¿Por qué siempre me pasan cosas malas? Es como pensar que, cuando finalmente lo supero, otra cosa mala me sucederá” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: ¿Por qué me pasan cosas malas? Es como pensar que cuando finalmente lo supero, otra cosa mala me sucederá”.  

De hecho, a menudo nos cuestionamos por qué nos suceden cosas malas, especialmente cuando no hay una razón por la que merezcamos esos resultados negativos, desde nuestra conducta aparentemente positiva o incluso, un comportamiento simplemente neutral. 

¿Cuál es la conexión entre nuestra conducta y los resultados que experimentamos en la vida?

Para echar sal a la herida, podemos ver personas -como los criminales-, que aparentemente viven una buena vida, mientras que personas que trabajaron duro en profesiones que sirven a la sociedad, pueden estar sufriendo toda su vida. Y, cuestionamos la razón por la que la vida puede ser tan injusta.  

Nuestra incapacidad de darle sentido a este dilema, deriva de nuestra inhabilidad de entender la complejidad de nuestra interconexión e interdependencia. No podemos captar la onda del efecto dominó en el mundo, en relación a nuestra conducta y no tenemos una percepción clara o directa, de las respuestas a nuestros actos.

Más aún, cada uno de nuestros pensamientos y acciones, influyen en el sistema en el que existimos y provocan una respuesta. Es sólo que no podemos entender la razón por la que las cosas son como son.  

Generalmente intentamos encontrar soluciones a este dilema, observando nuestro proceder previo, es decir, lo que condujo a que las cosas malas ocurrieran en nuestra vida. No obstante, al intentar entender así este dilema, es demasiado simplista y no toma en cuenta ciertas variables.  

Así que, es necesario que entendamos la función de las experiencias negativas en nuestra vida. Las experiencias negativas, sirven para sacar a la superficie, preguntas sobre su causa y razón, de modo que podamos desear romper nuestras pequeñas células individualistas de percepción y expandir esa percepción, para abarcar una percepción mucho más amplia y completa de la realidad. 

Mientras más experiencias negativas encontramos, más preparados estamos para equilibrarnos con el sistema interdependiente e interconectado de la naturaleza en el que vivimos. Cuando empecemos a salir de nuestra visión individualista e ingresemos a percepciones más completas e integrales de este sistema, empezaremos a entender el grado de influencia que tenemos sobre nuestra vida y nuestro mundo y cuál conducta puede ser considerada positiva o negativa.  

Actualmente, evaluamos la vida según parámetros extremadamente limitados y seguimos acumulando sufrimiento, hasta que nos lleve a buscar más allá de nuestras limitaciones actuales. Podemos ser comparados con un niño que no es cuidado, que come sólo dulces, sin entender el daño que causamos a nuestro cuerpo y que más tarde en la vida, nos pasará la factura.

Deberíamos dejar de criticar a otros, a algún grupo o a alguien más que pensamos que causa el mal en nuestra vida. Deberíamos también dejar de indagar en nuestro pasado, buscando acciones que pudieron provocar nuestras actuales experiencias negativas. Entonces, ¿qué deberíamos hacer con las cosas malas que nos pasan? 

Deberíamos aceptar su inevitabilidad y utilizarlas para que surjan preguntas sobre su causa y propósito: que nos llegaron para salir de nuestro enfoque individualista y entrar en uno mucho más grande, integral y completo. Lo hacemos conectándonos mejor y más activamente con nuestra sociedad circundante. Deberíamos, buscar una sociedad que nos impulse y nos apoye a sobreponernos al nivel actual de nuestra vida, en el que no tenemos acceso a percibir la complejidad del sistema en el que existimos e ingresemos a una percepción y una sensación mucho más amplia de la realidad. Lo logramos al conectar positivamente con los demás, donde cada uno desarrolle actitudes de otorgamiento y preocupación mutuos y al hacerlo, gradualmente adquirimos un nuevo sentido, a través del cual sentimos la vida. 

Al mejorar y enriquecer nuestras conexiones con los demás, encontraremos que nuestra vida se torna cada vez más equilibrada y armónica. Así llegamos a la verdadera felicidad, confianza, seguridad y comodidad. En otras palabras, la causa de los problemas de nuestra vida, es nuestra percepción incompleta que no toma en cuenta nuestra interdependencia; y la solución, está en entender nuestra interdependencia, con conexiones positivas y altruistas. 

Al alcanzar un nuevo equilibrio y armonía con el sistema interdependiente del que todos somos parte, llegaremos a la percepción de que cualquier evento que sucede en la vida es perfecto, ya que dimos un nuevo giro a todo lo que pasa en la vida: es decir, un medio para sobreponernos a nuestra actual percepción estrecha e ingresar a una mucho más amplia y completa. Una percepción más amplia y completa, es aquella en la que habitan las cualidades de amor y otorgamiento en nuestras actitudes hacia los demás.

Video disponible en inglés

Escrito / editado por estudiantes del cabalista Dr. Michael Laitman.

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