Una vida de búsqueda

La pregunta del significado de la vida

Pregunta: ¿Cuándo se preguntó por primera vez acerca del significado de la vida

Respuesta: Así nací. Me persiguió literalmente desde mi niñez. Busqué todo el tiempo, pero no sabía dónde encontrar la respuesta. Pensé que la encontraría en la ciencia, pero muy rápido sientes que en cuanto lo intentas, ves que no es para ti. 

Hubo años en que no sabía exactamente qué buscaba. Sólo me sentía vacío, aburrido ¿para qué? ¿cuál puede ser el objetivo de la vida? 

Pregunta: ¿Cómo intentó llenar este vacío? 

Respuesta: Primero, intenté elegir una profesión. No había muchas oportunidades en Rusia en esa época. Mis padres me forzaron a ir a la escuela de medicina. Fui y de inmediato la abandoné. Literalmente en unos meses, me di cuenta que no era para mí, porque no me daba solución para ese asunto doloroso. 

Pero si me hubiera graduado de esta escuela, me hubiera convertido en cirujano, porque ves un resultado claro para tu trabajo. El paciente está en una condición grave y sólo puede ser ayudado con una difícil intervención, lo haces y observas el resultado, de todas maneras no era lo que buscaba. 

Fui a la facultad de automatización e ingeniería en computación, en el instituto Ulyanov-Lenin en Leningrado. Después pedí mi transferencia al instituto politécnico, al departamento del profesor Akhutin, cibernético, biólogo y médico. Siempre busqué y busqué. Al mismo tiempo, en mis últimos años en Rusia, trabajé un poco en el Instituto de transfusiones sanguíneas, en la academia médica militar y en la SKB, donde hacían cinturones de radiación Van Allen para astronautas. Pero tampoco sentí ningún éxito ahí. 

¿Ser científico? Bueno, serás profesor asistente. ¿Y después qué? De cierta manera me decepcioné muy rápido. 

Pregunta: Hay alguna frontera. Se llega a ella y no ya no hay más desarrollo ¿eso fue lo que lo detuvo? 

Respuesta: Sí. Me persiguió todo el tiempo. De cierta manera era infeliz. Pero el infortunio, como dicen, me ayudó y me llevó a Cabalá después de muchos años. Me di cuenta de que no tenía nada qué ver con la ciencia, nada qué ver con Rusia en absoluto. En ese momento, comenzó la repatriación. Por varios años cubrí mis huellas, hasta pasar mi Vitebsk natal, por Lituania, por el pequeño poblado de Pobrade, después de dos años de rechazos. Recibí permiso y emigré, en 1974 llegué a Israel. 

Búsqueda en Israel 

Después de llegar a Israel, seguí buscando respuesta a la pregunta del significado de la vida. Específicamente me establecí a un lado del instituto Weizmann. Pensé que tal vez encontraría algo ahí. De nuevo, nada. Hubo oportunidad de involucrarme en el desarrollo de equipo médico, que era cercano a mi área de especialización. Pero tampoco me interesó. No quería dejar ahí mi vida. Es mejor ir a alguna especie de trabajo automático y ser libre de corazón y alma. 

Por eso, fui a trabajar en mantenimiento de aviones en la armada. Y en mi tiempo libre, seguí buscando. ¿Cómo encontrar para qué vale la pena vivir? Esa pregunta, esa pasión, ese deseo, el vacío, me impulsaba, aún cuando ya tenía esposa y un hijo y era feliz en mi vida familiar. Aún soy feliz por haber vivido con esta mujer por tantos años. 

Sin embargo, algo me molestaba. Se me ofreció buscar en la religión. Hice algunos cursos y fui a Yarkhei Kala los fines de semana. Parecían decir algo, pero no tenía sentido, al mismo tiempo intentaba entender: “¿Bueno y después qué?”, pero ellos mismos no lo preguntaban. 

Intenté volverme como ellos. Me gustaba lo que decían acerca de la eternidad, del Creador, del alma, de la conexión con lo eterno. Pero ¿dónde está esa conexión? Respondían: “Leemos y enseñamos, esa es la conexión”. Y en realidad ¿dónde está la conexión? ¿dónde está el conector con lo que conectas esta conexión? ¿dónde lo sientes de forma clara? ¿están involucrados ustedes mismos? “No, está escrito en los libros”. Era suficiente para ellos. 

Pero aún así, busqué hasta que Rabí Fischer de Holanda le dijo a los que querían convertirme en un simple religioso judío: “probablemente necesita conocer a los cabalistas, que están más profundamente involucrados. Hay gente que lo necesita”. 

