No necesitamos sentarnos y llorar. Debemos pensar en la meta, en por qué nos hemos reunido y en cómo podemos unirnos, porque la meta solo puede alcanzarse a través de la unidad. Si al mismo tiempo nos divertimos, también está bien.
Tal vez la seriedad está dentro de nosotros, lo principal es el trabajo interno de cada persona: ¿por qué está aquí, para qué se une con los amigos? Es incluso mejor si somos muy serios por dentro y divertidos por fuera.