entradas en 'inmediatamente se calma y recupera el equilibrio. Conéctate con tu decena y después con el Kli mundial. Mal es cuando no pienso en el Creador' categoría

Mis pensamientos en Twitter, 19/nov/19

El centro de la decena es el pequeño ojo de la aguja por el cual entro en el mundo espiritual. Para hacerlo, debo restringir mis pensamientos, mis deseos, comprimirlos en un punto, para que me lleven al mundo superior a través del centro de la decena.

#Cabalá #sabiduría #unidad 

En el mundo espiritual la decena es mi pasaporte, mi escudo. Es el amado juguete del bebé. Sin la decena no existo. Al incluirme en la decena, en ella, como a través del cordón umbilical, me conecto con el alma común de Adam HaRishón y con el Creador que se revela en su interior.

Mi decena es mi Kli personal, la vasija de la que no puedo salir, con la que estoy conectado y en la que debo invertir. Es como un juguete para un bebé. Al aferrarse a él, inmediatamente se calma y recupera el equilibrio. Conéctate con tu decena y después con el Kli mundial.

Mal es cuando no pienso en el Creador, bien es cuando lo hago. El solo pensar en el Creador se convierte en recompensa. No necesito castigo preliminar en este mundo para esperar que el Creador me salve. Ya cambié de este mundo al del Creador, sé que pensar en Él es la recompensa.

 No podemos dar nada al Creador, ¡excepto nuestra unidad! El Creador es perfecto, no necesita nada. Lo único que podemos ofrecerle es una vasija, un Klipara su revelación, para que disfrute cuando satisface nuestro deseo, los primeros 9 Sefirot, nuestros 9 amigos.

Debemos agregar pasión e impulso a nuestro baile de tango con el Creador. Cada vez que Él desaparece, debo examinar en mí mismo: para qué me esfuerzo, y tratar de mejorar la calidad de mi anhelo por Él, no por la importancia de mi satisfacción, sino para quién me esfuerzo.

El Creador baila tango con nosotros, se acerca y retrocede. Me trajo Luz y desapareció, tengo que acercarme al estado anterior. Es como inhalar y exhalar.

El Creador me enseña: con las acciones en el grupo le doy un lugar para que se deleite, lo invito, exijo su revelación.

Lo principal es salir de mí mismo. Deseo luchar por Él y darle placer. Esto es, apoyar a la decena. Así, la decena obtiene un nuevo significado, Shejiná, lugar para revelar al Creador, ahí puedo otorgarle a Él. Todo está dirigido hacia el estado de otorgamiento, «Lishmá«.

#Cabalá

Quiero conectar mis estados al Creador: anhelarlo a Él es ascenso; no aspirar a Él es descenso, aunque haya bienestar general. Si anhelo al Creador, ¿para qué es: para complacerlo a Él o a mí? Veamos un factor adicional: ¿para mí o para el Creador, para mí o para el amigo?

De Twitter, 19/nov/19

Material relacionado:
Mis pensamientos en Twitter, 6/jul/19
Mis pensamientos en Twitter, 7/jul/19
Mis pensamientos en Twitter, 15/jul/19