¡Naturalmente! Una persona cambia y, por tanto, cada vez percibe las cosas de forma diferente.
¿Qué es una lección en sí misma? Es la luz. Una persona, dependiendo de su estado, coloca su vasija, es decir, sus sensaciones y sus cualidades bajo ella. Es con sus cualidades que determina cómo se verá afectado por lo que oye.
Cada lección es una cierta medida de luz. Depende de la persona cómo y qué pasará con ella a continuación. Por lo tanto, la diferente percepción de la misma lección radica en la diferencia de las cualidades de una persona.