Este es el camino habitual que toman millones de personas. Piensan que todo está claro para ellos, que no hay nada nuevo, y que pueden alcanzar la espiritualidad por sí mismos, o salen con algunas otras excusas y se van. No hay nada que podamos hacer al respecto.
Cada uno tiene obligaciones hacia los demás, etc., pero en general esto es todo lo que podemos ofrecer. Una persona debe aumentar de manera constante su deseo de revelar al Creador y sentir que sin esto, simplemente muere; porque cada día de su vida, en el que no ha avanzado ni un milímetro en el camino hacia el Creador, es un día perdido.