El Creador gradualmente, de manera imperceptible para nosotros, cambia nuestros deseos y sensaciones para que pasemos de una parte de la comprensión de nuestra naturaleza a otra.
En la decena esta transición se realiza individualmente para cada uno: para uno antes, para otro después, dependiendo de sus cualidades y acciones.
Sin embargo, no necesitamos nada más que una petición urgente al Creador, tenacidad y perseverancia.