¿Qué perdón debemos pedir en Yom Kipur?

The Times of Israel publicó mi nuevo artículo «¿Qué perdón debemos pedir en Iom Kipur?«

Nosotros, los judíos, enojamos al Creador –repetidamente, una y otra vez– siempre que dejamos que haya división y odio entre nosotros y no queremos conectarnos.

El Creador desea fuertemente nuestra unidad porque, a partir de esa fuerza de conexión, Él podrá revelarse a la humanidad. Cuando facilita esta acción de conexión, el pueblo judío realmente se convierte en una «luz para las naciones» y un conducto de paz y tranquilidad para todos.

Sin embargo, todo está sucediendo al contrario actualmente.

Debido a nuestra separación, estamos impidiendo que toda la abundancia se propague a través de nosotros por el mundo entero. Y debido a nuestro alejamiento el uno del otro, necesitamos pedir perdón este Yom Kipur (día de la expiación).

El rol del pueblo judío y Yom Kipur

Una parte clave en el servicio de oración de Yom Kipur es leer el libro de Jonás el Profeta. En esa historia, Dios ordena a Jonás decir a los habitantes de Nínive, que se habían vuelto muy abusivos unos otros, que, si querían sobrevivir, debían corregir sus relaciones. Sin embargo, Jonás evade su misión y se lanza al mar en un intento de escapar del mandato de Dios.

Al igual que Jonás, los judíos hemos estado evitando sin darnos cuenta nuestra misión durante los últimos 2.000 años. Esta es la razón por la que hemos sufrido terriblemente. Si queremos evitar más sufrimiento, especialmente hoy en día, en tiempos de crecientes oleadas antisemitas, no podemos permitirnos el lujo de seguir siendo indiferentes al rol que tenemos que cumplir. 

«Dado que fuimos destruidos por un odio infundado y el mundo fue destruido con nosotros, seremos reconstruidos por un amor infundado, y el mundo será reconstruido con nosotros».

Rav Avraham Yitzak HaCohen Kuk, Orot Kodesh (Luces sagradas), vol. 3

Yom Kipur, considerado tradicionalmente el día más sagrado del calendario judío, se observa el 10 de Tishrey. También es conocido como el día del juicio. ¿Pero quién juzga? ¿Y quién es juzgado?

Es el individuo quien se juzga a sí mismo. Estamos acostumbrados a examinar nuestras acciones en el mundo, pero también debemos examinar nuestras intenciones, especialmente con respecto a los demás: como si tomáramos una radiografía de las intenciones de nuestro corazón, comprobando en qué medida fuimos capaces de elevarnos por encima de nuestros propios intereses egoístas para atender las necesidades y deseos de los demás.

¿Por qué? Porque a través de preocupación así, revelamos el mundo tal y como es: un sistema unificado e interdependiente.

El papel del pueblo judío, como explican nuestros sabios, es allanar el camino para la unidad por encima de todas las diferencias como única solución a todos los males del mundo: servir como un ejemplo de unidad para el resto de la humanidad. Sin embargo, ¿qué vemos en lugar de esto? Vemos una división cada vez más profunda y un rechazo mutuo. Y la consecuencia es que las naciones del mundo se quejan de esa conducta perjudicial, nos desprecian, nos castigan e incluso desean aniquilarnos.

Esta hostilidad hacia los judíos se manifiesta en el aumento de los delitos de odio por todo el mundo dirigidos a judíos sin ninguna otra razón que la religión. Solamente en Berlín se denuncian un promedio de dos incidentes antisemitas cada día, un total de 404 casos en 2019 (hasta abril), según ha informado la comisión de la ciudad para la lucha contra el antisemitismo. En la ciudad de Nueva York, los ataques violentos contra judíos están entrando en una espiral fuera de control con un aumento en los delitos antisemitas de hasta un 82% este año en comparación con 2018 (un total de 152 casos hasta ahora, mientras que durante el mismo período del año pasado, hubo 93 incidentes) según las estadísticas del Departamento de Policía.

Día tras día, la compleja sensación de inestabilidad en el mundo hace que aumente la necesidad de calma y satisfacción de las personas. Esto provoca que cada vez haya más sentimientos antisemitas hirviendo en el seno de la humanidad.

