entradas en 'Preguntas y Respuestas' categoría

“¿De quién somos responsables?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿De quién somos responsables?

Hay una frase que dice “el mundo fue creado para el hombre” (del cabalista Yehuda Ashlag, “Introducción a El libro del Zohar”).  Significa que al final, todos somos responsables del mundo, es decir, de la humanidad. 

La pregunta es ¿Por qué no nos sentimos responsables del mundo?

Porque nuestra naturaleza actúa con un filtro egoísta de “máxima satisfacción con mínimo esfuerzo”, que nos impide sentir esa responsabilidad tan grande.  

Sentirse responsable del mundo, agregaría un peso insostenible para nuestros hombros, de modo que, para evitarnos esa carga constante, nuestra naturaleza egoísta busca una perspectiva más cómoda. Evita que sintamos responsabilidad por innumerables personas y nos mantiene preocupados con nuestras necesidades, deseos y ocupaciones personales. 

Percibimos el mundo como una proyección de nuestras cualidades internas. Por eso, si no tomamos la iniciativa de sobreponernos a nuestros estrechos intereses personales en pos del beneficio de los demás, vemos el mundo en concordancia: como un mundo rebosante de individuos que priorizan sus propios intereses, incluso a expensas de los demás y de la naturaleza. 

Sin embargo, mientras más nos sobreponemos a nuestros estrechos intereses personales y tratamos de beneficiar a los demás, más desarrollamos sentimientos de responsabilidad y consideración. Al buscar el beneficio de otros, los sentimos más cercanos y más queridos. En otras palabras, mientras más desarrollemos nuevas actitudes altruistas por encima de nuestro ego innato, más nos sentiremos responsables de círculos cada vez más amplios de la sociedad humana, hasta que eventualmente, nos sintamos responsables de todo el mundo.    

Además, el mundo de hoy parece más interconectado e interdependiente que nunca. Vivimos en tiempos en los que nuestra interconexión global se incrementa de forma obvia con la economía y las tecnologías globales. El coronavirus es también ejemplo clave de nuestra interdependencia, al mostrarnos que una minúscula partícula que surgió en una ciudad, se convirtió en una pandemia mundial. Por eso, responsabilidad y preocupación sólo por un individuo, un grupo selecto o una nación, es insuficiente para asegurar nuestra felicidad, paz y protección duraderas. Actualmente nos encontramos en una era de mayor transición, en la que necesitamos comenzar a ser responsables del bienestar de la humanidad, porque nuestro beneficio o daño, depende del grado de beneficio o daño que la humanidad experimente. 

Video: El asunto de nuestra responsabilidad por los demás | P&R con el cabalista Dr. Michael Laitman.

“¿Qué causa el coronavirus? (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Qué causa el coronavirus?” 

La causa del coronavirus es fundamentalmente el ego humano, es decir, el deseo de disfrutar a expensas de otros y nuestra falta de deseo de elevarnos por encima del ego y conectarnos positivamente con otros. 

¿Qué son los virus? Los virus son unidades de información que se comunican entre sí en el cuerpo y el cuerpo humano tiene muchos de ellos. Aunque les llamamos “virus” los necesitamos para sobrevivir. Cada virus es intrincado y complejo y no sabemos cómo funcionan los virus y el cuerpo humano. 

Nuestro sufrimiento provocado por los virus puede, en última instancia, ser sanado por una fuerza por encima de ello -la fuerza del pensamiento. Los virus son portadores que transmiten pensamientos, datos e información a través de todo el cuerpo humano. Específicamente hoy, dado que nuestros pensamientos están inflamados por un ego súper-inflado, estamos lidiando con virus serios como el COVID-19. 

Los virus y  otros fenómenos negativos, salen a la luz, principalmente, debido a nuestros pensamientos negativos basados en el ego y no podremos resolver este problema hasta que mejoremos nuestros pensamientos -de egoístas, divisivos y llenos de odio a altruistas, conectados y considerados. 

