Del Creador, recibes la plenitud y la transmites a los demás. La plenitud es el cumplimiento de los deseos de los demás en la medida en que desean estar interconectados.
En Cabalá hablamos solo del cumplimiento de los deseos de otorgar, donde tú quieres otorgar a otro, y al hacerlo te sientes realizado. Eso te hace similar al Creador.