Shamati también es bueno, pero yo generalmente prefiero leer un pasaje del Zóhar antes de irme a dormir. ¡El Zóhar! Y aunque lo leas sin entender nada, te pone en sintonía y te eleva a un cierto nivel. Con él, te quedas dormido, te despiertas por la mañana y vas a la lección.
Antes de la clase, suelo leer, trabajar en los materiales o escribir, y solo sobre el tema de la próxima clase. Al fin y al cabo, quiero ofrecer a la gente el material más relevante y necesito prepararme en consecuencia.