Más aún, al dejar que nuestros pensamientos negativos salgan a la superficie en palabras y acciones, cometemos actos negativos -intentamos humillar a otros y al hacerlo, nos situamos en una realidad abundante en fenómenos negativos. 

Nuestro fracaso al elevar valores positivos de unidad y consideración mutua, por encima de nuestros muchos pensamientos y acciones negativos y egoístas, trae miles y miles de problemas a nuestra vida, entre ellos el coronavirus. En otras palabras, en su base, el coronavirus es resultado de nuestras conexiones mutuas con base en el ego. 

Y podemos esperar sufrir a causa de muchos virus y otros problemas resultado de nuestras conexiones egoístas y negativas. 

Entiendo que es un punto de vista no convencional, dado que no hay instrumentos disponibles para medir la conexión del virus con nuestros pensamientos egoístas. Cuando estudiaba en la universidad, teníamos clases en el Instituto del cerebro humano en San Petersburgo y el jefe del departamento, que era un científico de renombre, recalcaba que los científicos no habían descubierto dónde se localizaba el pensamiento humano. 

Muchos científicos tratan de descifrar el pensamiento, pero el pensamiento no está en el cerebro humano. En su lugar, surge de una esfera que es imperceptible para nuestros sentidos actuales. Nuestro pensamiento existe fuera de nosotros, el cerebro es sólo un dispositivo de computación que conecta este entorno lleno de pensamientos a nuestras sensaciones. Al conectarnos de forma egoísta, intentando disfrutar sólo en beneficio personal, nos situamos en oposición y experimentamos consecuencias negativas. Sin embargo, si nos elevamos por encima de nuestro estrecho enfoque egoísta y tratamos de beneficiar a otros, entraremos en equilibrio con este campo y así sentiremos que su influencia es positiva. 

Llegamos a un periodo donde tenemos que pasar por una introspección y descubrir la forma en la que ejercemos influencia mutua en el nivel de nuestros pensamientos. En última instancia, necesitamos transformar nuestros pensamientos hacia los demás, de negativos a positivos y en nuestras actitud positiva mutua, sentiremos la fuerza adicional de la naturaleza que en este momento no sentimos. 

Al transformar nuestros pensamientos de negativos a positivos nos salvaremos del coronavirus y de una multitud de otros problemas. Como la parte humana de la naturaleza, el cambio de negativo a positivo a nivel de nuestros pensamientos nos permitirá equilibrarnos con la naturaleza y la complementaremos al cumplir con el rol del humano en la naturaleza, a nivel del pensamiento. 

Por lo tanto, para resolver el coronavirus y muchos otros problemas en la sociedad, necesitamos revisar nuestras influencias sociales y educativas, para ver hasta qué grado somos influidos para pensar y actuar de forma egoísta y divisiva y para causar impacto y cambiar esas influencias, de manera que, en su lugar, lleguemos a estar motivados para pensar y actuar de forma altruista, responsable y considerada hacia los demás. Incluso un pequeño cambio hacia la unidad por encima del ego, atraerá la fuerza positiva que habita en la naturaleza, la cual en su turno actúa para sanarnos del coronavirus y de muchos otros problemas que enfrentamos. 

Foto por CDC en Unsplash

¿Quién está detrás de la pandemia?

Pregunta: A principios de este año muchas nuevas fuentes reportaron una encuesta de la escuela de periodismo de la Universidad de Carleton, en la cual casi la mitad de 2,000 canadienses, dijeron creer en teorías de conspiración, con respecto al coronavirus, éstas van desde ser un arma biológica diseñada, hasta una cortina de humo para instalar el 5G, desde su punto de vista, ¿quién está detrás de la pandemia ? 

Respuesta: El ego humano que no quiere elevarse por encima de sí mismo y estar en buena conexión con los demás. ¡Con todos! Sólo tener una buena conexión sin teorías de conspiración y sin el dominio de alguien sobre alguien más. 

