Del desarrollo de las religiones a la revelación de la Cabalá

Para elevarnos desde nuestro nivel animal y egoísta, necesitamos esforzarnos por alcanzar el siguiente nivel: el del ser humano altruista.

 

Podemos lograrlo, ya sea a través de un inmenso sufrimiento que nos obligue a alcanzar la meta, o a través de nuestros propios esfuerzos cuando sabemos lo que nos espera y comprendemos las fuerzas de la naturaleza a nuestra disposición. Entonces podemos ayudarnos a nosotros mismos y llevarnos a la coexistencia absoluta

Pregunta:

¿Debe la aspiración al grado superior, al Creador, ser como combustible durante toda esta etapa? De lo contrario, ¿por qué el 90% de los egoístas querrían de repente cambiar su naturaleza y preocuparse más por la sociedad que por sí mismos? Necesitan alguna motivación. ¿Puede la fuerza Superior ser esta motivación?

Respuesta:

Por supuesto.

Pregunta:

¿Pero cómo puede suceder esto si no se ha manifestado hasta ahora? Ni siquiera las religiones han ayudado, aunque afirman que el Creador es bondad y amor.

Respuesta:

Las religiones operan a un nivel muy bajo. Es más, ya se han descalificado a sí mismas, si se me permite decirlo.

Comentario:

Pero en las primeras etapas, ayudaron a la humanidad; de lo contrario, seríamos como animales.

Mi respuesta:

Sí, sin religión no habríamos podido existir, eso está claro. Entonces empezó el proceso milenario de separación de la religión del progreso, de los cambios en la humanidad, hasta llegar a la creación de instituciones educativas donde se estudian las ciencias naturales y la Cabalá.

Hoy hemos llegado a un estado en el que podemos explicar tranquilamente a todas las personas de la tierra, sin restricciones qué es la Cabalá, por qué es necesaria, cómo dominarla, y qué se puede lograr con su ayuda.

 

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