Janucá: una fiesta de niños para adultos

Pregunta

¿Por qué las personas llaman culto a algo que les beneficia y a otra cosa, enseñanza, sabiduría o religión?

Respuesta:

Janucá se considera una fiesta infantil, al igual que Purim, que es aún más una fiesta infantil.

 

Durante Janucá, los niños encienden velas, comen donas y cantan. Cada uno puede tener su propia menorá. La festividad se considera una fiesta infantil porque simboliza el comienzo del ascenso espiritual de una persona.

 

Todo nuestro trabajo espiritual es como un juego, similar al de un niño, porque estamos trabajando constantemente en corregirnos a nosotros mismos. El movimiento hacia adelante y el ascenso de un paso a otro se asemejan al crecimiento de un niño.

 

Purim es una festividad aún más grande, en la que ascendemos a niveles espirituales muy elevados hacia la corrección total. ¡Son pasos inimaginables que nunca se han alcanzado en nuestro mundo!

 

Hace 2,000 años, durante la época de los Macabeos, vivimos en el nivel de “Janucá”, e incluso antes, durante casi 1,000 años, desde que entramos en la tierra de Israel hasta que la perdimos. Después de salir de Egipto, comenzamos a alcanzar los atributos de Janucá durante los 40 años que vagamos por el desierto.

 

En cuanto al atributo de Purim, intentamos alcanzarlo durante el período del Primer Templo, pero rápidamente caímos de este nivel.

 

Purim es una festividad muy importante que está por llegar. No solo debemos regresar a ella, sino crearla, porque todavía no existe en nosotros, debemos darle existencia. Por eso se la considera aún más infantil.

 

Durante Purim, los niños y los adultos se disfrazan y los adultos beben vino, lo cual se fomenta y se considera un mandamiento importante. Purim representa el perdón de todos los pecados porque se logra el cumplimiento del mandamiento máximo: el amor.

 

Si Janucá representa la buena conexión mutua entre nosotros, entonces Purim simboliza el amor, el logro de la corrección completa de todas las almas.

 

Debemos vernos como niños que están en constante crecimiento. A una persona que está creciendo se la llama niño.

Más información sobre   Janucá: fiesta de la luz

 

Janucá, la estación espiritual más cercana

 

Todas las fiestas judías, días alegres y tristes, apuntan al proceso espiritual llevado a cabo por un grupo especial llamado Israel. En el pasado, este grupo ya experimentó algunos estados en potencia y ahora debe llevarlos a la práctica.

 

Nos estamos acercando a esta realización, y por lo tanto debemos estudiar lo que se debe hacer en cada festividad o día especial, como está dicho: “Los hechos de los padres se convertirán en señal para los hijos”.

 

Algunas fiestas fueron establecidas originalmente por un despertar desde arriba y otras fueron establecidas por la gente por un despertar desde abajo. Janucá es una fiesta especial que no se menciona en la Torá, proviene enteramente del despertar desde abajo, del grado de Biná, de criaturas que desean alcanzar el otorgamiento, un pequeño estado, GE, un alto en el camino (Janu-Ko) antes de continuar.

 

Después de adquirir los deseos de otorgamiento de GE, pasamos a la meta de la creación, a los deseos de AJaP. Esta fiesta se llama espiritual porque se refiere a los deseos de otorgamiento de GE, a la etapa de Biná, a diferencia de Purim donde se utilizan los deseos de recibir; y por lo tanto, las costumbres son polos opuestos.

 

Purim se refiere al final de la corrección y por eso se llama fiesta corporal, porque lo espiritual desciende al mundo material, corrige y colma los deseos del AJaP.

 

Janucá está más cerca de nosotros que Purim, y por tanto es más comprensible. Podemos imaginar lo que es estar en el otorgamiento por encima de nuestro deseo, en oposición a él y actuando por encima de él. Por lo tanto, vale la pena estudiar las costumbres de Janucá para tratar de acercarnos a la etapa espiritual más cercana a nosotros.

 

Todos los niveles espirituales se basan en esta condición porque cualquiera de ellos comienza con GE, con un estado pequeño, que es el principal, y un estado grande es solo un añadido que aparece y desaparece.


Janucá es una fiesta muy especial, y esperemos que durante la semana festiva podamos alcanzar este estado, descubrirlo y realizarlo.

Más información sobre  ¡Acerquémonos al estado de Janucá!

 El milagro de Janucá

 

Un milagro es una conexión incomprensible entre una acción y un resultado, en la que mi acción provoca de repente un resultado increíble pero grandioso. Por eso se dice: “¡Trabajé y encontré!”

 

Debemos esforzarnos en nuestros estudios y tratar de encontrar todo lo que se dice dentro de nosotros mismos, pero lo que encontramos es completamente impredecible, aunque hablemos de ello y lo esperemos.

 

Pero una vez que lo encontramos, nos sorprende lo lejos que estábamos de imaginarlo correctamente. Por eso lo llamamos un milagro.

 

¿Cuál es la vasija de aceite que necesito encender? Tengo que encontrar estas formas internas dentro de mí. El aceite es mi deseo de disfrutar y tengo que entender cómo encenderlo, es decir, crear una mecha en él que salga a través de mis esfuerzos.

 

La mecha es mi resistencia a utilizar mi deseo en forma directa para recibir por mí mismo.

 ¡Quiero utilizarla a semejanza de la luz!

 

Y entonces saco de allí una mecha en la que se incluye un poco de mi deseo de gozar. En la medida en que pueda asemejarse a la luz y anular mi egoísmo, estoy dispuesto a utilizarla en beneficio de los demás.

 

Pero, ¿cuánto estoy dispuesto a dar? Es solo una mecha delgada. Todo el tiempo compruebo que no lo estoy haciendo por mí mismo, cada vez parece que lo he logrado, pero resulta que no es así, y así sucesivamente.

 

Descubro en mí más intereses egoístas nuevos, así los voy descubriendo todos hasta que finalmente se crea en mí una mecha, una delgada línea (Kav Dak) de mis deseos, que emana de mí hacia el Creador.

 

Esta mecha se asemeja a la Luz en su extremo superior, por lo que se enciende. La oscuridad se enciende como la Luz.

 

Sí puedo imaginar tal estado dentro de mí, en mis deseos y en mis propiedades, entonces ya estoy en él.

¡Significa que Janucá, la fiesta de la Luz, ha llegado a mí! Una pequeña vela se encendió en mí, dentro de mi enorme deseo egoísta; una pequeña parte de ella comenzó a brillar con otorgamiento.

 

Mi alma es la parte del deseo de disfrutar con la Luz que hay en ella que puede brillar allí. Por ahora es muy pequeña.

 

Luego continuamos corrigiendo nuestro vasto deseo hasta que todo se convierta en Luz. Encontrar todas estas propiedades en nosotros mismos es nuestro trabajo.

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