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El mandamiento principal: Unidad

«Guardar los mandamientos» en un grupo cabalístico es la conexión entre diez o menos personas que deciden entre sí que desean alcanzar al Creador. Por lo tanto, deben conectarse y comenzar a reunir un grupo unido según las leyes del alma,  las leyes del otorgamiento mutuo. Es bueno si hay diez de ellos; sin embargo, si esto no funciona, entonces está escrito que el mínimo es  dos personas.
Si queremos revelar que el Creador está otorgando, debemos otorgarle a Él. En primer lugar, necesitamos construir un instrumento de otorgamiento, por lo que comenzamos a crearlo entre nosotros. Como está escrito: «Y desde el amor a los amigos uno puede alcanzar el amor del Creador».
Analizamos lo que significa amar y otorgarnos unos a otros. Todo debe manifestarse en la conexión entre nosotros y no en algún lugar en el cielo. Es necesario verificar si todas nuestras ideas anteriores sobre la conexión entre las personas pertenecen a lo que debe manifestarse en el alma, es decir, en la decena corregida. Todo nuestro trabajo consiste en tales aclaraciones de nuestras acciones e intenciones.
Si todos los días en cada lección aclaramos el tipo y la naturaleza de la conexión entre nosotros y siempre estamos examinando su fuerza y, lo que es más importante, su calidad, entonces comenzaremos a subir los escalones. Nosotros mismos determinamos qué tan cerca estamos del Creador, ya que Él no nos permitirá avanzar más de lo que nos permite nuestra preparación. Nosotros mismos fijamos la velocidad de nuestro avance.
Entonces comenzamos a sentir no nuestros estados personales e individuales, sino lo que está sucediendo entre nosotros, en el centro del grupo, en nuestras relaciones. Esto es lo que determina nuestra actitud hacia el Creador y la actitud del Creador hacia nosotros. Nuestra conexión con la fuerza superior sucede en el punto de nuestra conexión. Por lo tanto, estamos trabajando constantemente en este punto y solo queremos identificarlo, ampliarlo y vivir en él cada vez más, hasta que se convierta en un punto de nuestra fusión entre nosotros y el Creador.1

De la primera parte de la lección diaria de Cabalá, Lección sobre el tema «El camino correcto para estudiar la sabiduría de la Cabalá», Parte 1,4/ene/19
1 minuto 1:33:40

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Lección diaria de Cabalá – 13/ago/18

Preparación para la lección
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Lecciòn sobre: “Desde el pie de la escalera hasta la Dvekut (adhesión) permanente”
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Talmud Eser Sefirot, volumen 2, parte 7, punto 7
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Escritos de Baal HaSulam, “Introducción al libro del Zohar
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Jerusalén—La capital de la humanidad unida

Jerusalén es el lugar del Templo y al mismo tiempo, el lugar de la destrucción. Necesitamos alcanzar un estado en el que Jerusalén, que significa “completo temor/respeto” (Ira’a Shlemá), en nuestros corazones, en nuestro deseo y con la intención de otorgamiento adquirida, construyamos ahí una vasija espiritual perfecta llamada “Templo”.  

Tanto la primera vasija espiritual -recepción para otorgar- como la segunda -otorgar por otorgar-, pertenecían sólo a la cabeza del alma común. La tercera vasija incluirá, tanto otorgar por otorgar y recepción para otorgar para todas las naciones, como está escrito: “Mi casa será llamada una casa de oración para todos los pueblos” (Profetas, Isaías 56:7).   Es decir, para todo el deseo de disfrutar creado en el nivel humano. Todos recibirán por igual la revelación de la fuerza superior en la unidad común. Las diferencias entre las personas desaparecerán y este mundo desaparecerá al final de la corrección, como escribe Baal HaSulam. Sólo un deseo común, en el cual todos unidos en perfecta unidad quedarán completamente llenados con la Luz superior.

Todos estarán en completo alcance de la fuerza superior, como un corazón, sin ninguna diferencia. Al contrario, la separación previa trabajará para fortalecer la unidad, como está escrito: “El amor cubrirá todas las transgresiones”.

Jerusalén restaurado será así. Pero, por ahora, como vemos está en un estado de destrucción total. No hay ciudad en el mundo que se encuentre más dividida, destrozada por toda la oposición y contradicción posible. Todo debe ser revelado como material para la corrección.  El Día de Jerusalén nos recuerda una corrección necesaria. Resulta que no es una celebración de la ciudad en sí. Es una celebración en honor a la oportunidad que se nos dió para la liberación.

Celebramos el día de Jerusalén dado a nosotros como un lugar de trabajo y el lugar donde la corrección tendrá lugar en el futuro. Entonces, el pueblo de Israel y todas las demás naciones, así como la tierra de Israel y el mundo entero se revelarán en adhesión con un solo Creador.

A través de esto, Israel cumplirá su misión de ser una Luz para las naciones. La misión del pueblo de Israel, como cabeza del Partzuf espiritual, en relación al cuerpo, es corregir a toda la humanidad. Sin embargo, la corrección deberá extenderse a todas las naciones y la revelación del Creador en toda Su fuerza, sucede precisamente en el cuerpo del alma común, es decir, en las naciones del mundo.

Está escrito, que al final de la corrección, la tierra de Israel se extenderá a todo el mundo. Es decir, el deseo de disfrutar que se relaciona con el alcance del Creador, se difundirá por todo el universo y todos se unificarán y se volverán una nación del Creador, como está escrito: “Todos ellos Me conocerán, desde el más pequeño, hasta el más grande”.  Jerusalén se refiere no solo a la unificación de Israel, sino también a la unificación de toda la humanidad. Este punto en particular, esta ciudad, existió incluso antes de que nuestros antepasados llegaran a la tierra de Israel; ellos no la construyeron desde cero.

El hecho de que las naciones del mundo, por ejemplo Estados Unidos y otros trasladen sus embajadas a Jerusalén, es una especie de símbolo. No obstante, esto no lleva a la corrección misma —la corrección incumbe al pueblo de Israel. El momento ha llegado para todos aquellos que están en el grado de Israel (Yashar-Kel), es decir, que se esfuerzan para revelar al Creador, para unirse con los demás y con el Creador y convertirse en cabeza del Partzuf espiritual. Nuestra unidad y nada más, es lo que es más importante.
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De la tercera parte de la lección diaria de Cabalá 13/may/18, Escritos de Baal HaSulam, “Un Mandamiento”, 

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