La falta de disposición para tratarnos bien unos a otros, hace que los virus estén despertando entre nosotros. No nos dejarán hasta que corrijamos nuestra actitud.
[272623]
De Kabtv “Cabalá exprés” 27/sep/20

Material relacionado:
«¿De la pandemia mundial de coronavirus, aprendido algo que nos falta?» (Quora)
En estos momentos de incertidumbre, ¿quién será el adulto responsable?
“¿Cuánto tiempo pasará hasta que tengamos una vacuna para el coronavirus?”(Quora)

¿Realidad o ilusión?

Pregunta: ¿Qué queda después de la muerte?

Respuesta: Nada desaparece en el universo. Simplemente dejamos de sentir que existimos en el cuerpo físico y comenzamos a sentir en una forma distinta. 

Pregunta: Nuestro mundo ¿es realidad o es ilusión?

Respuesta: ¿Cuál es la diferencia? Una ilusión es algo que antes pensábamos era real y luego, de pronto cambió a ser ilusión, algo imaginario. Puede ser al revés. No hay diferencia. No lo podemos distinguir, no tenemos nada con qué compararlo. 

Pregunta: Así que, ¿no hay objetividad? 

Respuesta: No, por supuesto que no. No podemos elevarnos por encima de nosotros mismos y sentir el universo, no desde dentro de nosotros mismos. Por eso, no podemos hablar de lo que suceden fuera del cuerpo, fuera de la vida y de la muerte.
[272508]
De Kabtv “Cabalá exprés” 1/sep/20 

Material relacionado:
Ilusión y realidad de acuerdo a Cabalá
¿Cómo podemos distinguir entre la realidad y la ilusión?
¿Realidad o ilusión subjetiva?

“¿Cómo cambió Covid19 el futuro de la humanidad?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cómo cambió Covid19 el futuro de la humanidad?” 

Mientras más soportamos el coronavirus, más habrá cambios que tendrán impacto importante en nuestro futuro. 

Al principio del brote, muchos pensaron que iba a terminar en cuestión de semanas. Las semanas pronto se volvieron meses y hoy, es mucho más claro que no va a irse a ningún lugar en el futuro inmediato. 

La implacable perseverancia de la pandemia, seguirá su propagación mundial y está cansando e incomodando a mucha gente, La vida pre-coronavirus, que se basaba en una rueda de hámster competitiva consumista, se detuvo y más y más gente no tiene un futuro por el que valga la pena esforzarse. 

En ese estado, estilo animación suspendida, algunos reaccionan explosivamente en disturbios y protestas, otros se deprimen en silencio, pero una fatiga general se expande por toda la humanidad. En realidad, también hay riesgo de que al salir de la pandemia inicien guerras, tanto en el interior como entre países. 

Si no hay una perspectiva clara ni propósito en la vida y sin saber cómo navegar hacia el futuro, la falta de esperanza da pie a sentir impotencia y desaliento. 

Aunque, con respecto al futuro, la vida era muy similar en la era pre-coronavirus. Es decir, jugábamos un juego egoísta y consumista, nuestra principal preocupación era seguir jugando. La mayoría no estaba muy interesado en saber a dónde, en última instancia, se dirigía la vida. Pero la naturaleza confiscó nuestro juego y sentimos que no podemos ganar y gastar hasta el cansancio como alguna vez lo hicimos. 

¿Cómo, entonces, podemos avanzar a partir de aquí?

Ya que el coronavirus nos hizo más difícil cuidarnos, tal vez la desesperación nos impulse a llegar a una decisión donde necesitaremos cuidarnos más unos a otros. 

La impotencia, desesperanza e insatisfacción en nuestra vida personal podría ser justo lo que necesitamos para cambiar el modus operandi de la sociedad, donde en lugar de buscar siempre ser el número uno -yo, mí mismo y lo mío-, que da pie a una serie de sensaciones negativas, podamos, si nos apoyamos unos a otros, encontrar verdadera satisfacción, fortaleza, felicidad y razón para vivir. 

