Debes crearlo precisamente a partir de manifestaciones diversas, de accidentes, de todo lo que surge en ti, de todos tus amigos, y unir todo esto en una sola fuerza espiritual lo máximo posible.
Intenta reunir todo lo que sientes en una sola fuerza: No hay nadie más aparte de Él, el bien que hace el bien.
Dirige todos tus sentimientos internos, tu comprensión, lo que hay en tu corazón y en tu mente, absolutamente todo lo que ves, parece que ves, piensas, sólo hacia una única fuerza: El bien que hace el bien, no hay nadie más aparte de Él. A través de Sus numerosas manifestaciones, Él te da una enorme cantidad de información, impresiones, sensaciones y pensamientos diferentes para que puedas reunirlo todo en un todo.
Y entonces lo revelarás, porque a medida que te esfuerzas, tu alma forma una sola vasija dentro de ti, un instrumento similar al Creador.