Al cambiarnos a nosotros mismos, cambiaremos la calidad de nuestra percepción de las cosas que están sucediendo en el mundo corpóreo, pero ¿No seremos capaces de influir en las circunstancias mismas y cambiarlas? Las circunstancias aún se repetirán, pero habiendo cambiado espiritualmente, ¿Dejaremos de reaccionar ante ellas como lo hacemos ahora? ¿O también cambiarán las circunstancias?