Y me presentaron a Rabí Zilberman. Con él, me di cuenta que hay Cabalá, de que hay libros que hablan de forma seria de eso. Él comenzó a estudiar conmigo en arameo, a hurtadillas. Pues, Cabalá en las fuentes primarias, está escrita en arameo. Se originó en Babilonia, donde se hablaba arameo. 

Pero tampoco estuve satisfecho con este enfoque. Los creyentes sólo estudian libros y él estudiaba Cabalá del mismo modo. Pero, ¿dónde está el contacto, dónde la conexión? Tampoco estaba ahí. Él creía que leer y estudiar era suficiente. 

¿Qué tiene que ver “estudiar”? ¡Quiero estar ahí! ¿Qué debo hacer para encontrar la esencia de la vida, todo lo que sucede alrededor, ver la creación desde su principio hasta su fin? ¿por qué, cómo, por qué? ¿cuál es la meta final? 

Rav Zilberman me decía: “La pregunta, por supuesto, es buena. Y se entiende aquí y ahí en Cabalá. Tanto como entendemos a los cabalistas, alcanzamos a entender”. Y me fui de su lado. 

Berg

En mi búsqueda de un maestro de Cabalá, fui a una de las conferencias en el instituto Berg, por supuesto vi que nada era serio. Pedí que me presentaran a Berg y le dije de forma directa; “Estoy dispuesto a pagar lo que quiera, pero necesito clases privadas”. Desde el punto de vista financiero, yo era rico y realmente le di mucho dinero, pero exigí clases privadas. 

Fui a su casa, casi cada día, a las cinco de la mañana. Después de unas cuantas semanas, me di cuenta de que ya no tenía nada qué ver con él. 

Sin embargo, aprendí un poco más de él que de los otros, porque alguna vez él estudió con Rabí Brandwein, un estudiante de Baal Hasulam. Berg me habló un poco de Baal HaSulam y de Rabí Brandwein, que estudió con él cuando aún era muy joven. Dijo que hay otros libros, los libros de Baal HaSulam y que pueden ser usados. Básicamente, eso fue lo que aprendí de él. 

Pero después de dos o tres semanas, al ver que no tenía nada más que aprender, dejé de estudiar. Y ¿dónde más buscar? ¿a quién debía buscar? No lo sabía.

¡Aquí hay un verdadero maestro! 

De alguna manera, literalmente por accidente, después de llegar a Bnei Brak, decidí buscar un maestro. Era invierno, era difícil viajar a Jerusalén en esta época del año y pensaba, ¿por qué no buscar en Bnei Brak? En uno de los cruces de caminos, desde el automóvil pregunté: “¿Dónde se estudia Cabalá aquí?” un religioso de pie en el cruce respondió: “dobla a la izquierda, llega hasta una arboleda, ahí encontrarás un lugar donde estudian Cabalá”. Justo como un ángel caído del cielo. 

Cuando llegué, vi ancianos estudiando Cabalá, me dirigí a ellos y me mostraron al maestro. Y comencé a estudiar ahí. Resultó que el líder era el hijo mayor de Baal HaSulam. Antes, nadie me había hablado de él. 

Y, terminé con la persona más importante, diría que el único cabalista de esa época. Más aún, era el hijo mayor de Baal Hasulam y recibió todo de él. Cuando comenzó a estudiar conmigo, me di cuenta que una semana o dos no serían suficientes. 

Lo sentí por la manera en que mis preguntas no caían en el vacío, inmediatamente caían en el terreno correcto. Obtenía respuestas directas. No respuestas elusivas, como estar satisfecho con la fe y ciertos mandamientos o  espera y ya veremos. Eran totalmente claras, serias, calmadas. Más aún, eran acompañadas con fórmulas, gráficos, explicaciones lógicas, sin concesión alguna,. 

Así fue como me hicieron

Pregunta: ¿Sus padres sabían de su búsqueda por el significado de la vida? 

Respuesta: Siempre supieron lo que buscaba. Todo sucedió ante sus ojos en el transcurso de los años. Naturalmente, entendían que no me rendiría, porque no podía vivir sin saberlo; no valía la pena vivir. Por eso, no me detuvieron. 

Al mismo tiempo, yo era una persona sana, muy realista; no estaba en las nubes. Desprecio el misticismo y estoy muy lejos de la religión, de la fe. Soy muy realista, sé que necesito proveer para mi familia, a mis hijos, tengo los pies firmes en la tierra y no sucumbo a ninguna mala influencia. Ellos lo sabían esto muy bien, vieron que tenía una meta muy seria, que así fui educado y que estaba avanzando.
[282008]
De Kabtv “Close up: Generación”

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