Mi perfil

Michael Laitman

Fundador y Presidente del Bnei Baruj Kabbalah Education & Research Institute, institución dedicada a la enseñanza y la difusión de la sabiduría de la Cabalá. Profesor de Ontología, doctor en Filosofía y Cabalá, con el grado de Maestría en Biocibernética. Padre de tres hijos y abuelo de tres nietos.

Nací en el año de 1946. Al concluir mis estudios universitarios decidí continuar para obtener la Maestría en Biocibernética. Después de mi internado, trabajé para el Centro de Investigación Hematológica en la ciudad de Leningrado, en Rusia. Cuando era un estudiante me impresionaba la forma en que las células orgánicas sostienen la vida. Me llenaba de admiración el comprobar que las células se integran armoniosamente en el resto del organismo.

Es muy común que al estudiar la estructura de las células y sus funciones, uno se pregunte sobre el propósito de su existencia, es decir, sobre el porqué de su función con respecto al resto del organismo. Pero nunca pude hallar la respuesta a la pregunta de cuál es el propósito de la existencia del cuerpo entero.

Supuse que, al igual que las células en el organismo, un cuerpo forma parte de un sistema mayor para el que trabaja como parte de un todo. Pero mis incesantes tentativas para profundizar en el tema dentro del ámbito científico encontraron tan sólo rechazo y negativas. Me señalaron que: “La ciencia no investiga esos aspectos”.

Lo anterior ocurrió en Rusia durante la década de los años 70. Cuando decidí escapar de Rusia, una vez más, tuve la esperanza que tal vez en Israel tendría la oportunidad de continuar la investigación que me había cautivado.

En 1974 después de cuatro años muy duros en que fui un refusenik (persona a quien se le negaba la autorización de salir de Rusia durante la época de la Unión Soviética) y tras un largo y penoso viaje, finalmente llegué a Israel. Me dirigí a las universidades e instituciones académicas activas en esa época y les presenté mis ideas. Una vez más me ofrecieron investigar en un marco personal muy limitado. Me di cuenta que tendría que buscar otro lugar en donde pudiera estudiar ampliamente los sistemas de la realidad.

Después de muchos años de búsqueda, al fin encontré a mi maestro el cabalista Rabí Baruj Shalom Ashlag, Rabash, el hijo primogénito y sucesor del notable cabalista el Rabí Yehuda Ashlag, Baal HaSulam, mejor conocido como el propietario de la escalera por su comentario Sulam (escalera) al Libro del Zohar. Durante los siguientes doce años desde 1979 hasta 1991 no me aparte del lado de Rabash sino hasta su fallecimiento. Para mi él fue como El último de los mohicanos, el último de una larga dinastía de cabalistas que existió durante miles de años. Todo el tiempo que pasé con él, fui su asistente personal, su secretario y su estudiante más dedicado. Rabash me alentó a escribir y publicar mis primeros tres libros en 1983.

Tras la pérdida de mi maestro, empecé a desarrollar el conocimiento que había adquirido y a difundirlo abiertamente, tal como había sido su deseo. Juzgué que era la manera más directa de continuar su camino.

En 1991 fundé Bnei Baruj con un grupo de estudiantes de Cabalá que llevan a la práctica el legado de Baal HaSulam y Rabash en forma cotidiana. Bnei Baruj se ha convertido en una organización de considerable tamaño que cuenta con estudiantes provenientes de todas partes del mundo. Hoy en día, los integrantes de Bnei Baruj se dedican a la investigación, al estudio y a la difusión de la sabiduría de la Cabalá.

Publicamos un periódico que se llama La voz de la Cabalá y tenemos el sitio en la red más importante sobre el tema, www.kabbalah.info/es, disponible en 29 idiomas. Este sitio cuenta con los recursos más extensos sobre Cabalá en Internet, a saber, libros, vídeos, lecciones, conferencias, música, todo ello disponible al gran público sin ningún costo.

Recientemente establecimos una empresa productora de películas para realizar material educativo fílmico, lecciones y conferencias que serán transmitidas diariamente por satélite o por cable a la televisión en Israel y a todo el mundo. La producción se lleva a cabo en el centro que se localiza en Petah Tikva, en Israel, que también es la sede de Bnei Baruj Kabbalah Education CenterBeit Kabbalah L’Am en hebreo−, nuestro auditorio de conferencias. En Bnei Baruj Kabbalah Education Center se imparte una gran variedad de cursos sobre Cabalá.

De manera paralela a esta actividad, hemos instaurado el Ashlag Research Institute (ARI), que es el escenario de múltiples debates y discusiones públicas sobre Cabalá. ARI desarrolla y conduce una serie de programas de estudio e igualmente organiza convenciones y seminarios en Israel y en muchas partes del mundo.

Entre los programas de mayor éxito de ARI, se encuentra el centro en línea de aprendizaje en inglés www.arionline.info y en ruso www.kabacademy.com Igualmente, colaboramos muy de cerca con numerosas instituciones de investigación. Además de estas actividades, fuimos invitados a formar parte del World Wisdom Council (WWC), encabezado por el profesor Ervin Laszlo, quien fue nominado al Premio Nobel en 2004 y en 2005.

En los últimos años, tomamos parte en varios eventos internacionales. Comparecimos en los foros de San Francisco, E.U.A., Tokio, Japón, Arosa, Suiza, Dusseldorf, Alemania y Monterrey, en México. El propósito de nuestra participación en estos eventos fue difundir el conocimiento contenido en la sabiduría de la Cabalá y compartirla con el resto de la humanidad.

Estoy comprometido en la continuación del trabajo que iniciaron mis maestros Baal HaSulam y Rabash: difundir abierta y públicamente la Cabalá a todos aquellos que quieran conocerla. No estoy introduciendo nada nuevo, únicamente simplifico e interpreto lo que escribieron mis maestros para sus contemporáneos.

De esta forma espero sacar de su envoltura a la sabiduría de la Cabalá y propiciar su tan necesaria expansión, tal y como Baal HaSulam indica en sus libros. Estas fueron también las instrucciones que me dejó Rabash y es lo que intento realizar de la mejor forma que me es posible. Este proceso es de suma importancia para el futuro de Israel y del mundo en general.

Pero antes que nada, la Cabalá debe liberarse de todos los conceptos erróneos que se le han atribuido durante tantos años. La auténtica Cabalá nada tiene que ver con curaciones, amuletos, hechizos, agua bendecida, hilos rojos o meditación. Tampoco tiene relación alguna con el misticismo o con la religión.

La sabiduría de la Cabalá, tal como la ha definido el cabalista más ilustre, es un método para corregir al hombre y al mundo. Y hace su aparición hoy en día porque la humanidad la necesita tanto como el aire que respira.