Pregunta:
Durante todo el día he estado trabajando intensamente en el pensamiento de cómo pedir por mis amigos para acercarlos al estado de Ibur (concepción). ¿Cómo puedo esforzarme más para crear un verdadero estado de ataque para alcanzar este nivel?
Respuesta:
No veo otro camino que actuar por mí mismo, pedir por mí y pedir por los demás para que todos podamos anularnos y convertirnos en un solo cuerpo espiritual común que solo piensa en anular su egoísmo en la primera etapa.
Anularse significa integrarse plenamente en el otro, pensar solo en los demás y no en uno mismo. De esta manera, realizamos la acción espiritual más productiva de la que somos capaces hoy.
Partiendo de la base de que saldremos de nosotros mismos y entraremos en los demás, surgirá un estado completamente nuevo: el egoísmo altruista, que aplicaremos en beneficio de los demás, no de nosotros mismos. Esto es lo que debemos hacer.
Pero ahora mismo, lo que en verdad necesitamos es un ataque a nuestros pensamientos y cálculos egoístas, para que todos ellos tengan como único fin incluirnos en los demás y trabajar como si estuviéramos en el cuerpo de nuestros amigos, ayudándolos. Por eso se dice: “Que cada uno ayude a su amigo”. Después de todo, cada uno no puede pedir ni orar por sí mismo, solo por los demás.
Pregunta:
Cuando nos dirigimos al Creador por nuestros amigos, ¿cómo anulamos nuestra propia participación en esto?
Respuesta:
Cuando pido por mis amigos, trato de no pensar en mí mismo, como si yo no existiera, que solo ellos existan. ¿Y dónde está mi participación personal? Mi participación personal consiste únicamente en que pido por ellos, en que extiendo mi petición en su nombre, no más que eso.
Pedir por mí y pedir por los demás Piense en sus amigos

