Pero la Torá no se dirige a otras naciones. Fue escrita en hebreo y desde entonces nada ha cambiado, ni una sola letra o forma. Un libro único llamado Tikún Sofrim te permite consultar los textos.
Las personas que copiaban la Torá primero tenían que estudiar las formas de las letras y la ortografía correcta. Por lo tanto, todo permaneció igual durante generaciones. Si encuentras un libro escrito hace 2000 años, las letras tendrán la misma forma de hoy.