Por lo tanto, el Tana describe al Arvut como dos personas que estaban en un bote y uno de ellos comenzó a perforar un agujero en el bote. Su amigo le dijo: “¿Por qué estás perforando?”. Él respondió: “Qué te importa, estoy perforando debajo de mí, no debajo de ti”. Entonces respondió: “¡Tonto! ¡Los dos nos ahogaremos juntos en el bote!”.
Es decir, como ya dijimos, puesto que esos rebeldes se revuelcan en el amor propio, con sus acciones construyen un muro de hierro que impide a los observantes de la Torá siquiera comenzar a observar plenamente la Torá y las Mitzvot en la medida de las palabras “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, que es la escalera para alcanzar la Dvekut (adhesión) con Él. De hecho, ¡cuán acertadas eran las palabras del proverbio que decía: “¡Necio, ambos nos ahogaremos juntos en el barco!” (Baal HaSulam, “El Arvut” -Garantía Mutua-).
Nos estamos ahogando junto con nuestro mundo. Por lo tanto, nuestra generación necesita salir de esta situación lo antes posible; es decir, necesita entender cómo corregirnos.
Por eso, Rabí Elazar, hijo de Rashbi, que escribió El libro del Zóhar, aclara aún más el tema del Arvut. Para él no basta con que todo Israel, no solo este grupo que recibió el sistema de Abraham, sea responsable el uno del otro, sino que todo el mundo esté incluido en el Arvut.
De ello se desprende que todos los pueblos del mundo también deben seguir las leyes de Arvut (garantía mutua). Por lo tanto, debemos explicar esto a todos e involucrar a todos en ello.
Aprende sobre: Uniéndonos nos estamos ayudando unos a otros.