La sabiduría de la Cabalá explica que el odio contra los judíos viene desencadenado por nuestra falta de deseo de unirnos: entre nosotros y con el Creador. Cuando estamos divididos y nos rechazamos, bloqueamos el conducto que lleva la fuerza de amor y conexión –y que pasa a través de nosotros– hacia la humanidad. Es entonces cuando emerge con fuerza la demanda insistente de la humanidad por una vida mejor y con mayor unidad; y nos propinan golpes.

«En una generación así, todos los destructores de las naciones del mundo levantan la cabeza y desean principalmente destruir y matar a los hijos de Israel, como está escrito (Yevamot 63): “Ninguna calamidad llega al mundo sino por Israel”». 

Cabalista Yehuda Ashlag, Introducción al Libro de El Zóhar

Transformar un día triste en un día feliz

Yom Kipur es el estado en el que uno revela la fuerza egoísta de separación interna como algo maligno. Una vez que la descubro, puedo acercarme al Creador con este mal y exigirle corrección. Esto transforma el Día de la Expiación en un día de alegría ya que descubro la dolencia del mal que hay dentro de mí, mi naturaleza egoísta. En otras palabras, descubro que mi ego necesita ser corregido para reparar mi relación con los demás: que esa es la causa de toda división, conflicto y crisis en el mundo.

A menudo tendemos a considerar Yom Kipur como un día triste porque no nos damos cuenta de que aquello que se percibe como «malo» puede usarse como trampolín para alcanzar el bien. Lo que se considera bueno o malo depende completamente de la actitud de uno. Pongamos que, durante una visita rutinaria al médico, uno descubre que está enfermo, entonces el mal se revela para que pueda ser tratado y curado. Este es un ejemplo de cómo el descubrimiento de algo malo en ti resulta ser algo bueno.

«No hay un momento más feliz en la vida de una persona que cuando descubre cuán absolutamente impotente es y pierde la fe en sus propias fuerzas, ya que hizo todos los esfuerzos posibles, pero no alcanzó nada. Esto es porque, precisamente en ese momento, durante ese estado, ya está preparado para una plegaria completa y nítida al Creador».

Cabalista Yehuda Ashlag, Pri Jajam: Igrot Kódesh.

Este momento es llamado un «Día de Expiación» personal. Y a partir de entonces, la persona puede estar segura de recibir la luz de la corrección.

Nuestra inscripción en el libro de la vida

Espero sinceramente que empleemos Yom Kipur como una oportunidad para la introspección y nos demos cuenta de la verdadera razón de nuestro sufrimiento y el sufrimiento del mundo con el fin de que podamos cumplir el rol que la humanidad espera de nosotros:

«La nación de Israel fue construida como una especie de puerta de entrada a través de la cual las chispas de la purificación fluirán hacia toda la humanidad, por todo el mundo, hasta que puedan percibir el placer y la serenidad que existen en el núcleo del amor de los demás».

Cabalista Yehuda Ashlag, El Arvut (garantía mutua).

Ojalá todo el pueblo judío sea un ejemplo a seguir y sea inscrito y sellado en el Libro de la Vida, por un buen año.

Cielo e Infierno son estados internos

Pregunta: Durante su desarrollo, el alma pasa por varias transformaciones. Desde el punto de vista religioso, cielo e infierno son cierta etapa de desarrollo del alma. Me gustaría saber qué significa esto desde un punto de vista cabalístico. 

Respuesta: No es lo que dicen las religiones. 

El cielo es un estado de alegría y otorgamiento a otros. El infierno es cuando literalmente me quemo por la vergüenza. 

Infierno es sensación de vergüenza. Cielo es satisfacción del amor. Pero todo esto es en un nivel espiritual. No hay nada más. 

Pregunta: ¿Qué causa la vergüenza? 

Respuesta: La vergüenza ocurre cuando ves cuán opuesto eres al Creador. 

En Prefacio a la sabiduría de la Cabalá, estudiamos que la primera restricción (Tzimtzum Alef) sucedió porque el Kli (vasija)  descubrió su oposición al Creador y al sentir vergüenza, hizo una restricción sobre sí mismo.
[251420]
De la lección de Cabalá en ruso 23/jun/19

Material relacionado:
¿A dónde iré después de la muerte?
Infierno, cielo y los cabalistas
El cielo es la sensación de deleite de ser similar al Creador

Un grupo

La percepción de la realidad es imposible de explicar en palabras; o ves la realidad o no la ves. Si me quito mis anteojos, no veré nada frente a mí. Sabré que existen personas y escucharé sus voces, pero no las veré. Para ver la realidad con los ojos del Creador, necesitamos unos anteojos con los que podremos ver el alma que existe en todos y cada uno de nosotros, para que seamos como un todo. Así funciona, porque la percepción de la realidad, como suma de individuos, suma de unidades, requiere un enfoque diferente, integral. 

Queremos imaginar a los grupos cabalistas en todo el mundo como un grupo y queremos cuidar a todos de igual forma, elevandonos por encima de nuestra preocupación personal por nuestra decena, nuestro país y nuestro lenguaje, hacia el alma común de toda la humanidad, de toda Babilonia. Esto es para corregir nuestra percepción y ver la realidad a través de los ojos del Creador, en forma integral y colectiva. 

Por lo tanto, debemos intentar pensar en el alma común, al menos en todos nuestros grupos en el mundo, ir por encima a nuestras diferencias. Así, todos corregirán su ruptura y nuestra percepción de la realidad se volverá más integral. 

¿Cómo podemos hacerlo? Puede ser hecho sólo al trabajar en nuestras sensaciones con ayuda de la mente, entendiendo lo importante que es conectar las partes del alma fragmentada. Debemos hacer todo lo que esté en nuestro poder y así llegaremos a la plegaria que nos salvará. El problema es que es mucho esfuerzo para llegar a esa plegaria, cuando entiendo que no puedo hacer lo que deseo, pero realmente lo quiero y sé a quién pedirle y que Él puede ayudarme. 

No corregimos nada por nosotros mismos y no logramos ninguna conexión. Pero, si a pesar del rechazo, hacemos esfuerzos y luego acudimos al Creador, Él completará el trabajo por nosotros. Así debemos prepararnos para el congreso en Bulgaria: hacer todo lo posible y después parte del congreso se convertirá en una plegaria. 

Esta ya no es una relación en la decena ni la conexión humana que entiendo y que está en mi campo de visión y sensación, sino que, en su lugar es algo intangible y no claro: ¿con quién y cómo me conecto? No tengo las formas dentro de mí con las cuales me conecto con otros grupos en un solo Kli; por lo tanto, todo lo que me queda es rezar, pedir. 

De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 16/sep/19, Baal HaSulam, “600,000 Almas”

Minutos 20:50 a 28:06

Material relacionado:
El Creador representa en ti la imagen del mundo
Todo sucede en el marco de la decena
El punto donde te fusionas con la decena

Nueva Vida #246 – Curso de educación integral, parte 2

Nueva Vida #246 – Curso de educación integral, parte 2
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y Tal Mandelbaum ben Moshe

Resumen:

Necesitamos obtener un deseo especial de recibir, el tipo que no desaparece tan pronto como es satisfecho. Sólo podemos disfrutar verdaderamente del amor mutuo, del deseo de satisfacer a los demás. Podemos aprender a superar el deseo de recibir y alcanzar el deseo de amar a los demás en talleres de conexión, en cursos de educación integral. Este curso toca las preguntas emocionales más importantes para todos: ¿Quién soy? ¿Qué soy? ¿Para qué vivo? La gente aprende a ser abierta y superar los sentimientos de frialdad y rechazo que surgen cuando nos acercamos a otros. Tenemos éxito cuando tenemos la actitud correcta hacia los demás y creamos una emoción común llamada; centro del grupo, que se convierte en fuente de felicidad, calor, libertad y satisfacción para todos.
[147041]
De Kabtv “Nueva Vida #246 – Curso de educación integral, parte 2” 29/oct/13
Video: Reproducir ahora     Audio: Reproducir ahora

Lección diaria de cabalá – 7/10/19

Preparación para la Lección
Video: Reproducir ahora      Audio: Reproducir ahora

Escritos de Rabash, artículo “¿Cuál es la medida del arrepentimiento?” (1989)
Video: Reproducir ahora      Audio: Reproducir ahora

Escritos de Baal HaSulam “Prefacio a la Sabiduría de la Cabalá”, punto 65
Video: Reproducir ahora      Audio: Reproducir ahora

Todos los deseos permanecen

No se puede erradicar el deseo de recibir porque es, en sí mismo, la creación. Puedes confundirte, embriagarte, correr tras un deseo en lugar de otro, extinguir así el primer deseo, pero es imposible arrancar un deseo. Puedo ignorarlo por miedo o a causa de otros deseos más fuertes, pero es imposible luchar contra él directamente. 