Después, cuando comencemos a vivir, no por nuestro bien, sino en apoyo y consideración mutua, veremos la vida de forma diferente. 

Descubriremos una nueva y renovada propuesta para vivir, mientras tratamos de alinear nuestras relaciones con la interconexión global y perfecta que existe en la naturaleza. Esa calibración entre nosotros y la naturaleza nos resucitará con sensaciones completamente nuevas de vitalidad, buen ánimo y energía, las cuales en este momento ni siquiera podemos imaginar. Así cambiaríamos el juego de niños consumista que jugábamos antes del coronavirus, con un nuevo juego para adultos: nuestra participación activa para mejorar las relaciones humanas con el fin de llegar al equilibrio con la naturaleza. 

Foto  por Tom Ritson en  Unsplash.

Cómo sentirse libre

Pregunta: ¿El hombre tiene libre albedrío? 

Respuesta: No. El libre albedrío es sólo en buscar el propósito que está designado para ti, con tus propios esfuerzos o a pesar de ellos. 

Pregunta: ¿Cómo puede sentirse libre alguien, incluso si no hay ningún libre albedrío? ¿cómo puedo sentirme así? 

Respuesta: El individuo puede sentir que está en armonía con la naturaleza, nadando con la corriente. Si siente esta armonía, para él no hay vida ni muerte, sólo un movimiento eterno.
[271981]
De Kabtv “Cabalá exprés” 1/sep/20

Material relacionado:
¿Dónde se esconde el libre albedrío?
¿Cuál es nuestra libertad de elección?
¿Cuál es la libertad de elección de la gente?

“¿Cuál es el propósito de la vida?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora:  “¿Cuál es el propósito de la vida?” 

El propósito de la vida es alcanzar el estado más elevado y exaltado que la naturaleza preparó para nosotros: ascender por encima de nuestro “yo” egoísta innato y ganar un claro entendimiento, percepción y sensación de por qué nosotros -y la naturaleza en todos sus niveles, inanimado, vegetal, animal y humano- existimos. 

Más aún, el propósito de la vida no puede ser forzado ni demostrado en nadie, similarmente a cómo no podemos probar leyes matemáticas al gato. En su lugar, cada uno necesita descubrir el propósito de la vida, para él mismos: elevarse a sí mismos en percepción y sensación hasta ganar una visión y sensación completa de la realidad. 

El ascenso por encima de nuestra naturaleza egoísta innata para descubrir la plenitud de la naturaleza, es el significado más completo de convertirse en ser humano. En hebreo la palabra para “humano” es “Adam”, surge de la frase “Adamé LeElyón” (“similar al más elevado”), quiere decir que si nos elevamos por encima de nuestra percepción egoísta y logramos percepción completa de la realidad, cumplimos nuestro papel de volvernos “humanos” en el sentido más completo del término. 

En principio, hay dos fuerzas en la naturaleza: recepción (egoísmo, negativa) y otorgamiento (altruismo, positiva). Nacemos y somos educados sólo en la fuerza de recepción, se expresa en nosotros como egoísmo: deseo de disfrutar a expensas de cualquier cosa o cualquiera fuera de uno mismo. 

Nuestro ego se desarrolla y crece a través de muchos generaciones, a partir de un pequeño deseo de disfrutar, que no exige más que lo básico para sobrevivir -comida, sexo, familia y refugio- hasta un ego más grande que requiere satisfacer miles de conexiones sociales -dinero, riqueza, honor, respeto, fama, control, poder y conocimiento. En nuestra era, llegamos a un importante punto de transición único donde somos testigos de que nuestro desarrollo egoísta llega a un callejón sin salida, es decir, sentirlo como cada vez más difícil de satisfacer con placeres egoístas, lo que además da pie a una plétora de actitudes negativas en la sociedad -la gente saca su insatisfacción más y más, provocando polarización y odio en toda la sociedad. 

