Muchos adultos en Israel, especialmente los padres, están angustiados y tristes porque hoy en día los niños están inmersos en teléfonos móviles, juegos de computadora e inteligencia artificial y no prestan atención a las generaciones mayores. A esta generación incluso se la ha llamado la generación perdida.
Ahora que la guerra ha llegado a Israel, los niños fueron a pelear y de repente están tan preocupados por sus padres, por los demás, por el futuro del país, por la unidad del pueblo. Leemos sus cartas; éstas son cartas elevadas dirigidas a nosotros, empezamos a comprender que no son ellos, sino nosotros, la generación perdida. ¡A nosotros! Tienen 19 años o más y viven según la ideología de la unidad, mientras que nosotros (sus padres) todavía estamos enredados en disputas políticas, insistiendo en lo nuestro, creyendo que tenemos razón. Es imposible arrancar de raíz de nosotros este espíritu de tener razón.
Entonces, la pregunta es: ¿Cree que de repente se produjo algún tipo de revolución?