Un examen sobre el otorgamiento, externamente

La fe por encima de la razón se construye por encima de la razón, cuando mido cuánto he logrado elevarme por encima de mi pragmatismo corporal para juzgar desde la perspectiva del otorgamiento. 

 

Esto significa pensar en lo que puedo dar, lo que puedo sacrificar y el placer que puedo brindar a mis amigos y a través de ellos, al Creador.

 

La fe por encima de la razón es un tema central en el desarrollo espiritual porque determina la transición del mundo corporal al espiritual, de la falta del sentimiento de la fuerza Superior a su revelación y la percepción de ella.

 

Podemos seguir con esto durante tanto tiempo como sea necesario, tan solo para alcanzar el grado de Lishmá, para descubrir lo que se llama el mundo Superior. Por lo tanto, se requiere paciencia, al igual que estudiar en una universidad sabiendo que se necesitan cinco años para obtener un título, así como se necesitan cinco años lo mismo se aplica en la Cabalá.

 

Necesitamos estudiar durante mucho tiempo hasta que el otorgamiento se convierta en un hábito. Pero, ¿es posible completar este aprendizaje mucho más rápido, externamente? ¡Sí, es posible! Si fortalecemos nuestra conexión, podemos acortar en gran medida nuestro camino y el tiempo para entrar en Lishmá, en la medida de nuestra conexión con los demás.

 

Escríbelo, reflexiona sobre ello y recuérdalo cada vez que llegues a un callejón sin salida, ¿Qué debo hacer entonces? Fortalecer la unidad en el grupo y en el futuro volverá a brillar para ti.

 

Desde un estado de desesperación, confusión e impotencia, solo tenemos una salida: La conexión y desde ella veremos nuestro próximo grado.

 

¿Qué es la supervisión con razón?

 

Existe la “mente” (Mojá) y el “corazón” (Liba). La mente implica una supervisión constante e intencionada dirigida a un objetivo específico, y la evaluación de nuestros estados y experiencias.

 

Es como un mecanismo crítico que nos permite observarnos desde fuera. Por ejemplo, podemos estar inmovilizados, incapaces de actuar o pensar, pero conscientes de nuestro estado.

 

También podemos estar confusos, incapaces de pensar con claridad, pero observando y reconociendo nuestra confusión. Esta capacidad de vernos a nosotros mismos desde fuera nos ayuda a aprender quiénes somos y qué somos. Si adoptamos las cualidades del Creador, empezamos a vernos a nosotros mismos desde la perspectiva del Creador. Gradualmente, comenzamos a identificarnos con los rasgos que adquirimos del Creador, y vemos nuestros propios rasgos no corregidos como “Faraón”, una fuerza externa dentro de nosotros.

 

Puntos ciegos:     Mírate a ti mismo desde afuera

 

 

Un buen ejercicio

 

Comentario:

He oído decir a distintas personas que cuando escuchan la Cabalá les fascina; pero cuando se encuentran con canciones y bailes, llega el problema.

Mi Respuesta:

 Lo que ocurre es que siguen teniendo un fuerte rechazo interior a la conexión con los demás.

 

Digamos que salgo y les digo: “Queridos amigos, recordemos la guardería, cómo eran ustedes niños pequeños, cómo la maestra los reunía en círculo, los guiaba en un baile redondo y cantaban juntos. Volvamos a pretender que somos pequeños; no actuemos tan listos. Tenemos una canción común que expresa nuestros deseos más sinceros, ¡Intentémoslo!”.

 

Y aquellos que no quieran participar, que lo intenten de todos modos y vean hasta qué punto se han convertido en egoístas, en supuestos intelectuales que no pueden ser humildes ante los demás y piensan: ¿Por qué debería estar con ellos? ¿Por qué debo unirme? ¡Yo no soy como ellos!, yo estoy por encima de esto.

 

Es su ego el que habla y se resiste a su elevación espiritual, deja que lo sientan por completo, en verdad, el ego está hablando correctamente.

 

Así que una persona camina entre nosotros y sufre, pero al mismo tiempo analiza sus sentimientos, ¡y eso es maravilloso! En unas pocas rondas de baile y canto, pasarán por un profundo análisis espiritual.

 

¡Este es nuestro trabajo! A lo largo de la convención, la gente pasa exactamente por este proceso. Algunos lo disfrutan, mientras que otros sufren. Y para ellos es un buen ejercicio.

Pregunta

Entonces, para la mayoría de la gente, ¿Es toda la convención un sufrimiento, una lucha con uno mismo?

Respuesta:

Sí, por supuesto, y eso es lo bonito, ahí es donde reside la verdadera riqueza de todo tipo de cualidades y de autoexploración: “¿Cómo percibo todo? ¿Cómo me muevo? ¿Cómo puedo presionarme y ser humilde ante los demás por el bien de la meta? ¿Soy realmente yo o es solo mi ego? Permítanme apartarme de él; déjenlo sufrir, para eso fue creado, para que yo pueda corregirlo a la fuerza”.

 

Y así me pongo deliberadamente en este círculo, bailo a propósito entre mis amigos, y con todas mis fuerzas intento ser como ellos; no reprimo mi resistencia interior, al contrario, la estudio. Quiero estar junto a ella.

 

Más información sobre      profundizar en la naturaleza

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *