Un (muy pequeño) resumen de 2021

Mi nuevo articulo: «Un (muy pequeño) resumen de 2021«

A medida que nos acercamos al final de 2021, todos sacan conclusiones sobre este año y tratan de adivinar lo que traerá el 2022. Desde mi perspectiva, 2021 fue un buen año, un año de aprendizaje y el aprendizaje, definitivamente, fue bueno. Puede que no haya sido agradable, pero no quiere decir que no aprecie lo que la humanidad recibió. La principal lección que aprendimos este año fue que la naturaleza es la soberana y nosotros somos sus súbditos. Esta es una lección invaluable, porque si la recordamos, evitaremos errores futuros que podrían costarnos innumerables vidas y horribles desastres.

Otra buena lección de 2021, es que las potencias mundiales deben poner en orden sus relaciones, si quieren evitar conflictos que pueden escalar a una guerra total. Es claro que hay diferencia entre lo que quieren los gobiernos y lo que dicta la realidad, pero creo que aprendieron la lección y es bueno ver que incluso, los gobiernos de Rusia y China, aprendieron.

Los choques entre Rusia y EUA, Rusia y Europa, en concreto, la OTAN y Rusia, aclaran muchas cosas. Al final, los acercarán a la paz o al menos a una tregua.

China también comprenderá que no tiene ninguna posibilidad de seguir su desarrollo si se pone del lado de Rusia. Económicamente, no hay duda de que su futuro depende de Estados Unidos. Si EUA limita levemente sus compras a China, la sacudirá hasta la médula. No tiene dónde vender, sólo en Estados Unidos.

No me importa lo que diga la gente ni lo que escriban los periódicos; sólo me preocupan los números. El año pasado e incluso antes, Estados Unidos dio enormes sumas de dinero a su gente, como paquetes de rescate para ayuda por la Covid. China necesita que los estadounidenses gasten ese dinero en productos chinos para mantener a flote su propia economía. Si dejan de comprar a China, el gigante del Este caerá.

***

En cuanto a Israel, lamento decir que no creo que hayamos aprendido mucho de las experiencias de este año. Para mejorar, necesitaremos más lecciones y no serán fáciles. No tenemos idea de quiénes son nuestros amigos ni quiénes son nuestros enemigos. Peor aún, no hemos aprendido a corregirnos. Tenemos mucho trabajo por delante.

Creo que uno de los mayores problemas de Israel, es que, dentro del país, hay entidades que sueñan con la abolición de Israel y trabajan duro para lograrla. No somos tan asertivos como deberíamos ser con nuestros enemigos y creo que estos problemas nos harán daño.

Mientras el mundo aprende a poner sus relaciones en orden, como escribí antes, Israel no aprende nada. Estamos creando caos interno.

Es claro por qué Israel no aprende, mientras que el resto del mundo sí lo hace. Israel necesita desarrollarse en su propia dirección. El mundo sigue funcionando de acuerdo con el ego natural del hombre.

Pero, Israel debería desarrollarse en la dirección opuesta. Debería evolucionar hacia la conexión y el cuidado mutuo y ser ejemplo de que la gente puede superar su ego y formar una sociedad unida y solidaria con base en apego en lugar de alienación y competencia.

Lamentablemente, los israelíes no quieren escuchar nada sobre conexión ni unidad, mucho menos vivirlas. Hemos rechazado la conexión con otros israelíes por mucho tiempo y  tal vez sea demasiado tarde para salvar al país de la desintegración. Ya estamos cerca del borde.

***

En cuanto al virus, como dije desde el principio, está aquí y se quedará. Parece que estamos aprendiendo a lidiar con él, a convivir con él.

Poco a poco, el virus nos enseñará lo que debemos y no debemos hacer en la vida. Por eso, espero que no desaparezca, al menos no, hasta que nos enseñe a tomar sólo lo necesario y a dedicar nuestro tiempo y esfuerzo a construir relaciones humanas de apoyo, en lugar de desperdiciarlo en un consumo destructivo.

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Próximas Entradas: