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Lo principal de la Torá que todos debemos hacer

La historia de la salida de Egipto incluye toda la historia de la humanidad que está inconclusa y a la fecha, prácticamente, aún no ha comenzado.

La Torá es solo una historia corta. Aunque, la propia Torá es una instrucción. Es necesario entender cómo fue escrita. Es decir, es la instrucción para salir de la esclavitud de tus sensaciones egoístas. Eso es lo más importante de toda la Torá y el hombre debe hacerlo.

 

 

Ver video  La entrega de la Torá

Hasta el último grito al cielo

Pregunta: Está escrito: «Los hijos de Israel suspiraron a causa del trabajo». El término «Israel» se refiere a los que aspiran al Creador (Yashar-El), ¿a qué trabajo se refiere?

Respuesta: El hombre suspira porque no puede salir de Egipto debido a su ego. Pero no sólo sufre por los pensamientos y deseos egoístas que le transmiten los egipcios, también por las preguntas que surgen en él: «¿Quién es el Creador?» y «¿para qué necesito este trabajo?».  Por eso su trabajo es tan duro.

Quiere salir del mundo egoísta y entrar en el altruista y que todas sus acciones sean para otorgar, no pedir nada a cambio, sólo dar satisfacción.

Que los demás reciban la recompensa e incluso que ni él ni ellos lo sepan. Eso es lo que desea. Pero no lo consigue. Hasta que llega a su último grito.

 

 

Descubre como   Prepárate para recibir al Creador

 

¿Cómo podemos unirnos a algo opuesto? – enfoque cabalista

Pregunta: No es claro cómo podemos ser opuestos y al mismo tiempo estar unidos al Creador, ¿cómo podemos unirnos a algo opuesto?

Respuesta: Gracias a la intención. No puedo cambiar mi pensamiento ni mi deseo, pero puedo cambiar la forma en la que los uso, por bien de quién. Resulta que por un lado, nos volvemos iguales al Creador en nuestra intención, actuamos junto con Él al unísono, en homeostasis.

Por otro lado, seguimos en nuestra naturaleza, no la podemos cambiar. Y no necesitamos cambiarla. Así, acentuamos nuestra independencia, nuestra oposición a Él. Como seres creados, no nos disolvemos en un pensamiento común, sino que nos superponemos a él como dos olas.

Al principio, cuando fuimos creados, estábamos disueltos en este pensamiento, no nos sentíamos nosotros mismos. Nadie en nuestro mundo se siente a sí mismo. El pequeño hombre que existe en siete mil millones de copias no se siente a sí mismo. Hace automáticamente lo que el pensamiento general del universo le prescribe, lo que le induce, le dirige.

 

 

Más información sobre  La intención y su influencia en la realidad

 

Al principio, hubo un pensamiento

Pregunta: ¿Dónde se origina el pensamiento? 

Respuesta: El pensamiento es primordial. Si profundizamos en el pensamiento, vemos que estamos yendo más allá del tiempo. No hay principio ni fin y por lo tanto, existe la inmortalidad. Lo que significa, que no estamos hablando de cómo sentimos en determinado momento, como un cierto cuerpo físico de cierta consistencia, cálido y ocupando un cierto volumen. 

Una persona, es su pensamiento su deseo fundamental, un paquete de sus elementos mentales y sensoriales, un paquete de parámetros llamados “Reshimo” en Cabalá. Es algo perfecto, eterno, no sujeto al nacimiento, ni a la muerte, ni al tiempo o a cualquier otra cosa.  

Pregunta: ¿En qué estado existimos realmente? 

Respuesta: Es el estado en el cual existimos y todos nuestros demás estados, es como si se vistieran en este pensamiento y los percibimos de esta manera. Es lo que dice la Biblia: “Al principio era la palabra…” lo que significa, pensamiento. 

 

 

Será de gran interés  Ilusión y realidad

 

¿Cómo podemos unirnos a algo opuesto? – enfoque cabalista

Pregunta: No es claro cómo podemos ser opuestos y al mismo tiempo estar unidos al Creador, ¿cómo podemos unirnos a algo opuesto?

Respuesta: Gracias a la intención. No puedo cambiar mi pensamiento ni mi deseo, pero puedo cambiar la forma en la que los uso, por bien de quién. Resulta que por un lado, nos volvemos iguales al Creador en nuestra intención, actuamos junto con Él al unísono, en homeostasis.

Por otro lado, seguimos en nuestra naturaleza, no la podemos cambiar. Y no necesitamos cambiarla. Así, acentuamos nuestra independencia, nuestra oposición a Él. Como seres creados, no nos disolvemos en un pensamiento común, sino que nos superponemos a él como dos olas.

Al principio, cuando fuimos creados, estábamos disueltos en este pensamiento, no nos sentíamos nosotros mismos. Nadie en nuestro mundo se siente a sí mismo. El pequeño hombre que existe en siete mil millones de copias no se siente a sí mismo. Hace automáticamente lo que el pensamiento general del universo le prescribe, lo que le induce, le dirige.

 

 

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¿Qué opina de que Israel anuncie que el sistema de defensa láser Iron Beam se probó con éxito derribando drones y cohetes?

Michael Laitman, en Quora

 

Entérate de la respuesta a éste y más cuestionamientos planteados en la sección de Preguntas y respuestas al Dr. Michael Laitman en Quora

 

 

“¿Cómo puedo conectarme con el mundo espiritual?”

Nos conectamos con el mundo espiritual elevándonos por encima de nuestro ego.

¿Qué es el ego? Es nuestra naturaleza innata, la que desea disfrutar a expensas de los demás y de la naturaleza.

Superar esta naturaleza es hacer bien a los demás, aunque no sea en nuestro beneficio. En otras palabras, restringimos el beneficio propio: dejamos de pensar en nosotros mismos y consideramos únicamente el beneficio de los demás. Hacerlo nos asemeja a las cualidades del mundo espiritual, de amor, otorgamiento y conexión.

La clave es trabajar en nuestras conexiones con la gente. Nuestro ego opera en relación con los demás y al elevarnos por encima de nuestras fuerzas egoístas de desear recibir de los demás para nosotros mismos y a cambio, desear su beneficio, en la medida en que lo hacemos, entramos en la percepción y sensación del mundo espiritual.

Al corregir nuestra conexión con los demás, nos conectamos con el mundo espiritual. Y podemos comprender, descubrir y percibir el mundo espiritual, no como algo externo a nosotros, sino que realmente nos envuelve.

 

“¿Hay algo más importante que el amor?”

 

El amor es la cualidad más elusiva y más importante de la vida.

Es la fuente de la vida.

Sin amor, no hay vida. Sin conexión, no hay creación.

Pero debemos tener cuidado de entender lo que el amor es realmente: Amor es, amar al otro, sin involucrarnos en la relación.

Pero ¿cómo podemos amar a alguien o algo independientemente de nosotros? ¿qué nos da? ¿qué proyecta el amor sobre nosotros? ¿por qué amaríamos?

Acumulamos innumerables experiencias positivas y negativas en la vida con sus numerosas percepciones y suena extraño que el amor sea todo lo que queda.

Pero es verdaderamente así porque no hay nada más fuerte que el amor.

 

“¿Como sociedad futurista y global, adónde nos lleva este camino del consumismo?”

 

Como sociedad consumista, nos dirigimos a un estado en el que veremos que la humanidad se vuelve cada vez más desprovista de sentido.

No necesitamos más del 90 por ciento de lo que hacemos para mantenernos ocupados y además, la naturaleza también nos dice que sus recursos son limitados.

Lograremos entender que terminó el consumismo y que debemos elevarnos a valores nuevos y totalmente diferentes.

Necesitamos llegar a un estado en el que nuestra gama de deseos de recibir (comida, sexo, familia, dinero, honor, control y conocimiento) cambie de la dirección de recibir a otorgar, a dar. Y sentiremos que nuestra satisfacción cambia en su esencia.

 

 

«¿Cuál es la raíz de la depresión?»

 

La depresión tiene su raíz en nuestra naturaleza, que es el deseo de disfrutar.

Si damos satisfacción al deseo de disfrutar de forma adecuada, nos sentimos bien. Pero si no le damos lo que quiere, nos come vivos y a ese sentimiento le llamamos “depresión”.

En última instancia, la solución es encontrar la forma de lograr que en nuestro deseo de disfrutar, la plenitud sea constante y creciente.

Esto es lo que enseña la sabiduría de la Cabalá: cómo recibir lo que nos haga sentir bien y mejor todo el tiempo. Es una sensación mejor de lo que hayamos sentido en nuestro mundo. Piensa en tener hambre y en poder comer tu comida favorita tanto como quieras y además que el placer de la comida junto con tu hambre sigue aumentando mientras más comes.

Para tener satisfacción total, necesitamos un placer nuevo, que surja de la misma raíz que la depresión, nuestro deseo vacío y que pueda ser plenamente compatible con ese deseo.

 

«¿Por qué deberíamos cuidarnos?»

 

Si actualmente, como humanidad, no logramos cuidarnos mutuamente, podemos esperar retroceder, en lugar de progresar, a medida que avanzamos al futuro.

Cualquier progreso actual es con fines de lucro. Si no hubiera sed de dinero, ¿seguirían desarrollándose la medicina y la cirugía? No se desarrollaría nada. Viviríamos como en una sociedad primitiva.

Sin embargo, en este tiempo sentiremos una creciente conciencia de la necesidad de cuidarnos mutuamente. Por el momento, el mundo moderno hace todo lo posible por oscurecerlo, aunque sea crucial para su supervivencia.

Hoy, el ego humano, el deseo de disfrutar a expensas de todo, crece inmensamente y no podemos objetar sus demandas. Nuestro ego exagerado nos puede llevar a estados tan desastrosos como guerras nucleares o la naturaleza nos atrapará con desastres y todo será para que entendamos que: debemos cambiar nuestra actitud mutua y considerar solo el beneficio de otros, sin tomar en cuenta el nuestro.

Al hacer un cambio tan categórico en nuestra actitud mutua y ser más cariñosos entre nosotros, veremos que la imagen oscura del mundo se desvanece y se abre un nuevo mundo armónico y pacífico.

 

«¿Cuál es la importancia de los humanos para la Tierra?»

 

La importancia de los humanos para la Tierra es que realmente nos demos cuenta de lo que significa volverse humanos y al hacerlo, y así cumplamos nuestra tarea aquí.

Convertirse en humanos es ajustar nuestra actitud hacia los demás y la naturaleza en todos sus niveles (inanimado, vegetal, animal y hablante) para que nuestra actitud se alinee con la actitud altruista de la naturaleza.

En otras palabras, necesitamos amor. Al aumentar el amor en nuestras relaciones, podemos detener la propagación del odio. Si no se agrega amor en nuestras relaciones, dejamos que el odio abunde y así estamos cada vez más desequilibrados entre nosotros y con la naturaleza.

El planeta Tierra siente la actitud humana, sin importar lo que sintamos. Vivimos en un organismo vivo, que ahora está sufriendo.

Para aliviar el sufrimiento de la Tierra y hacer que la Tierra sea feliz, lo único que necesitamos es desear crear una vida positiva, mutua y equilibrada, que seamos la fuente de este nuevo equilibrio y así, también traeremos equilibrio al planeta, a la atmósfera y a toda la naturaleza.

Cuando logremos equilibrio entre nosotros y con la naturaleza, tendremos una vida completamente nueva, abundante y perfecta.

 

«¿Hay libre albedrío en este mundo?»

 

No hay libre albedrío en este mundo. Puede haber libre albedrío, solo si logramos superar nuestra naturaleza egoísta, que determina nuestro comportamiento y decisiones, es decir, desear beneficio a expensas de los demás y de la naturaleza.