El sobre-inflado egoísmo de hoy busca el camino para atraer la fuerza opuesta, positiva y altruista con el fin de crear relaciones equilibradas entre nosotros y con la naturaleza. 

Tanto nuestro egoísmo innato como la fuerza altruista positiva surgen de la naturaleza, y el propósito de la vida es que nos apliquemos en atraer la fuerza altruista positiva de la naturaleza, por encima de la egoísta, para vivir en equilibrio y armonía con ella. 

“¿Cuál es la definición de altruismo?” (Quora) 

Michael Laitman, en Quora: “¿Cuál es la definición de altruismo?” 

Altruismo es lo opuesto al egoísmo, y el egoísmo es estar centrado en uno mismo o el deseo de disfrutar a expensas de otros. 

Altruismo es dar de uno mismo a otros, a lo que está fuera de nosotros -la humanidad y la naturaleza. 

Egoísmo es ir hacia el interior -deseo de recibir. Altruismo es ir hacia afuera -deseo de dar. 

Después de definir altruismo surge la pregunta: ¿Cómo pueden los seres humanos comenzar a ser genuinamente altruista? 

Para convertirse en altruista se requiere estar en un entorno social y de aprendizaje que apruebe la idea de aprender que la naturaleza opera de forma altruista y, junto con los demás, tratar de pensar y actuar de forma similar a la naturaleza. 

La implementación genuina de actitudes altruistas en el entorno, despierta fuerzas que habitan en la naturaleza y que pueden darnos percepción y sensación altruista de la realidad. Es decir, al influirnos regular y mutuamente, en cierto marco social, con la grandeza e importancia del altruismo que es la cualidad de la naturaleza y que al volvernos altruistas podemos resolver todos nuestros problemas y tener una vida más feliz y segura, podemos invertir nuestra forma natural egoísta y adquirir una segunda naturaleza altruista.

Así nos volveremos seres con pensamientos, acciones, intenciones y metas dirigidas hacia afuera -opuesto a nuestro sistema operativo actual dirigido hacia adentro. 

La participación previa en un proceso de  transformación; de egoísta a altruista, es la conclusión a la que está llegando cada vez más la humanidad: entender que nuestra naturaleza egoísta no tiene ningún resultado positivo y tomar conciencia de la necesidad de cambio hacia el altruismo, esas fuerzas altruistas que podrían asegurar nuestra supervivencia e incluso, dar vigor, dar energía y mejorar nuestra vida.

 

“¿Cuáles son los valores judíos más importantes?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cuáles son los valores judíos más importantes

Los valores judíos más importantes son los que originalmente nos unieron  como el pueblo judío. Fueron valores establecidos por Abraham y su grupo, quienes llegaron a ser conocidos como “el pueblo de Israel”, hace alrededor de 3,800 años.

Abraham estableció las bases de los valores judíos, de unidad y responsabilidad mutua para que se transmitieran entre su grupo. Guiado por esos valores, el grupo de Abraham aprendió a vivir de forma armoniosa como una sola nación unificada.

Hoy, esos valores se vuelven menos relevantes en los ojos de muchos judíos, hasta el punto en que somos más como un agregado de grupos separados -izquierda contra derecha, religiosos contra seculares, ashkenazi contra Sefardí, por nombrar unos cuantos- en una constante lucha.

Para regresar a nuestras raíces unidas y reinstalarnos como pueblo judío unido,, necesitamos elevar nuestros valores originales de unidad y responsabilidad mutua, hasta el centro de nuestro discurso común.

Así la pregunta se convierte en: ¿Qué nos haría querer unirnos como una sola nación una vez más? ¿por qué es eso siquiera importante?

Similar a cómo el antisemitismo, alguna vez nos aguijoneó a muchos para establecer lo que ahora conocemos como Estado de Israel, ahora somos testigos de un pronunciado incremento en el sentimiento antisemita, tanto directamente contra los judíos como indirectamente, disfrazado como desligitimar a Israel, en muchos países -y notablemente en los Estados Unidos- estamos cada vez más arrinconados en una situación donde tendremos que elevar la unidad y la responsabilidad mutua hasta la prioridad más alta en aras de nuestra supervivencia.

