas las actividades en las que se involucra la gente, lo que vemos a nuestro alrededor sea odio, separación y disputas sin fin? Reflexionemos, qué es el amor verdadero.

La mejor explicación de este concepto se puede encontrar en el significado de Tu B’Av (15 de Av), día del amor. Es justo después de Tishá B’Av (9 de Av), día de la destrucción. Hasta después de esta crisis inigualable, donde se revela el mal y el odio entre nosotros, podemos corregirnos y alcanzar el amor verdadero. Ahí inicia un nuevo período de equilibrio. Pero, para lograrlo, primero necesitamos reconocer que nuestro estado actual es totalmente opuesto.

En otras palabras, el reconocimiento del odio infundado que habita en nuestro corazón, es la condición previa para lograr amor incondicional. Como está escrito, “Tu B’Av es corrección y mitigación de Tishá B’Av“. (Likutey Halajot).

También está escrito en la Mishná: “Ningún día fue tan bueno para Israel como el 15 de Av, el día en el que a las tribus se les permitió mezclarse e impartir la bondad de cada uno, a su amigo”. (Tifferet Shlomo)

Tu B’Av es el día más grande, en el que según la tradición, las jóvenes de Jerusalén salían vestidas de blanco a cantar en los huertos y viñedos. Los jóvenes se unían a ellas para elegir a su novia. Estas son las imágenes que caracterizan esta festividad.

A pesar de la idea romántica, no es el amor terrenal de hombres y mujeres jóvenes en los viñedos, de lo que habla Tu B’Av, sino un tipo de amor totalmente diferente: uno construido sobre el egoísmo (interés propio en lugar de preocupación por el bienestar de los demás) que destruyó el Primer y Segundo Templos el 9 de Av y que acabamos de conmemorar. Los días oscuros entre el 17 de Tamuz y Tishá B’Av, le recuerdan al pueblo judío la destrucción de los dos templos y también otros problemas y aflicciones que hemos sufrido. Más tarde, cuando termina el odio infundado, comienza un nuevo período en el que buscamos corrección.

Buscamos un compañero espiritual que nos ayude a lograr la transición que deseamos, el compañero espiritual tanto para hombres como para mujeres es la fuerza superior de amor y otorgamiento, el Creador. Nos conectamos con Él y juntos recibimos plenitud, placer, iluminación absolutos y la revelación del mundo real que existe en esa realidad sublime y total, no sólo en un pequeño fragmento de ella, al que conocemos como nuestro mundo. Todo el proceso de la unidad de Tu B’Av simboliza nuestra corrección final, la reconstrucción del Templo y nuestra transición del odio al amor.

Por eso, la fiesta de Tu B’Av alude a la época en la que construiremos el Tercer Templo. Esa alusión no se refiere a una edificación física, sino a una que construimos en nuestro corazón, entre nosotros. Habla de un estado en el que la humanidad está conectada positivamente y en el que la fuerza de unidad que mantiene al mundo y a la realidad, se revela entre nosotros.

¿Qué es amor verdadero? Amor verdadero, no el amor en el nivel corporal en el que solemos pensar, es un sentimiento especial de conexión mutua que nos eleva a las alturas de la eternidad, la integridad y a la expansión infinita de nuestros sentimientos y pensamientos. Cuando sentimos que existimos en total plenitud, cuando nos relacionamos con otros con ese amor supremo.

En nuestro estado actual, incluso si sentimos que amamos a alguien, es porque amamos lo que ese alguien nos hace sentir. Como resultado, dejamos de amar cuando ya no sentimos alegría en la relación, o sea, en realidad, no había amor verdadero. Amar de verdad es desear sólo la felicidad de esa persona, querer darle todo.

Aunque, hay una condición especial antes de que podamos alcanzar el amor verdadero. El amor surge hasta después de revelar el estado de fragmentación, nuestro estado actual y después de reunir todas las piezas rotas en un espíritu de interés mutuo y reciprocidad.

El nuevo estado de conciencia, este nuevo entendimiento y sentimiento, nos eleva al nivel más alto de la realidad perfecta, por encima de las limitaciones de nuestra vida terrenal. Tu B’Av nos impulsa al estado único de “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

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