¿Dónde empezamos a corregir el alma colectiva si no conocemos la función general de este sistema, no podemos ver sus engranajes, es decir, las almas individuales, y aún no comprendemos el papel de nuestro propio «engranaje» en este mecanismo?
Tenemos que encontrar la fórmula general, y podremos determinar todos los componentes a partir de ella.
Por lo tanto, tenemos que pasar por muchos estados, y en cada uno de ellos habrá alguna incógnita. Cuando conectemos todos estos estados, todas las incógnitas, en un sistema, podremos encontrar el parámetro clave del que depende todo el resultado.
En otras palabras, todo depende en última instancia de la conexión adecuada, porque esta máquina no necesita nada más. Si podemos identificar este parámetro clave, el secreto principal del sistema, todos encontrarán la paz y lograrán una unidad y armonía totales que les permitirán continuar indefinidamente.