Si fuéramos perfectos no tendríamos que realizar ningún trabajo. Estuviéramos simplemente en un estado de otorgamiento absoluto el uno con el otro, y ese estado se llamaría “el mundo corregido”. Entonces, no debemos considerarnos o considerar a los amigos de esa forma; después de todo, entendemos que todos nos encontramos en un estado no corregido y debemos comenzar desde este punto cada vez