Pregunta:
¿Hay alguna forma de medir el desarrollo en la decena? Por ejemplo, tal o cual relación en la decena es el primer grado de educación. La manifestación de otras relaciones es el segundo grado de estudio, etc. Sé que durante los primeros diez años de trabajo en la decena, pasé en el primer grado, los siguientes diez años en el segundo grado?
Respuesta:
Tienes que sentirlo por ti mismo. No puedo decirte nada porque no se puede expresar con palabras; es decir, cuando empieces a ver, no solo a sentir, sino a comparar tus posibles estados, entonces podrás hablar más concretamente de tus sentimientos.
Y así no hay nada de qué hablar, como con un bebé con el que se arrulla y ya está. Así que esperemos que pronto empieces a balbucear.
Pregunta:
¿Existe algún parámetro sensorial con el que pueda contar? Digamos que no puedo levantarme para ir a clase, lo que significa que estoy en segundo grado; no puedo hablar con mis amigos, lo que es una ventaja para mí, tercer grado.
Respuesta:
No existe tal cosa. En cada etapa, en cada estado, se manifiestan fuerzas negativas y positivas, y así las adaptas a ti mismo, y aprendes de tu propia experiencia. De todas formas, decirte de antemano qué clases vas a seguir no te servirá de nada. Puedo, por ejemplo, nombrarte todos los 125 escalones que debemos subir, pero no te dirán nada.
AB, SAG, Ibur, Yeniká, Mojín, ascensos y descensos, estudias todo esto, pero todavía no tienes sensaciones adecuadas y por lo tanto no sabes dónde estás. Cuando lleguen las sensaciones adecuadas, empezarás inmediatamente a darles nombres a partir de lo que has estudiado.
La razón del avance espiritual
Pregunta:
Todo el mundo tiene quejas y agravios hacia el Creador, así como sentimientos de descontento. Pero cuando yo mismo no los siento, voy al chat y escribo algo edificante y positivo. Y si mi post es ignorado, experimento mucho trabajo interno: «¿Por qué no están inspirados?» ¿Es esta la forma correcta de trabajar?
Respuesta:
¡De ninguna manera! En ningún caso debes buscar fenómenos negativos que te hagan avanzar, las experiencias negativas te empujan hacia la meta, pero no debes buscarlas por ti mismo.
Tu enfoque debe ser avanzar positivamente, lo cual sucede cuando buscas dentro de ti cuestiones relacionadas con la grandeza del Creador, como: ¿Por qué no sientes Su grandeza lo suficiente, Su inmensidad y Su presencia llenando toda la creación?
Pero no debes provocar intencionalmente una sensación de negatividad o relaciones incorrectas con amigos. No despiertes la línea izquierda.
Te encantará Aclaraciones en el colectivo
Lucha contra tu corazón
Pregunta:
¿Son las acciones de otorgamiento siempre repelidas por nuestro corazón de piedra?
Respuesta:
Sí, las acciones de otorgamiento siempre son repelidas por tu corazón de piedra.
Pregunta:
Tú entiendes esto perfectamente bien con tu mente, pero tu corazón no está de acuerdo. Realizas estas acciones, pero tu corazón se endurece aún más. ¿Qué es este estado y cómo se trabaja con él?
Respuesta:
Lucha contra tu corazón. Pídele al Creador que lo corrija.
Aporta lo positivo
Pregunta:
¿Es el reconocimiento del mal la retirada de los «guantes blancos»? ¿Podemos incluir esto en el grupo?
Respuesta:
No, de ninguna manera, nadie debe saber sobre esto. La Cabalá se llama ciencia oculta porque nadie sabe lo que ocurre dentro de ti. A veces puedes hablar de esto con tus amigos, pero solo en tercera persona, de forma abstracta, como si no te estuviera ocurriendo a ti.
Pregunta:
Es decir, puedo sentir una negatividad completa y soy consciente de ella. ¿Es esto «quitarse los guantes»?
Respuesta:
Si te permites sentir la negatividad completa, te has asegurado de que puedes trabajar con ella correctamente y controlarla. Pero en el grupo, en la decena, solo puedes aportar lo positivo, independientemente de lo que haya en tu interior.
El deseo colectivo que siente el Creador
Pregunta:
¿Cual es este deseo de la decena que siente el Creador?
Respuesta:
Si todos los amigos en la decena ansían llegar a la meta espiritual, eso es lo que el Creador siente. Ellos elevan su MAN al Creador, y el Creador no puede rehusar. Actuando de acuerdo a su deseo, Él les otorga la propiedad de Lishmá.
El Creador funciona en la decena de tal forma que la decena siente quien verdaderamente son, cuan cerca o lejos están de la propiedad de Lishmá. De acuerdo a eso, ellos cambian su actitud hacia la vida, hacia el Creador, hacia el propósito de la creación, hacia la petición dirigida al Creador y Él les da otras vasijas (otros deseos).
Más información Unidos en un mismo deseo
La plegaria brota del corazón
Como está escrito «mitad», entendemos que no se nos exige más de la mitad; nuestra mitad se llama «plegaria». La plegaria brota de nuestro corazón como resultado de nuestras emociones. Debe abrirse paso desde lo más profundo del corazón antes de que comencemos a criticar el sentimiento que hay en nuestro corazón con nuestro intelecto, antes de que comencemos a pensar en él o a comprenderlo. El sentimiento oculto en el corazón antes de que intentemos controlarlo se llama «plegaria».
Si la plegaria precede a nuestro control sobre ella, ¿por qué se nos dice que debemos orar y llegar a una plegaria, como si la plegaria dependiera de nuestros esfuerzos o de nuestra libre elección?
La respuesta es que debemos alcanzar el deseo llamado «plegaria» a través de diversas acciones y medios que nos ayuden a llegar al deseo correcto. La plegaria es un resumen, es el resultado de nuestros preparativos. Por lo tanto, cada vez que rezamos, sentimos un cierto tipo de conexión con el Creador en nuestro corazón y nuestra plegaria al Creador siempre es nueva.
Una persona puede abrir un libro de plegarias común y corriente, escrito hace dos mil años por los hombres de la Gran Asamblea y al decir las mismas palabras todos los días, sentir algo nuevo cada día. La interpretación cambia tanto que las palabras pronunciadas ayer ya no encajan hoy. En una plegaria así, sentimos que nunca hubiéramos dicho las palabras que pronunciamos hoy.
¿Qué palabras debemos utilizar en nuestra plegaria? En primer lugar, deben ser palabras que hablen de la gloria del Creador. ¿Por qué? Porque en la gloria del Creador no hablamos de Su esencia (quién es Él o qué es), sino que hablamos de Sus cualidades de otorgamiento y de cómo las apreciamos. La medida en que valoramos las cualidades de otorgamiento del Creador es la medida en que medimos la fuerza de conexión, cercanía y alineación con el Creador.