Incluso ni la Luz que reforma cambia el deseo en sí; sólo eleva o rebaja su importancia. Aun así, todos los deseos permanecen en la persona pues le fueron entregados desde su nacimiento. Si una persona no le atribuye importancia al deseo, entonces puede hacer como si lo borrara de la pantalla en la cual ve el mundo. No hay otra manera, pues toda la creación es un deseo.1

Antes del congreso, espero que las decenas logren conexión, entre sí y con todos los otros grupos del mundo. Debe haber un lugar de reunión virtual común donde todos puedan reunirse, obtener información y recargarse. 

Necesitamos estar incluidos unos en otros, no sólo a nivel informativo, también en sensación. Quiero sentir a los amigos como órganos de mi cuerpo que fueron separados, y debo acercarlos a mí. Mientras más los acerco e incremento mi sensibilidad hacia ellos, más los reanimo y comienzo a sentirlos vivos, conectados conmigo y viviendo dentro de mí, en ese grado construyo la vasija del alma, hasta que el Creador sea revelado en ella.2 

De la 3a parte de la lección diaria de Cabalá 16/sep/19 “Corrección de la fragmentación”- Preparación para el congreso

1 minuto 3:10

2 minuto 19:35

Material relacionado:
El amor crece constantemente
Evolución de los deseos, parte 13
Cómo resolver tus deseos y pensamientos

Rosh Hashaná: buscando un líder del pueblo judío

The Times of Israel publicó mi nuevo artículo «Rosh Hashaná: buscando un líder del pueblo judío«

El caos político en Israel tras las elecciones no es ninguna sorpresa. El empate técnico entre los dos principales partidos israelíes y la feroz negociación para formar una coalición capaz de gobernar el país revela la gran división dentro de la sociedad de Israel.

¿Por qué debería importarle esto a un judío en Manhattan, París o Buenos Aires? ¿Por qué esta situación debería ser motivo de preocupación en el Año Nuevo judío?

La celebración de Rosh Hashaná –el comienzo o la «cabeza» del año– es el momento para reflexionar como judíos sobre nuestra conexión como pueblo, independientemente del lugar donde se encuentre nuestra mesa festiva. Actualmente estamos experimentando una oleada de odio contra los judíos e Israel que no nos dará tregua ni lugar para conjeturas a posteriori.

Ahora más que nunca, es preciso que el liderazgo de Israel sea también una guía para todo el pueblo judío, fomentando la unidad –tanto en la tierra de Israel como en la diáspora judía– para paliar la gran división entre las dos comunidades.

En los últimos años, los jóvenes judíos estadounidenses han experimentado una creciente pérdida de identidad judía y una mayor indiferencia hacia Israel como patria ancestral del pueblo judío.

Las presiones internas y externas a las que cada día nos enfrentamos como judíos en todas partes del mundo agudizan la sensación de urgencia para que resolvamos nuestras divisiones. Lo que sucede en Israel debe ser de incumbencia para todos los judíos porque, aunque no siempre es evidente para nosotros, compartimos un destino común, un vínculo invisible a la vez que indivisible.

Darse cuenta de esta indivisibilidad y trabajar en pro de la unidad debería ser la máxima prioridad del pueblo judío si quiere tener la fuerza para hacer frente a las amenazas existenciales de hoy. Nuestros enemigos no hacen distinción entre tú y yo, entre izquierdistas y derechistas, entre religiosos y seculares, entre un judío israelí y un judío estadounidense.

En consecuencia, tenemos que estar uno al lado del otro: como uno.

5.880 años para levantar el asedio

Durante este año, los judíos de todo el mundo se han sentido menos seguros. Los tiroteos mortales en sinagogas en Pittsburg y Poway encendieron todas las alarmas en relación al terrorismo antisemita, que puede desatarse en cualquier momento en el seno de la sociedad estadounidense.

Las grandes ciudades de los Estados Unidos también han experimentado un fuerte aumento de los ataques violentos contra judíos. El Departamento de Policía de Nueva York registró 184 delitos de odio a finales de junio contra 110 judíos. El número de incidentes prácticamente se duplicó en comparación con 2018. En cambio, los delitos comunes en la ciudad disminuyeron hasta un mínimo histórico.

En Europa, el 89% de los judíos siente que el antisemitismo ha aumentado en su país durante la última década, y un porcentaje similar cree que es un problema grave. Mientras tanto, los boicots económicos, académicos y culturales contra Israel, conocidos como BDS, se están extendiendo por todo el mundo.

