Conviértete en un embrión espiritual

Pregunta:

¿Qué debo hacer si apenas puedo seguir estudiando y siento que simplemente me están expulsando?

Respuesta:

Desde Arriba, se nos envía una carga en el corazón con decepción y quejas egoístas. Uno debe disminuir sus exigencias. Cuando estás tirado en el suelo, no hay ningún lugar más al que caer. Si una persona decide que no necesita nada más que permanecer en la cualidad de otorgamiento, entonces, desde este estado, no puede ser expulsada. Ha anulado su Maljut (deseos egoístas) y se ha adherido a Biná (al otorgamiento).

 

¡Es como un embrión en el vientre de su madre que acepta que el superior continúe haciendo con él lo que desee! Entonces, el superior comienza a desarrollar una cualidad cada vez mayor de entrega en su interior hasta el nacimiento espiritual.

Conviértete en un embrión espiritual     Cómo crece el embrión espiritual

El ascensor al mundo espiritual

La fe por encima de la razón es el tema al que debemos volver constantemente. En relación con ello, experimentaremos ascensos y descensos, todo nuestro trabajo se centra en torno a este punto.

 

La fe por encima de la razón significa que el otorgamiento se vuelve más importante que la recepción, es decir, una persona entra en un estado en el que vive por la fuerza del otorgamiento. Naturalmente, uno sube y vuelve a caer, pero poco a poco comienza a conquistar este territorio, «el campo bendecido por el Creador», donde permanece en el entendimiento, la conciencia y la aspiración de aferrarse a la fe.

 

Si no compruebo lo que he recibido, se llama fe por debajo de la razón. Como no tengo ninguna razón, no he verificado lo que he recibido, solo lo he creído ciegamente. Ese tipo de fe es, en realidad, inferior a la razón; no hay conocimiento, solo creencia ciega. En espiritualidad, esto no se considera fe, solo lo es en religión.

 

Para tener fe por encima de la razón, primero debo tener mi propia opinión y saber, según ella, lo que está sucediendo. Sé que no hay 1,000 dólares en el sobre, sino 999, o incluso solo 1, y sin embargo lo acepto como si fueran 1,000. Esta diferencia determina mi grado espiritual. Debo tener claros estos dos puntos: razón y fe, Maljut y Biná.

 

Avanzo basándome en lo que dice el cabalista, porque no deseo confiar en la opinión de mi propio egoísmo. En la medida en que puedo anularme a mí mismo en relación al Superior, adquiero la fuerza de la fe con la que puedo progresar junto con la mente y el corazón del Superior.

 

En el mundo corporal, esto no funciona porque solo hay una dimensión. Pero en el mundo espiritual hay dos grados: yo y el Superior (AJaP del Superior). Yo sigo la opinión del Superior AJaP. Me incluyo en la opinión del Superior y, como me adhiero a ella, puedo ascender con Ella. Esto solo es posible porque he aceptado Su opinión, que se ha convertido en mi fe.

Sugerimos la siguiente lectura   Dos grados: el creador y la creación

Esta es la diferencia entre los grados inferiores y superiores. En la percepción (Kelim) del Superior hay 1,000 dólares; en mi percepción, 999 dólares. Sé, siento y comprendo que me falta 1 dólar, que en mi bolsillo hay 999 dólares y no 1,000. Pero en los Kelim del Superior hay 1,000 dólares, y yo lleno ese espacio vacío dentro de mí con la fuerza del Superior, me siento completo gracias a Él.

 

Sobre la fe por encima de la razón, se dice: «Tienen ojos, pero no ven; tienen oídos, pero no oyen». Yo tengo ojos, oídos, corazón y mente; soy una persona inteligente; entiendo y siento todo a mi nivel, «juzgando solo por lo que ven mis ojos», con los pies firmemente plantados en el suelo.

 

Pero la pregunta es: ¿cómo puedo elevarme a un nivel superior al mío? ¿Mediante qué tipo de ascensor? ¿Dónde está ese elevador, es decir, mediante el cual puedo intercambiar mis sentimientos e intelecto por otros de un nivel superior, para elevarme del estado del «yo» al del «yo + 1»?

 

Para eso, debo guiarme por la fe por encima de la razón.

 

Desde Arriba, me revelan constantemente un espacio vacío y debo llenarlo con fe. Cuando lo lleno con fe, siento que se llena de razón. Entonces, de nuevo, se abre la oscuridad, un espacio vacío que debe llenarse con fe.

 

Y con esta fuerza de la fe, asciendo al siguiente grado, que vuelve a convertirse en razón.

 

Así crecemos: IburYenikaMojín (embrión–lactancia–madurez), cada vez ascendiendo y percibiendo la oscuridad y el vacío que se nos revelan como parte del Superior, el siguiente grado por encima de nosotros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *