Rosh HaShanah—Primera parada en el camino hacia la corrección

Los días festivos que llegan con el inicio del año nuevo judío, simbolizan el ingreso de la persona al trabajo espiritual.  De hecho, este ingreso comienza mucho antes, durante el período de preparación. Por esta razón, el mes de Elul significa “Yo soy para mi amado y mi amado es para mí”. En otras palabras, la persona empieza a revelar que tiene una conexión con el Creador.  

Años después de comenzar a estudiar Cabalá, la persona descubre que experimenta ascensos y descensos en el estado de ánimo, en el entendimiento y en la percepción de los textos. Luego, más adelante, se da cuenta que la espiritualidad se puede alcanzar solo a través de la conexión, o sea, empieza a creer en lo que ha leído y se conecta con el material.  

Entiende que no hay elección, que es necesario unirse al grupo para el trabajo práctico. Al final, hermosas conversaciones no son suficientes, uno necesita sentir con el corazón y despertar las propias emociones. Esto se requiere para el alcance espiritual y la realización de la propia vida. No quiere pasar la vida entre las fechas de nacimiento y de muerte; y terminar sin trascender. Quiere sobreponerse a ello y seguir avanzando. 

Luego, entiende que tiene que corregirse a sí mismo, obtener la fuerza de otorgamiento por sobre la fuerza de recepción. El reconocimiento de la necesidad de un cambio interno, es el principio del mes de Elul.

Elul es un mes de introspección: ¿Qué puedo hacer con mi alma, para que empiece a aproximarse al primer contacto con el Creador? Espero la revelación de la fuerza superior, no para el disfrute, sino para la reverencia. 

Dejar que mi egoísmo se doblegue y me permita ser un esclavo del Creador. Estaré feliz de someterme al poder de la luz superior y sentir su perfección, su eternidad y su grandeza. Mi deseo de recibir está listo para inclinarse ante esa revelación, para devaluarse y entregarse al control de la fuerza superior. 

Así es como llegamos al año nuevo, Rosh HaShanah, cuya esencia es proclamar al Creador como el rey de todo el mundo. La fuerza superior está de principio a fin, en medio de todo, controlando todo sin excepción. Todo lo que necesitamos es sentirnos bajo la influencia de la fuerza superior, como esclavos del Creador, sujetos a Su fe, para recibir por sobre la razón, la fuerza de otorgamiento por encima de la recepción y comenzar a utilizarlo para trabajar en nuestro deseo. 

Todo este trabajo se relaciona a la festividad de Rosh HaShanah, la primera parada en el camino hacia la corrección de la creación. 

 

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