Por lo tanto, quien sea que gobierne el país debería comprender que un Israel más débil y una brecha cada vez mayor entre Israel y la diáspora judía solo provocará un aumento del antisemitismo por todo el mundo y mayores amenazas para nosotros. Como la realidad nos ha enseñado una y otra vez –y como demuestra la historia– cuando estamos divididos, nuestros enemigos se levantan contra nosotros. Y ahora que nos aproximamos al nuevo año, debemos prepararnos para, de una vez por todas, revertir ese destino para siempre.

Un cambio para mejor

Rosh Hashaná proviene de las palabras hebreas «Rosh Hashinuy» (el comienzo del cambio). Simboliza nuestra aspiración de adquirir valores más elevados: la benevolencia, la solidaridad y la preocupación de unos por otros. Todas las fiestas judías representan hitos en nuestro camino de transformación desde la inclinación al mal –es decir, el egoísmo– hacia el altruismo: «ama a tu prójimo como a ti mismo».

La tradición de Rosh Hashaná de comer la cabeza del pescado simboliza nuestra decisión de ir en cabeza y no ir a la cola, siendo nuestros propios guías y llevando a todos hacia la unidad.

La granada que servimos en esta época del año –con sus tantas semillas jugosas– nos recuerda que nosotros también somos como semillas y que es hora de que maduremos espiritualmente a través de la unidad. Las semillas también representan nuestros deseos egoístas, los cuales queremos llegar a utilizar de manera más equilibrada –en beneficio de los demás en lugar de egoístamente– realizando nuestras aspiraciones a través de nuestras muchas contribuciones a la sociedad.

El significado de la manzana que comemos en Rosh Hashaná es la «transgresión» primordial del egocentrismo. La sumergimos en miel para simbolizar su endulzamiento (su corrección) a través de una restablecida preocupación por los demás. Para lograr ese estado y reavivar nuestro amor fraternal, tenemos que elevarnos por encima de nuestro egoísmo equilibrándolo con su fuerza opuesta –el altruismo– y estableciendo unas conexiones positivas entre nosotros.

La cabeza, no la cola

Analicemos más a fondo el simbolismo de la cabeza del pez en las costumbres judías del Año Nuevo. Israel y la diáspora judía necesitan un liderazgo que también cuide de nuestra generación más joven, que está perdiendo el apego a sus tradiciones.

¿Qué tipo de acciones deberían tomarse para este fin? En primer lugar, debe establecerse un marco educativo que explique las siguientes preguntas esenciales:

  •  ¿Qué significa ser judío? Ser alguien que trabaja para unir las partes separadas de la humanidad en un mismo todo. 
  • ¿Quién es Israel? Aquellos que encarnan el significado de Yashar-Kel: aquellos que quieren ir «directos hacia el Creador» como la fuerza unificadora de la realidad. 
  • ¿Qué es la tierra de Israel? Es el camino de ese propósito común entre nosotros. 
  • ¿Cuál es el rol del pueblo judío? Ser «una luz para las naciones», es decir, proporcionar un ejemplo de unidad al mundo entero. 

Debemos trabajar en estrecha colaboración con los representantes judíos a nivel mundial, incluso si sus opiniones son radicalmente opuestas, y tener en cuenta su perspectiva en los procesos políticos que tienen lugar en Israel. Es esencial que encontremos un lenguaje común y que trabajemos unos con otros en apoyo mutuo (Arvut). 

El liderazgo que Israel necesita es el que muestre cuán crucial es para todos –sin excepción– la conexión: ser como «un solo hombre con un solo corazón» y proporcionar al mundo la clave para alcanzar dicha unidad. El pueblo judío necesita un liderazgo que facilite que los judíos vivan a salvo en su país de origen y que abra las puertas a todo judío en dificultades. 

Esta demanda de cambio debe empezar por nosotros mismos. De nosotros depende elegir transformar nuestro estado de separación en uno de cohesión. Mediante ese cambio, propiciaremos que la inseguridad se transforme en seguridad. Y no hay momento más hermoso que este –alrededor de una mesa festiva de Rosh Hashaná– para empezar a darnos cuenta de la fuerza de nuestra unidad.

Tenemos distintas edades, gustos, ideas, opiniones y procedencias; pero no debemos tratar de cambiar ni borrar nada de eso. Más bien al contrario, lo que nos hace únicos es el tesoro que cada uno puede aportar al mundo. Deberíamos preservar nuestras diferencias e ir por encima de ellas cubriéndolas con respeto y amor mutuo, tal como el mantel cubre la mesa de celebración. Esta es la receta tan especial de nuestra familia para disfrutar de una vida dulce y equilibrada. Y para tener un futuro prometedor como nación. 

