Trata de no abandonar este estado. Si lo haces, ¡regresa inmediatamente! Mientras tanto, pídele al Creador que no te vuelva a expulsar de Él. Después de todo, fue Él quien te hizo olvidar y dejar atrás el pensamiento sobre tus amigos.
Empieza a trabajar y verás cómo poco a poco se irá formando en ti un orden de pensamientos diferente; comenzarás a existir fuera de ti mismo. Esto te permitirá, poco a poco, distanciarte de tu “yo”, de tu egoísmo.