Pregunta:
Dice que no podemos llegar ni siquiera al 1% del mundo. Pero todos queremos infundir unidad en nuestra difusión, y al final resulta que no lo estamos logrando. Entonces, ¿qué sentido tiene difundir si desde el principio se sabe que todo esto está vacío?
Respuesta:
Es con tu vacío con lo que llenas el mundo.
Pregunta:
¿Pero no debe haber algún tipo de solución?
Respuesta:
La solución aparecerá cuando te llenes del Creador. Entonces habrá un tipo diferente de difusión. El mundo comenzará a sentir esa fuerza unificada que reside en ti. Y el mundo comenzará a enloquecer, pero en el buen sentido, porque la gente desarrollará de repente una nueva sensación, y todos, en todos los continentes y en diversos países, comenzarán a hablar en diferentes idiomas sobre el hecho de que hay un único gobierno, un único pensamiento, una única fuerza.
Aquí y allá, de repente comenzarán a aparecer todo tipo de aspiraciones, disputas, expresiones, opiniones y artículos, y la gente comenzará a percibir esto y a tenerlo en cuenta.
Desde el interior de la humanidad surgirá una nueva opinión común: la necesidad de comunicarse de esta manera y sentir a los demás. La gente comenzará a comprender inconscientemente que a través de la unificación pueden lograr algo muy especial.
Comprenderán que, al estar unidas, necesitan profundizar en su interior, y allí encontrarán la felicidad, una nueva idea, algún tipo de salida a la situación. «En lugar de dedicarnos a la política, socavarnos unos a otros, intentar engañarnos, intentemos, por el contrario, conectarnos, y allí, dentro de nuestra unidad, encontraremos una solución a todos los problemas». Eso es hacia lo que todo se dirigirá.
Pregunta:
¿Es esto similar al sentimiento que tiene una persona con un punto en el corazón cuando se encuentra con la Cabalá por primera vez?
Respuesta:
Sí, se manifestará en las personas, pero no como una aspiración hacia la Cabalá; más bien, será hacia esta idea, de que la idea de la unidad debe producir una nueva solución a partir de sí misma, una que sea completamente irracional, que no podamos determinar, alcanzar o derivar con nuestras mentes en alguna ecuación.
Solo si nos esforzamos unos por otros, y dentro de este esfuerzo común —allí, donde cada uno pueda liberarse de su egoísmo y crear algún tipo de deseo común, un campo común, algo más elevado, por encima de nuestra razón—, percibiremos de repente una nueva mente, una nueva solución, completamente diferente, que no proviene de nuestro nivel.
Deseo común ¿Cómo podemos crear un deseo común?
Observa el mundo desde más allá del Majsom
Pregunta:
¿Qué significa que, si cambio mi actitud ante la realidad, el mundo se me revela? ¿Cómo ocurre esto?
Respuesta:
Que el mundo se te revele significa que has logrado percibir el panorama en el que te encuentras con un entendimiento diferente de las conexiones entre las cosas. De repente ves que las personas y las leyes que existen en el mundo tienen conexiones diferentes, intenciones diferentes, objetivos diferentes. Consigues descubrir una capa más profunda de la realidad. Esto significa que tu actitud hacia toda la realidad ha cambiado y ves otro mundo.
Para ello, debes esforzarte constantemente por alcanzar una percepción cada vez más profunda, intentar ver qué hay detrás de la fachada exterior. ¿Qué significa «más allá del Majsom», el mundo espiritual? Significa que, más allá de este mundo, empiezas a revelar las conexiones entre las cosas, el plan de la creación, que conecta todos los detalles de este mundo.
Entonces te das cuenta de que allí hay una intención completamente diferente, no la que te parece desde este lado. Y las conexiones vienen determinadas por fórmulas totalmente distintas, nada que ver con lo que te parecía antes. Te das cuenta de que todos se otorgan unos a otros, todos se aman, y no hay nada malo en el mundo, siempre y cuando lo mires desde el otro lado, de acuerdo con las verdaderas conexiones entre las cosas.
Rabash pone el siguiente ejemplo: a una persona se le da el deseo de tener dinero. Imagina que ves a un taxista al que consideras tan torpe como el motor de su coche, alguien que solo se mueve por el afán de ganar todo el dinero posible, que nunca pone el taxímetro, que te cobra el doble de lo que cuesta la carrera, y así sucesivamente.
Y, de repente, desde el otro lado, ves que esta persona quiere otorgar y ayudar a su prójimo. No deja de pensar en a quién llevar a dónde y cómo hacerlo para que todos estén lo más cómodos posible. Solo le parece a él que quiere ganar dinero. De hecho, simplemente «interpreta» su estado de forma errónea. Su actitud es incorrecta. Pero tú ya ves esta imagen desde el otro lado, desde más allá del Majsom.
Es como contemplar un bordado. En el reverso siempre hay diversos nudos y entrelazamientos que resultan imposibles de entender. Uno ve la parte delantera, pero no ve todas las verdaderas conexiones que hay en el reverso. Y cuando se le da la oportunidad de ver el reverso del bordado, descubre las relaciones correctas entre las cosas.
Esto es lo que nos falta. Pero lo adquirimos al ascender por los grados y alcanzar el mejor estado posible. Esto significa que ves este mundo, que no cambia («el mundo sigue viviendo según sus propias leyes»), y al mismo tiempo la otra cara, todas las conexiones que existen entre las partes de la realidad. Y entonces puedes justificar al Creador, ver que siempre fue así desde el principio, solo que tu visión no estaba preparada para verlo.
Entender que es La ciencia de las relaciones correctas de la humanidad