Vamos a alzar nuestros vasos de vino y hacer un brindis por nuestra unidad. 

Consejos de Cabalá – 12/may/19

Pregunta: Usted ha estado en el camino de la corrección por muchos años ¿puede decir que es una persona libre? 

Respuesta: No sé si existe una persona libre en nuestro mundo, en el sentido en que haces la pregunta. En realidad, la libertad como la entendemos, no existe. Puede ser sólo cuando sabes cuál es la verdad y puedes actuar en su bien. 

Pregunta: ¿Al grado en que llego a ser como el Creador, me vuelvo libre? 

Respuesta: Sin duda, porque la influencia del Creador sobre nosotros es la característica de otorgamiento. Si la adquieres, entiendes al Creador y el Creador te entiende. Hasta ese grado te vuelves libre, tanto de tu egoísmo como de la influencia del entorno. 

Pregunta: ¿Existe un grado de libertad, como un estado de libertad contra la violencia y coerción ejercida por los deseos de otra persona o grupo de personas? 

Respuesta: No, casi siempre somos afectados por otros. La pregunta es, dentro de qué sociedad debo situarme. Si me pongo dentro de una sociedad que avanza hacia la meta correcta, me someto y la obedezco, así alcanzo la meta. Así debemos entender nuestra libertad. 

Pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre libertad de elección y libre albedrío? 

Respuesta: Libre albedrío es elegir cómo te comportas. Libertad de elección es la elección en sí misma. 

Pregunta: Desde el punto de vista de Cabalá, ¿es acertado el postulado de Hegel que “la libertad es una necesidad consciente”? 

Respuesta: Eso es sólo una pequeña falsedad materialista. 

Pregunta: ¿Todos los pensamientos deseos y acciones que realizo, son generados por el Creador? 

Respuesta: En este momento, si, pero cuando comienzas a adquirir un Masaj (Pantalla), el Creador no hará lo que Él quiere contigo; en su lugar, tú harás lo que quieras con el Creador. 

Pregunta: Cada uno tiene su propia personalidad ¿qué es eso? 

Respuesta: La personalidad no nos molesta. De cualquier manera, tienes tus demandas egoístas. Así que no importa cuál es tu personalidad. Algunos adoran comer, a otros le gusta bailar, otros más quieren dormir ¿cuál es la diferencia? En cada caso estás realizando tus deseos.
[250737]
De la lección de Cabalá en ruso 12/may/19

Material relacionado:
Consejos de Cabalá– 12/feb/19
Consejos de Cabalá – 10/mar/19
Consejos de Cabalá – 28/abr/19

Nueva Vida #245 – Curso de educación integral, parte 1

Nueva Vida #245 – Curso de educación integral, parte 1
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y Tal Mandelbaum ben Moshe

Resumen:

Somos una generación de amor, es decir, buscamos felicidad y descubrimos que eso es sentirse amado y amar. Fuimos creados como seres egoístas para que podamos descubrir, por nosotros mismos, qué es y qué no es el amor. Comida, sexo, familia, dinero, respeto, control y conocimiento no dan felicidad, pero nos ayudan a evolucionar hacia el principio «ama a tu prójimo como a ti mismo». Podemos aprender a desarrollar la capacidad de amar con educación integral. Estos cursos nos enseñan sobre la naturaleza humana, el proceso de desarrollo, la crisis (reconocimiento del mal) y los medios de corrección. Cuando abrimos nuestro corazón y tratamos de conectarnos, descubrimos el poder de la corrección, un campo de amor entre nosotros. Sufrimos un cambio fundamental en la percepción, un cambio de paradigma y logramos calor, éxito, salud y armonía mutuos, también un mundo lleno de oportunidades y conexiones.
[146386]
De  Kabtv “Nueva Vida #245 – Curso de educación integral, parte1” 29/oct/13

Lección diaria de Cabalá – 6/oct/19

Preparación para la lección
Video: Reproducir ahora      Audio: Reproducir ahora

Preparación para el congreso
Video: Reproducir ahora      Audio: Reproducir ahora

Escritos de Baal HaSulam, «Prefacio a la Sabiduría de la Cabalá», punto 65
Video: Reproducir ahora      Audio: Reproducir ahora