Por lo tanto, vemos que todo Israel es responsable unos de otros, tanto en el lado positivo como en el negativo. En el lado positivo, si mantienen el Arvut hasta el punto de que cada uno cuida y satisface las necesidades de sus amigos, pueden observar plenamente la Torá y las Mitzvot (mandamientos), lo que significa traer satisfacción a su Hacedor (Baal HaSulam, «El Arvut [Garantía mutua]»).
La ley de la interconexión completa en el sistema integral nos obliga a recibir de todos y a otorgar a todos. La dependencia integral tanto en la recepción como en el otorgamiento se aplica a cada uno de nosotros. Con estas acciones evocamos el placer del Creador, que sentimos en la luz con la que Él inmediatamente nos llena.