Pregunta:
¿Por qué seguimos hablando solo de la conexión entre nosotros y no de la conexión con el Creador?
Respuesta:
En estos momentos estamos hablando de la realización de nuestra misión, y por eso dedicamos tanta atención a la conexión entre nosotros. La meta final es la adhesión al Creador según la ley de equivalencia de la forma, lo que significa para nosotros convertirnos en un “Hombre”, “Adam”, es decir, similares al Creador.
Para lograrlo, debemos preparar nuestra vasija (Kli) espiritual haciéndolo similar al superior. Este Kli debe ser uno para todos, donde todas sus partes se unan como un solo hombre con un solo corazón. Debe incluir todo nuestro odio, envidia, ambición, orgullo y sed de poder y, por encima de todo esto, debemos levantarnos y unirnos para llegar a ser similares al Creador y alcanzar la adhesión con Él.
Podemos pensar que el Creador existe en algún lugar fuera de nosotros, pero al final, Él se revela dentro del mismo Kli espiritual común que construímos entre nosotros. Por lo tanto, para tener la perspectiva correcta, debemos percibir que todo existe en un solo lugar. ¡Estamos construyendo este lugar para la revelación del Creador! Existe exactamente donde nos unimos unos con otros por encima de nuestro egoísmo.
Nuestro egoísmo permanece abajo y por encima de él construimos conexiones entre nosotros. Y si nuestra conexión se vuelve realmente fuerte, basada en el poder de la Luz que reforma, entonces dentro de ella revelaremos al Creador (Boré), que significa “ven y ve” (bo–ré).
No es que Él esté en algún lugar elevado en el cielo y yo esté haciendo algo aquí abajo para revelarlo allá arriba. Lo revelo precisamente dentro de la conexión entre las almas, entre los órganos del cuerpo espiritual como la Luz interior que lo llena.
Pero la gente piensa que aislamos al Creador de nuestra discusión y que solo hablamos de la conexión entre nosotros, y esto se debe a que, interiormente, no están preparados para aceptar que existe una conexión entre nuestro trabajo, nuestros estudios, nuestra difusión, nuestra unión entre nosotros y el Creador.
Cada uno imagina al Creador como algo exaltado y está dispuesto a unirse con Él, pero no con otra persona. No comprenden que es lo mismo. Es la conexión más profunda entre las personas, la cualidad del otorgamiento, lo que se llama «el Creador», pero la naturaleza humana no permite estar de acuerdo con esto…
Hacia el Jisarón común
Pregunta:
¿Cómo podemos reunir nuestros pequeños deseos en un Jisarón común?
Respuesta:
Estar más cerca de tus amigos, comprender a los demás lo máximo posible, unirse unos con otros.
Entonces podemos formar un Jisarón más o menos común. Claro que no en todo, pero de tal manera que ya podamos elevarnos hacia el Creador y exigirle plenitud.
Pregunta:
A medida que avanzo, de repente descubro que mi Jisarón no era del todo correcto, porque al avanzar aprendo algo nuevo. ¿Cómo puedo conservar el concepto del Jisarón correcto si con el tiempo me decepciono?
Respuesta:
El hecho de que te decepciones es bueno. Significa que necesitas reemplazar tu Jisarón por otro, uno superior.
Conviértase en una decena permanente
Pregunta:
¿Cómo podemos seguir apoyando a nuestra amiga si no sabemos si escucha las lecciones? ¿Cuál debería ser la frecuencia para que entendamos que este es el círculo en el que estamos avanzando por el camino?
Respuesta:
No puede haber una frecuencia fija. Una vez a la semana, o una vez al mes, ¡no lo entiendo!. Si puedes, debes estar presente en la clase. Creo que, en primer lugar, debes pensar en convertir al grupo en el que estás presente constantemente en tu decena de manera permanente. Esto significa que se sostengan unos a otros, traten de estar siempre en ascenso, en forma de todos los miembros de la decena, y sigan exactamente lo que estamos estudiando.

