entradas en 'Rabash' categoría

Cuando el cabalista habla, crea los mundos

laitmanCuando un cabalista habla, crea los mundos, puesto que el habla es la expresión externa de nuestro conocimiento interior. Esto explica por qué nuestro nivel de seres humanos se llama el nivel “hablante”. Precisamente cuando se corrige este nivel del deseo empezamos a alcanzar las propiedades del Creador. Esta clase de alcance no puede darse en los niveles inanimado, vegetativo y animado del deseo en el mundo espiritual.

Sólo cuando se alcanza la habilidad de “hablar”, el alma se conecta y se adhiere al Creador. Por eso cuando el cabalista habla construye los mundos; o sea, construye las conexiones entre todos los deseos, propiedades e intenciones. Mis 613 deseos me atan a las 613 Luces que corrigen y que llenan mis vasijas corregidas. Así es como siento la unidad con el Creador.

Todo esto sucede en el nivel del “hablante”, en donde alcanzamos la habilidad de corregirnos. Solamente en esta fase puede la creación sentirse opuesta al Creador y solamente en este nivel la creación puede alcanzar propiedades similares a las del Creador. Este nivel se llama Adam (de la palabra Adome, es decir, similar).

(Extracto de la Preparación a la lección correspondiente al 19 de noviembre 2009.)


Material relacionado:

Desde la preparación de la lección, 19/11/2009

La misión del alma inmensa de Baal HaSulam

En memoria de Baal HaSulam (una charla ante la tumba de Baal HaSulam el 29 de septiembre 2009)

Las almas emparentadas

laitman_2008-11-03_0760_wDespués de El Arí hubo muchos cabalistas pero ninguno entendió la raíz de su metodología. Tan sólo Baal Sulam lo consiguió, porque en él se incorporó la misma alma del Arí. No es que otros cabalistas fueran inferiores a él, sino que para entender la metodología de El Arí era necesario tener el alma proveniente de la misma parte del alma común, del mismo órgano del cuerpo espiritual que el alma del Arí. Otras almas lo entendieron desde el punto de vista de su propio órgano: el corazón, el cerebro, el hígado, los pulmones espirituales.

Es posible que tu alma proceda de un órgano espiritual muy importante, incluso más importante que el alma de El Arí. Sin embargo, como él es diferente y sus cualidades son distintas, no puedes sentir esta metodología, sentirte como “en casa” con ella, como  si te estuvieras disolviendo en agua. No la puedes sentir como tu vida a menos que no estés hecho como él.

Por lo tanto,  hablamos de los cabalistas no por el nivel de sus conocimientos sino por la forma en que nos pueden influir en nuestra corrección y elevación. Depende del tipo y carácter de sus almas y de su capacidad para ayudarnos.

Por eso, además de Baal Sulam no tenemos a quien estudiar y a quien seguir en la revelación del Mundo Superior. Porque precisamente él ha sido honrado con la misma alma que El Arí.

Cualquiera que siente la aspiración hacia la espiritualidad y desea desarrollarse, pertenece a un órgano espiritual importante. El resto de las almas están allí para llenar los espacios en el cuerpo entre los órganos importantes, desempeñando un rol pasivo.

(Extracto de la lección de la Carta 39 de Baal HaSulam, correspondiente al 8 de noviembre 2009).

Material relacionado:

La misión del alma inmensa de Baal HaSulam
Sobre Rabash (La charla ante la tumba de Rabash el 23 de septiembre 2009)
En memoria de Rabash

Baal HaSulam y Rabash nos abrieron la puerta a la espiritualidad

img_5652_100Pregunta: Además de las obras de Baal HaSulam, también estudiamos las obras de Rabash. ¿Qué es lo que ellas nos dan?

Respuesta: Rabash nos explica detalladamente las etapas del trabajo interior, sin embargo, nosotros no comprendemos toda la profundidad y magnitud de sus explicaciones. Hay pasajes en donde Baal HaSulam da explicaciones muy concisas para los principiantes y Rabash se extiende en ellas, creando así una puerta muy ancha para quienes quieran entrar al trabajo espiritual.

Cuando la persona lee línea por línea, va experimentando diferentes sensaciones. Es así como Rabash, con sus explicaciones detalladas, lleva de la mano al lector, como si fuera un niño, de un juego al otro y de una impresión a otra.

Sin embargo, no hay que pensar que sus artículos están destinados solamente a los principiantes. En ellos se oculta una enorme profundidad. Es solamente que Rabash siempre se inclinaba delante de su padre, Baal HaSulam y pensaba que no había nada más que añadir después de Baal HaSulam. Por esta razón, no publicó nada suyo y no  escribió muchos textos debido a  su modestia. Pero él fue un gran cabalista y todavía  tenemos la tarea de revelarlo.

(Extracto de la lección sobre la Carta 35 de Baal HaSulam, correspondiente al 1 de noviembre 2009)

Material relacionado:

De la lección sobre la carta 35 de Baal HaSulam, 01/11/2009
En memoria de Rabash
¿Cómo convertirse en maestro de Cabalá?