Está especialmente arreglado desde arriba, para que el egoísmo no te permita participar en tu corrección, dado que este trabajo va en contra de él.
Practicar la Torá, quiere decir, participar en tus cualidades egoístas y gradualmente causar esa influencia de la luz Superior, el Creador, así cambiarás de egoísta, a altruista, y cada persona de todo el mundo, también cambiará.