¿Cómo se sienten los estados masculino y femenino ante la barrera?

Los innumerables discernimientos espirituales sobre los que escribe Rabash existen dentro de nosotros como una copia. Incluso antes de la barrera, podemos imaginar diversos estados espirituales. Es cierto que solo existen en la imaginación, pero ya experimentamos ciertas sensaciones sutiles. Todavía no tenemos sensaciones plenas, y lo que imaginamos es inexacto, pero hay alguna sombra de verdad.

 

En otras palabras, dentro del punto en el corazón, ya hay cierto volumen, un espacio para cada concepto, sensación, y para las relaciones entre ellos. Hay una cierta distancia, una especie de hueco, entre cada definición dentro del punto en el corazón. Podemos sentir que algo pertenece al lado derecho y otra cosa al izquierdo. Una cosa se siente un poco más cerca, otra más lejos. Tenemos una sensación interior que corresponde a esto, aunque todavía no es una sensación real, solo una ligera sensibilidad, como si pudiéramos «oler» lo real. Debido a la rotura de las vasijas, quedan chispas en el interior, que permiten alguna forma de percepción.

 

¿Cómo podemos sentir algo a través de las chispas? Si trabajamos con el punto en el corazón, atraemos varias luces circundantes a nuestro alrededor. La luz que llega durante el estudio no es uniforme; conlleva muchas posibilidades según la vasija. Es simple Luz (Or Pashut), no Luz interior (Or Pnimi) ni Luz circundante (Or Makif) en sentido pleno, sino una iluminación sutil que nos rodea constantemente. Dependiendo de cómo trabajemos con el punto en el corazón, de cómo lo desarrollemos y hagamos discernimientos en él, la Luz circundante actúa de forma diferente sobre estos discernimientos una y otra vez.

Aunque esta luz no es todavía como la clara Luz interior NRNHY (Néfesh, Rúaj, Neshamá, Hayá, Yejidá), que está claramente ligada a grados específicos como Jasadim, Jojmá, etc., no obstante contiene matices y sombras. Por lo tanto, no solo desarrolla la sensibilidad dentro del punto en el corazón, sino que también hace que se hinche, y lo prepara para el crecimiento de futuros órganos, como una célula madre. Podemos tener cierta sensibilidad de que dentro de esta célula madre hay pequeños puntos, minúsculas semillas, a partir de las cuales se desarrollará el futuro cuerpo del alma. Incluso antes de la barrera, podemos tener esas sensibilidades.

 

Por supuesto, sigue siendo sólo una semilla, una gota. Por lo tanto, debemos prepararnos hacia esta gota, deseando que desarrolle órganos y diferentes partes y relaciones hacia el Creador. Los órganos“mano”, “pie”, “hígado”, “cabeza”, etc.- representan diferentes relaciones que surgen de nuestros diversos deseos hacia el Creador. Deseamos que sea así, pero aún no encontramos esos deseos y discernimientos dentro de nosotros, sin embargo, todavía los buscamos y buscamos cómo podemos relacionarnos con el Creador a través de ellos.

 

Cuando completamos esta búsqueda, este esfuerzo (cuando exactamente está en manos del Creador), sólo entonces el Creador da Su respuesta: Él revive la semilla, y ésta comienza a desarrollarse. En otras palabras, debemos hacer la mitad del trabajo a través de nuestros propios esfuerzos, y después de dedicar todo nuestro esfuerzo y completar nuestra parte, lo que se llama “llenar nuestra medida”, entonces recibimos de arriba.

¿Es un embrión masculino o femenino?


En nuestro mundo corpóreo, un embrión puede ser masculino o femenino. En la espiritualidad, una persona pasa por varios estados: inerte, vegetativo, animado, hablante, angelical y semejante al Creador. Cada uno de estos estados contiene miles de etapas.

 

Esto significa que cada alma experimenta un desarrollo, primero como Nekeva y luego como Zajar, y de nuevo Nekeva y luego Zajar. Sin embargo, en nuestro mundo, estos estados alternantes adoptan una forma física fija, masculina o femenina, porque en relación con la espiritualidad, nuestro mundo está inerte, lo que significa que no cambia.

 

Así, cada etapa de la espiritualidad, cada acción, cada cualidad, todo lo que allí existe y cambia constantemente, asume en nuestro mundo una forma fija e inmutable, como ocurre con un embrión.

 

Más allá de esto, también hay variación en los tipos de almas. Depende de qué parte de Adam HaRishon se origina el deseo. El alma es un deseo individual dentro del alma general llamada Adam HaRishon, y su naturaleza depende de qué parte de este cuerpo espiritual provenga.

 

Dentro del cuerpo de Adam HaRishon, hay numerosas distinciones, lado derecho, lado izquierdo, arriba, abajo, encima del pecho, debajo del pecho, y así sucesivamente.

 

Del mismo modo, las células del cuerpo humano difieren entre sí. Cada célula contiene algo único, funciona y se comporta de forma diferente, y se conecta con otras células de diversas formas que le son características.

 

​​Esto también es cierto en la espiritualidad. Las almas se interconectan de la misma manera. Nuestras células físicas no son más que un resultado, una copia, una manifestación física de lo que ocurre en la espiritualidad.

 

De este modo, podemos comprender lo diferentes que somos unos de otros y, al mismo tiempo, lo interconectados que estamos como partes de un único cuerpo.

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