Entender la unidad y la responsabilidad mutua, como nuestros valores guía -con base en las leyes de la naturaleza que alguna vez descubrimos bajo la tutela de Abraham- nos prepara para nuestros retos presentes y futuros. Con este entendimiento, podemos reforzar los lazos que abarcan pueblos, grupos, facciones, edad y género y buscar unir a todos, sin excepción, por encima de nuestras diferencias. Y cuando nos unamos por encima de nuestras diferencias, le daremos una fuerza especial de unidad y se unirán por encima de sus diferencias. Este es el significado de ser “luz para las naciones”.

Al involucrarnos en el proyecto de construir una nueva sociedad armoniosa con base en unidad y responsabilidad mutua, daremos grandes pasos para  conocer el destino, que nuestros ancestros soñaron: convertirnos en judíos en el sentido más completo del término (en hebreo “Judío” es [Yehudí] de la palabra “unidos” [Yihudí] Yaarot (Devash, parte 2, Drush 2]. Más aún, al comprenderlo, seremos modelo para una sociedad perfecta, de individuos felices y exitosos, que comparten los valores más importantes de la vida de amor y conexión. Como resultado, el mundo absorberá la atmósfera de unidad que proyectamos y el antisemitismo en todas sus formas disminuirá.

Hoy, los medios están disponibles y son cada vez más necesarios para elevarnos por encima de la división social y tener un camino nuevo y totalmente armonioso y positivo para la humanidad. En esencia, la transformación positiva comienza con elevar los valores de unidad y responsabilidad mutua hasta el centro de nuestro discurso común.

“El plan de Elon Musk para, en 2050, poner a un millón de personas en Marte ¿es al menos remotamente posible o se volvió totalmente loco?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: ¿El plan de Elon Musk para, en 2050, poner a un millón de personas en Marte ¿es al menos remotamente posible o se volvió totalmente loco?

No hay necesidad de colonizar Marte. 

Recientemente publiqué que la Tierra puede proveer para muchos más miles de millones de personas que las que hay en la actualidad, la que la diferencia entre que la vida en la Tierra sea desagradable y que sea un éxtasis, está sólo en cómo ajustamos nuestra actitud mutua.

En otras palabras, necesitamos solamente enfocarnos en crear vida en la Tierra, de manera que nos conectemos positivamente, así nos sentiremos totalmente satisfechos y la experiencia de satisfacción total evitará que pensemos en habitar otros planetas. 

Alguna vez yo también estuve muy interesado en la conquista del espacio, pero tras encontrar un método que nos gana acceso para expandir nuestra percepción de la realidad y mejorar la conexión humana. Veo que sería mejor gastar la energía que va a los programas espaciales en mejorar las relaciones humanas en su lugar. 

Es natural que algunos tengan ambiciones de trascender fronteras y de ir por encima de nuestro planeta. Esas ambiciones pueden también lograrse al elevarnos en nuestro deseo, nuestra percepción y nuestra sensación de la realidad. Incluso si volamos a otros planetas y vivimos ahí, si fracasamos en mejorar nuestra actitud hacia otros, permaneceremos en nuestras mismas sensaciones y habremos logrado muy poco, comparado con la inmensa transformación por la que podemos pasar. 

Por eso, recomiendo que nos apliquemos en mejorar las conexiones humanas, elevarnos por encima de nuestras fronteras egoístas y así descubriremos nuevas relaciones altruistas y al hacerlo, tendremos percepciones, sensaciones y satisfacción completamente nuevas. Incluso viajar al planeta más lejano de nuestra galaxia se queda corto comparado con la satisfacción que obtendríamos al involucrarnos en la transformación interna.

Foto de  Nicolas Lobos en Unsplash.