Nos consideramos libres porque no pensamos en esto y nos identificamos con nuestro cuerpo animal. Pero si nos eleváramos un poco por encima, veríamos que obedece estrictamente a las leyes y procesos a los que está sujeto.

Creemos que determinamos todas las elecciones en nuestra vida. Pero, tenemos ciertas condiciones y ciertas cualidades internas, nuestro deseo de disfrutar funciona como motor según un principio simple: máximo placer y utilidad con el mínimo esfuerzo e inversión.

A cada momento calculamos según este principio, dirección, lugar en relación con todo. Así funciona nuestra naturaleza. Toma en cuenta condiciones, como: nuestro cansancio ​​y salud, el riesgo involucrado, en comparación con la calidad y cantidad de regocijo y en consecuencia, decide. Así seguimos en el ego y no hay libre albedrío en su rango de funcionamiento.

Tenemos que entender que podemos tener libre albedrío si controlamos y nos elevamos por encima de nuestro deseo. Mientras más seguimos en el deseo egoísta, más seguimos como marionetas obedientes, totalmente controlados por el ego.

Pero, si deseamos tomar el control de la situación, tenemos que manejar nuestro deseo, lo hacemos elevándonos por encima de él. En otras palabras, podemos tener libre albedrío, pero solo por encima del deseo.

La pregunta es: ¿Cómo podemos elevarnos por encima de nuestra naturaleza egoísta para alcanzar nuestro libre albedrío?

Eso nos lo enseña la sabiduría de Cabalá.

 

¿Qué opina de que Israel anuncie que el sistema de defensa láser Iron Beam se probó con éxito derribando drones y cohetes?

 

Contra todo lo bueno, siempre hay algo malo. Así que no estoy saltando de alegría porque nos libramos de nuestros problemas y amenazas.

No creo que este sistema de defensa láser pueda darnos una verdadera sensación de seguridad en Israel. Las cosas empeorarán. Nuestros problemas se elevarán a un nivel aún más alto.

Para que realmente tengamos la sensación de tranquilidad, hay una idea simple a la que debemos adherirnos: conexión o lograr “Amar a tu prójimo como a ti mismo” entre la nación israelí.

No es una innovación de la industria de defensa. Implementarlo depende de nosotros. Si fallamos en mejorar nuestras actitudes hacia los demás, ningún equipo tecnológico, científico o militar sofisticado nos ayudará.

Desarrollar lazos de amor entre nosotros nos protegería de todo daño. Si tuviéramos un fuerte sentido de conexión, esa fuerza rechazaría todas las fuerzas del mal.

Esto es porque el pensamiento y el deseo son fuerzas mucho más poderosas que los rayos láser. Son similares a las ondas láser, pero más nítidas y operan más allá del tiempo, espacio y movimiento.

Necesitamos crear esa red de amor entre nosotros, amor que surja del corazón y veremos que esa misma inclinación aflora en los pensamientos y deseos de nuestros enemigos. Podemos hacer esta innovación tan necesaria en la conexión humana, tarde o temprano, tendremos que hacerlo.

 

 

¿El universo tiene albedrío? – percepción espiritual

Pregunta: El científico más grande en el campo de la astronáutica K. E. Tsiolkovsky escribió sobre el albedrío del universo en sus obras. Dijo que este albedrío condiciona todo lo que vemos y sentimos. La única pregunta es ¿qué es este deseo? ¿tiene el universo albedrío y podemos hablar de él?

Respuesta: Los verdaderos científicos, físicos, astrónomos y cosmólogos sienten que el universo es un pensamiento, es una mente. Cuando ahondan en lo que está pasando fuera de nosotros a grandes distancias, en grandes fuerzas, sienten que respira con una especie de plan enorme, algo muy grande e inteligente, dirigido a algo misterioso, pero que tiene su propio poder, consistencia, madurez, lógica superior, incomprensible para nosotros.

Y somos como pequeños cómplices y el universo tiene su propio deseo y su propio programa. Mucha gente tiene este sentimiento.

 


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La capacidad de percibir el mundo

Pregunta: Usted dice que el hombre percibe todo en su interior. Por ejemplo Tsiolkovsky, lo percibía todo en sí mismo. Pero ¿Por qué, habló del deseo del universo, habló de él como algo perfecto, armónico, que nos trata con absoluta bondad?

Respuesta: Porque todos tenemos la capacidad de percibir el mundo fuera de nosotros.

En algunos esta habilidad, que en Cabalá se llama punto en el corazón, es más pronunciada. Sienten presión y agitación interna. Sin embargo, para la mayoría, este punto está profundamente oculto. No tienen esa necesidad, ese agarre.

Por eso, primero intentan hacerlo en la ciencia. He conocido a mucha gente así. Creo que en este tiempo comenzará una reevaluación seria y vendrán a estudiar Cabalá.

Cabalá es una sabiduría que nos ayuda, no solo a ver profundamente nuestro interior, nuestros sentimientos, también ayuda a cambiarnos a nosotros, a nuestros sentimientos, a ir más allá de nosotros mismos y ver el mundo imperturbable, tal como realmente es fuera de mí, no el mundo y la forma que yo siento en mí mismo.

 

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El Sanedrín, la corte de cabalistas «la Corte Suprema»

El Sanhedrín existió en un tiempo y en una sociedad en que las personas existían para la consecución del Creador. Por lo tanto, los juicios y las sentencias eran una compensación del hecho de que una persona tropezaba consigo misma y podría no haber tropezado. 

La decisión del Sanhedrín era como una recomendación a la persona, sobre lo qué hacer para ascender espiritualmente. Se trataba solo de crímenes espirituales. Por consiguiente, si en la existencia de los 70 años del Sanhedrín (cada 70 años se  evaluaba su existencia), al menos una sentencia de muerte sucedía, con lo que este Sanhedrín se consideraba cruel, un amigo del diablo. 

¿Se puede imaginar? ¡Una vez cada 70 años! Esto solo en caso de que llegaran a la conclusión de que nada se podía hacer con esta persona, era imposible influir en ella de alguna forma. Pero, en la práctica, no hay tales casos, siempre hubo una oportunidad de corregir a la persona. 

En aquél tiempo, no había pena de muerte, a pesar de que la Torá menciona el apedreamiento, la estrangulación, la decapitación, etc. Todo esto es una mera teoría. Realmente no había nada así, excepto la corrección en la sociedad justa. 

La persona no debía aislarse de la buena sociedad, sino colocarse ahí, para que no tuviera a dónde escapar. Entonces no tendrá otra opción más que subirse al nivel de esta sociedad.

 


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Todo pertenece al Creador, pero el Creador instruye a cada quien en su propia forma

Pregunta: ¿A quién le perteneció originalmente la tierra de Israel? Según la Torá, siete naciones solían vivir en ella y subsecuentemente fueron capturados por los israelitas que dejaron Egipto. Al principio, se dijo también que Dios mismo heredó esta tierra a Abraham. ¿Cómo se puede explicar a quién pertenecía la tierra? 

Respuesta: No hay nada que explicar aquí. Todo pasó como sucedió en cualquier lugar, con todas las naciones, en todos los tiempos. Así fue instruido por el Creador desde arriba y de esta forma, ellos cumplieron su misión. 

Comentario: Pero el Creador instruye a cada quien en su propia forma. Y afirma que quien sea más fuerte, está bien. Si uno captura la tierra, así es como tiene que ser.  

Mi Respuesta: Así dijo el gran ponente, erudito de la Edad Media, Rashi: “Las naciones del mundo vendrán y preguntarán: ‘¿Por qué nos quitaste la tierra que nos pertenecía? Expulsaste las siete naciones del mundo que habían vivido aquí en esta tierra, la capturaste y desde entonces la consideras tuya?’” 

Rashi escribe que hay una respuesta muy simple que dar a esto: todo pertenece al Creador, no a las naciones del mundo y tampoco a Israel; y si el Creador transfiere el derecho de alguna acción o posesión, especialmente si está escrito en la Torá, entonces, así es como lo debemos de aceptar. 

 

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