¿Qué es el trabajo y qué es la recompensa? Estas preguntas siempre son desconcertantes. El propósito de la creación es dar satisfacción a sus seres creados y el estado del trabajo completo es el de descanso, sin embargo, todo depende de la percepción de los receptores. El trabajo en sí mismo puede ser la recompensa y el trabajo también puede ser experimentado como descanso. El concepto de esfuerzo está determinado únicamente por nuestra actitud hacia el trabajo y cómo lo percibimos, ya sea que lo sintamos como esfuerzo y deficiencia o como placer. Después de todo, incluso ahora existimos en el estado del final de la corrección (Gmar Tikún) y estas definiciones son todo lo que nos queda por corregir, es decir, la forma en que percibimos el trabajo y el esfuerzo, la forma en que definimos el sufrimiento y la recompensa.
Baal HaSulam escribe en su «Carta 55», que todo sufrimiento se origina en la demora de la recompensa en relación con el tiempo de realización del trabajo. Si recibiéramos el pago inmediato por cada una de nuestras acciones, podríamos compararnos con un comerciante que vende un determinado producto por diez dólares, sabiendo que dos dólares de cada venta irían directamente a su bolsillo. En cada momento, con cada esfuerzo, el comerciante se embolsa inmediatamente dos dólares, cubriendo así de inmediato el esfuerzo de modo que ya no lo siente como una carga sino como una recompensa instantánea.
En esto consiste todo. Todo depende de nuestra actitud ante el trabajo. Por tanto, el trabajo concluye con la corrección de nuestras vasijas, de nuestros sentimientos y de nuestra definición interior de lo que es recompensa, esfuerzo y remuneración. Así es como, en última instancia, desaparece el concepto mismo de esfuerzo; la remuneración sustituye a todo trabajo, esfuerzo y sufrimiento, y forma para nosotros un estado de constante bondad y placer.
Todo esto se debe a que hemos corregido nuestras vasijas, lo que nos permite ahora percibir lo que nos fue otorgado incluso de antemano, pero ahora lo sentimos en nuevas vasijas, en diferentes discernimientos, con un nuevo entendimiento.
Para compartir Acercándose a la cara de la Shejiná
¿Cómo podemos revelar la Shejiná (Divinidad)?
Pregunta:
En uno de sus libros describe el fenómeno de la Shejiná. Ahora que nos hemos reunido en la convención, existe la sensación de que la Shejiná está literalmente presente entre nosotros, haciendo de éste el lugar más sagrado. ¿Cómo podemos revelarla todos juntos?
Respuesta:
Quieres saltar desde el primer punto de nuestro camino directamente a su punto final. Eso es prácticamente imposible. Pero debes pedirlo, pensarlo y rezar por ello.
Pregunta:
¿Qué puede ayudar a que la plegaria forme parte de mí?
Respuesta:
Depende de hasta qué punto la plegaria salga del corazón.
Pregunta:
Se dice que para corregirse, uno necesita atraer la Luz. ¿Cómo puedo atraer la Luz solo? Digamos que estoy en el aeropuerto y me viene a la mente un pensamiento tonto.
Respuesta:
Te parece que estás supuestamente solo, ¿Cuándo estás solo? Nunca, todo depende de tus sentimientos internos. Siempre estás con tus amigos y todos juntos nos esforzamos por alcanzar una meta. Por el contrario, si estás solo en algún lugar, sientes aún más intensamente que estás con ellos.
Pregunta:
¿Este sentimiento surge en algún lugar del corazón, dentro de ti?
Respuesta:
¿Qué diferencia hay en dónde? ¿Lo percibimos a través de cambios en la presión sanguínea o en la actividad del sistema nervioso? ¿Dónde está realmente? Está fuera de nosotros.
Para gloria del Creador
Se trata de un grupo de personas que se han reunido en un mismo lugar, bajo un mismo líder, para estar juntos. Con un valor sobrehumano se enfrentan a todos los que se levantan contra ellos. En efecto, son hombres valientes, de espíritu fuerte, y están decididos a no retroceder ni un milímetro. Son guerreros de primera clase, que luchan la guerra contra la inclinación hasta su última gota de sangre, y su único deseo es ganar la batalla por la gloria de Su nombre (Rabash, Carta 8).
Pregunta:
¿Sobre quién escribió Rabash en esta carta? ¿Sobre las personas que se reunían por primera vez? ¿O sobre un grupo que había trabajado junto durante mucho tiempo y cuyos miembros se habían vuelto finalmente audaces y decididos?
Respuesta:
Rabash escribió solo para sus alumnos. Así debemos percibir también nosotros lo que escribe.
Debemos esforzarnos por estar juntos como un solo hombre con un solo corazón. Además, cada persona debe mirar a su alrededor y ver si alguien necesita su ayuda. Eso es lo más importante.

