La cuestión es que debemos sentir nuestro estado en diferentes parámetros. Por ejemplo, un estado es cuando me siento en mi egoísmo y no quiero salir de él.
Otro estado es cuando quiero liberarme de mi ego pero no puedo pedirlo, me faltan las fuerzas. Un tercer estado es cuando estoy dispuesto a todo con tal de elevarme del egoísmo a la cualidad de otorgamiento y amor.
En general, puede haber muchos estados de este tipo.